Religiosos y oportunistas

El diccionario define en castellano la palabra “oportunista”: “Individuo que ejecuta un hecho o una acción en forma premeditada, valiéndose inclusive de estafas, mentiras y engaños, cuando las circunstancias y el tiempo, son convenientes para sus propios intereses. El obtiene ganancias o simplemente aparece frente a los otros hombres o grupos humanos, como el héroe de un acontecimiento que otro semejante inició en el pasado. Este roba y tergiversa el hecho real y la fecha de los mismos acontecimientos y cambia la verdad de los resultados que se dieron al comienzo del suceso tangible. Hasta ése se creé el protagonista del hecho verdadero o del montaje orquestado como farsa.” Entre las personas que a si mismos se conocen como religiosos, esta verdad aparece a la vista y para un oportunista siempre habrá mansos, mensos e incautos seguidores.

La Iglesia de Roma, sabe que no se debe usar la expresión “padre” cuando de denominar a un varón religioso se trata o para diferenciar el oficio del creyente u hombre de fe, de otra labor o condición social. Históricamente los pueblos y las naciones cambian cada día, pero la palabra “padre” por error y equivocación se sigue usando, lesionado el libro bíblico sagrado. Los grupos y personas religiosas que no están dentro de las listas del vaticano o que se han retirado de esa organización, no se deben dejar llamar a sí mismos con el vocablo: “padre”. Hay en sí muchos términos que podemos usar para no caer en la trampa de llamar ‘Padre’ a alguien que no ha engendrado seres especiales, espíritus o Ángeles. Aunque el humano puede haber repartido el semen de su propia semilla, su actitud ni es la de padre y menos si no ha registrado a uno de sus hijos ante Dios y frente a la sociedad. Ningún ser terrícola humano mortal es “padre” porque no es espíritu puro”. Somos carne y espíritu. La espiritualidad jamás es manejada o controlada por un ser humano terrícola mortal. Lo espiritual es intangible. Siempre el hecho espiritual estará sometido a un ser espíritu o a una entidad invisible y como tal es superior. Jesús de Nazaret, cuando hablaba de “Mi Padre” lo hacía siempre mirando a las alturas. Quienes lo acompañaban sabían que ese ser era un espíritu de lo alto y que tenía su propio santuario en un lugar desconocido. No debemos usar la Palabra: “santo padre” para referirnos a un mortal, porque es una burla, maña y engaño a las cosas de Dios y al mundo de los espíritus.

Algunos grupos cristianos no romanos, usan la expresión padre, para robar los feligreses que van a misa y al culto a los templos romanos o para aparecer ante los otros camuflados como si sirvieran o pertenecieran a Roma. Esa actitud no es lícita y se es cómplice de maltrato a la palabra de Dios y es una estrategia abusiva doblemente contra Dios y contra la organización social de Roma. Es importante que esa costumbre la empecemos a cambiar en forma urgente. Simplemente cada varón religioso puede usar algunas de las palabras que el diccionario nos entrega como alternativa: Presbítero, reverendo, sacerdote, levita, ministro religioso, servidor del altar de Dios, representante de la Iglesia de Jesucristo, misionero, hermano y otras que cada grupo tendrá que ingeniar. Quienes no estamos con Roma, debemos ser muy sinceros al acercarnos a la gente y a las mismas comunidades. Nos debemos presentar como tales; “anglicanos, presbiterianos, luteranos, independientes, ortodoxos, metodistas, wesleyanos, unitarios, trinitarios y otros muchos más. De hecho, Jesucristo no le dio nombre a su Iglesia. Algunos grupos por herencia venimos de una situación particular universal denominada católico o católica. La verdad no somos católicos en sí sino cristianos. Es decir, seguimos y creemos en Cristo. Quienes obedecen al Papa de Roma, deben decir simplemente soy un sacerdote o presbítero romano.

Leamos aquello que dice Mateo 23: “8 «Pero vosotros, no Seáis llamados Rabí; porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. 9 Y no llaméis a nadie vuestro Padre en la tierra, porque vuestro Padre que Está en los cielos es uno solo. 10 Ni os llaméis Guía, porque vuestro Guía es uno solo, el Cristo. 11 Pero el que es mayor entre vosotros Será vuestro siervo; 12 porque el que se enaltece Será humillado, y el que se humilla Será enaltecido. 13 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, Hipócritas! Porque Cerráis el reino de los cielos delante de los hombres. Pues vosotros no Entráis, ni Dejáis entrar a los que Están entrando. 14 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, Hipócritas! Porque Devoráis las casas de viudas y como pretexto hacéis largas oraciones. ¡Por esto recibiréis mayor Condenación! 15 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, Hipócritas! Porque recorréis mar y tierra para hacer un solo prosélito; y cuando lo Lográis, le hacéis un hijo del infierno dos veces Más que vosotros. 16 «¡Ay de vosotros, Guías ciegos! Pues Decís: ‘Si uno jura por el santuario, no significa nada; pero si jura por el oro del santuario, queda bajo Obligación.’ 17 ¡Necios y ciegos! ¿Cuál es Más importante: el oro o el santuario que santifica al oro? 18 O Decís: ‘Si uno jura por el altar, no significa nada; pero si jura por la ofrenda que Está sobre el altar, queda bajo Obligación.’ 19 ¡Ciegos! ¿Cuál es Más importante: la ofrenda o el altar que santifica a la ofrenda? 20 Por tanto, el que jura por el altar, jura por el altar y por todo lo que Está sobre él. 21 Y el que jura por el santuario, jura por el santuario y por aquel que habita en él. 22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que Está sentado sobre él. 23 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, Hipócritas! Porque Entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino; pero habéis omitido lo Más importante de la ley, a saber, el juicio, la misericordia y la fe. Era necesario hacer estas cosas sin omitir aquéllas. 24 ¡Guías ciegos, que Coláis el mosquito, pero Tragáis el camello! 25 «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, Hipócritas! Porque Limpiáis lo de afuera del vaso o del plato, pero por dentro Están llenos de robo y de desenfreno. 26 ¡Fariseo ciego! ¡Limpia primero el interior del vaso para que también el exterior se haga limpio!”

Si usted no es amigo o hermano espiritual de quien inició la obra, usted no debe ir al lugar en donde el protagonista materializó el hecho real y el nacimiento de una Iglesia en particular. El primer paso es hacerse amigo y presentar disculpas si en el pasado, usted con su mal proceder ofendió al dueño del proyecto generador de la misión. Dios escoge a uno de sus hijos e hijas, para que de comienzo a una obra que va camino a la espiritualidad. Dios no selecciona a un grupo porque sería una catástrofe mayor. El grupo del escogido viene después y si está en Dios aumenta en sencillez y humildad. Si usted se las ingenia para llegar al sitio con promesas y dádivas sin consultar al dueño de la granja espiritual, usted es un oportunista. Los políticos lo llamarían malabarista y tránsfuga. No se entiende como una persona que supuestamente conoce de Dios, es capaz de mentir y de usar estrategias nefastas para conquistar un falso protagonismo. No debemos usar diplomas o pergaminos para ganar adeptos. Cada Iglesia debe tener su universidad y/o su seminario, para satisfacer la demanda de sus seguidores. Los otros no son de su rebaño. La entrega de diplomas a los misioneros y misioneras, debe ser en el tiempo indicado y cuando estén preparados los responsables para ameritar recibirlos. Las Iglesias y sus representantes, deben evitar recibir títulos de grupos que no han trabajado el proyecto y menos de aquellos que han lesionado la comunicación de Dios con el escogido y muy atentos con esos que han infringido hasta a la ley terrenal civil.

Los oportunistas son capaces de viajar y recorrer leguas y millas de distancias con tal de llegar al lugar donde el escogido por el Todopoderoso sembró la semilla. Son aves de mal agüero y de rapiña que vuelan con los recursos y con la fuerza de los otros y de los mismos escogidos. Si usted recibe un “diploma o título” de alguien que no estuvo en sus orígenes y que no participó del regalo intangible de la ciencia y la sabiduría, usted también es un farsante y un mentiroso y debe cambiar inmediatamente en busca de la verdad. Si desea corregir con amor y misericordia, usted debe devolver esos pergaminos y antes de ir a Dios, debe ir al hermano ofendido y presentar la ofrenda de la fidelidad y descargo. Un cartón o un documento por más legal que parezca a los ojos de los inocentes, es una estafa que nos lleva a la muerte. Por error e ignorancia, habiendo tenido la oportunidad de avanzar, también nos condenamos. La fe verdadera y nuestra creencia, no requiere de pergaminos o títulos. Esos son basura que por equivocación llenan nuestras paredes y ensucian el alma que ha sido un regalo diáfano del Creador. La fe, misión y creencia, es un don intangible que sólo viene de Dios al igual que la sabiduría. Aunque Dios no escoge santos sino pecadores para la obra, él espera que todos busquemos la perfección y caminemos por la senda de la verdad hacia las alturas cambiando cada torcido que habita dentro de nuestra vida. El escogido es el responsable del nacimiento de cada misión y él es quien está autorizado por Dios para entregar documentos y/o solicitar sellos y firmas para presentar a las autoridades terrenales competentes.

Conozcamos lo que dice el convertido Pablo de Tarso en 1 Corintios 1: “18 Porque para los que se pierden, el mensaje de la cruz es locura; pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios. 19 Porque Está escrito: Destruiré la Sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. 20 ¿Dónde Está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el disputador de esta edad presente? ¿No es cierto que Dios ha transformado en locura la Sabiduría de este mundo? 21 Puesto que en la Sabiduría de Dios, el mundo no ha conocido a Dios mediante la Sabiduría, a Dios le Pareció bien salvar a los creyentes por la locura de la Predicación. 22 Porque los Judíos piden señales, y los griegos buscan Sabiduría; 23 pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: para los Judíos tropezadero, y para los gentiles locura. 24 Pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es el poder de Dios y la Sabiduría de Dios. 25 Porque lo necio de Dios es Más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es Más fuerte que los hombres. 26 Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento: No sois muchos sabios Según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. 27 Más bien, Dios ha elegido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios, y lo débil del mundo Dios ha elegido para avergonzar a lo fuerte. 28 Dios ha elegido lo vil del mundo y lo menospreciado; lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte delante de Dios. 30 Por él Estáis vosotros en Cristo Jesús, a quien Dios hizo para nosotros Sabiduría, Justificación, Santificación y Redención; 31 para que, como Está escrito: El que se Gloría, Gloríese en el Señor”.

Existen hombres [mujeres y varones], vivarachos y vividores que viven a despensa de quien trabaja la verdad y en verdad. Esos son inferiores a los zánganos. Los animalitos que llamamos zánganos tienen también parte con el trabajo dentro de la obra y estos son más inteligentes. El final de varios de ellos es la muerte rápida. Los espías existen desde el comienzo de la vida del hombre en la tierra. Hoy el sistema virtual está contaminado de espías y por espías. El Messenger no es seguro y debemos tener mucho cuidado al usarlo. Espiar es moda en el siglo XXI y grandes consorcios se han destruido por causa de los espías. Los gobiernos débiles y quienes caminan por el fango de lo insano, graban conversaciones, siguen a los humanos, se meten en los sistemas virtuales de los E-mails y otros sucesos. Los enamorados y los amantes usan a los espías para seguir a la persona amada. No así los esposos. El casado no debe usar nunca esas formas mundanas que tergiversan el amor. Contratar a un detective o a un policía para seguir a un enamorado, es tarea de ineptos y mediocres. Cuando se ama la confianza es absoluta y no hay barreras para la felicidad. La persona celosa es amargosa y hay que ponerla a millas de distancias de nuestras vidas. No hay nada más peligroso y aburridor que un ser humano celoso. Los celos son para los involucionados. Cuando no se ama de corazón, nada conquista al amor. Las mujeres y los varones con ciertos encantos y curvas peligrosas, son usados por los humanos malos, para sacar información o para asesinar a los escogidos. Que nada turbe nuestro corazón. “Al mejor panadero se le queman los bizcochos. A su pan le puede resultar hongos.”

Si usted usa el “Messenger” o el sistema virtual del Internet, debe solicitar a los usuarios y a cada contacto que aparezcan en cámara Web en directo, con sonido, voz o audio incorporado. Si una persona coloca como fotografía, la pintura de un paisaje, icono o Iglesia, tenga mas cuidado aún. Los religiosos siempre debemos colocar la real fotografía de nuestro rostro, nuestra dirección, número telefónico y algunos datos adjuntos. El mundo moderno nos permite entrar en comunicación con todos los países del planeta. Debemos ser astutos y ágiles, para que nuestra comunicación no se lesione y/o llegue a malas manos y a personajes indeseables. Satanás tiene un ejército de espíritus trabajando en la red virtual. Hay demasiados mortales terrícolas humanos poseídos por demonios infernales, Ellos agarran al débil de fe. Usted debe mirar siempre la fotografía de quien dice ser religioso. Aunque el varón o la mujer religiosa aparezcan con una mirada seria, hay luz en su fotografía. Si usted no ve luz en la foto, ese es un demonio. Las falsas sonrisas se notan en las pinturas y fotografías. Observen desde hoy las fotografías de quienes se hacen llamar “patriarcas o algo parecido” y veremos luz u oscuridad. Toda fotografía real se presenta con el rostro del protagonista de frente. Así como Jesús de Nazaret viene por segunda vez del oriente, así también desde el oriente engaña el demonio con personajes de dudosa procedencia.

Cuando una persona sonríe en forma natural, su sonrisa es agradable y lanza al aire de los desprevenidos observadores más luz. Jesús de Nazaret es un ser de luz. Dios es un espíritu de Luz. El Gran Satán es un espíritu de oscuridad. Nosotros los humanos terrícolas mortales podemos afirmar que somos hombres de luz y podemos ser humanos de oscuridad. El refrán popular dice: “No todo lo que brilla es oro.” El oportunista quiere aparecer como un hombre y ser de luz pero no lo es. Es una farsa. Todo oportunista en un ser de caverna y oscuridad. Los amigos de la oscuridad viven eternamente en la caverna aunque traten de lanzar luz no llegan ni a electricidad. Los hombres escogidos por Dios para la excelsa obra, no debemos temer a Satanás ni a los humanos de la oscuridad. El escudo de Dios protege a hijos e hijas, pero nadie debe dormir sobre ilusiones o fantasías. La oración es el arma poderosa que destruye la oscuridad y a cada diablo del Gran Satán. Orar sin descansar es tarea fácil. No debemos caer en fanatismos que de igual forma conducen a la caverna azufrada. Es mejor huir de quien ofrece dádivas. Es más sabio acercarnos a quien nos dará la vida eterna, así se desaten tormentas entre ateos y farsantes.

Conozcamos aquello que dice Eclesiástico 6: “Hay un mal que he visto debajo del sol y que es muy gravoso sobre el hombre. 2 Se da el caso de un hombre a quien Dios ha dado riquezas, posesiones y honra, y nada le falta de todo lo que desea. Pero Dios no le ha permitido comer de ello; Más bien, los extraños se lo comen. Esto es vanidad y penosa enfermedad. 3 Si un hombre engendra cien hijos y vive muchos años, de modo que los Días de sus años son numerosos, pero su alma no se sacia de sus bienes y ni aun recibe sepultura, digo yo que un abortivo es mejor que él. 4 Porque vino en vano y a las tinieblas se fue, y su nombre Quedará cubierto con tinieblas. 5 Aunque no vio el sol ni nada Conoció, Más sosiego tiene éste que aquél. 6 Aunque aquél viva mil años dos veces, sin gozar del bien, ¿no van todos a un mismo lugar? 7 Todo el duro trabajo del hombre es para su boca; y con todo eso, su alma no se sacia. 8 ¿Qué ventaja tiene el sabio sobre el necio? ¿Qué gana el pobre que sabe conducirse ante los Demás seres vivientes? 9 Mejor es lo que los ojos ven que el divagar del deseo. Sin embargo, esto también es vanidad y Aflicción de Espíritu. 10 El que existe ya ha recibido un nombre, y se sabe que es Sólo hombre y que no puede contender con quien es Más fuerte que él. 11 Cuando hay muchas palabras, éstas aumentan la vanidad. ¿Qué ventaja, pues, tiene el hombre? 12 Porque, ¿quién sabe lo que es mejor para el hombre durante los contados Días de su vana vida, los cuales él pasa como sombra? ¿Quién, pues, Declarará al hombre qué Habrá después de él debajo del sol?”.

7 Frases contra el imperio

Hace 1.977 años, que el imperio romano-hebreo judaico y sus cómplices, masacraron la vida del hombre de Belem y carpintero del amor. La campana llama al culto diariamente en varios puntos del globo terráqueo, pero nadie escucha. Quienes se llaman a sí mismos cristianos no van a las ceremonias impuestas, porque se han dado cuenta que es estafa la promoción de la fe y la creencia manipuladora. Otros se han alejado de las capillas con sus ladrillos y tablas, porque sus «líderes» son enfermos fanáticos, prohíben a sus seguidores una suma de normas y requisitos, que ni siquiera ellos pueden con las mismas dentro de sus apetitos habituales. La sociedad no ha podido construir con acciones de amor y servicio, la “ciudad del amor”, que de cierta manera fue diseñada, vivida y trabajada, con divinas y enseñanzas humanas, por el Hijo de Dios.

Desde entonces unos varones vivarachos tanto de Oriente y Occidente, han monopolizado con oscuras intenciones y bajos intereses en sus instintos, dogmáticas doctrinas y podridas acciones, del verdadero Evangelio de Cristo. Esos han hecho de las suyas derramando cada día congojas de inocentes, sembrando odio, injusticias y desigualdades, sobre cabezas, cuerpos y espíritus, de todos los mortales terrícolas humanos que padecen la masacre a sus rectos ideales de paz y justicia. Todavía existe la secuela humana imperial en la cúpula, que participó con mentiras, farsas y engaños del vil asesinato de Jesús el Nazareno. Desde sus tribunas engañan al pueblo del Altísimo, con rezos, novenas, oraciones y predicaciones, que ni siquiera alegran el caparazón de sus propios corazones y alcantarillas. Simplemente han usado la palabra como expresión, para atemorizar a toda la humanidad para que no avance en conciencia hacia lo alto de donde viene el auxilio y socorro. Mientras quienes se han hecho llamar “escogidos,” viven como emperadores y reyes, consumiendo los alimentos que deben ser distribuidos en propiedad para el disfrute de todos y de todas las personas sin distinción.

El 99% de los pobladores terrícolas pasan hambre, se desgarran en miserias y atropellos, mientras uno pocos engordan como marranos y vacas de ceba para cada navidad. Se observa que sus robustos cuerpos y grasas, están muy cerca de las calderas que usa Satán dentro del infierno para freír sus fechorías sobre vientres de incautos seguidores. El 1% de los humanos se apoderaron de los privilegios. La sociedad adolorida y aporreada, debe reclamar con vómitos y protestas contundentes pacificas, cada fechoría, para derrocar a quienes no deben estar dentro de la farsa. El porcentaje de la población mundial que robó lo de todos y todas, debe devolver cada recurso, distribuyendo la riqueza, recursos y oportunidades, a la raza humana, y equilibrando la existencia armónica de animales, plantas y de elementales.

Escuchan y ven por los medios comerciales de comunicación, a presidentes de turno de naciones poderosas, defender la vida y firmando documentos en contra del aborto. Cualquier cristiano y/o creyente, sabe que eso que lanza el gobernante a favor de la vida de un hijo o hija de Dios, es agradable a los ojos del Creador. El aborto en cualquiera de sus etapas de gestación o dimensión, es asesinato y rompe toda comunicación con el autor de la vida. Quien defiende la vida ayuda a la permanencia de las especies incluyendo, la de plantas y animales. Algunos dicen que un simple cogollo no es el fruto pero ¿Qué pasaría si no hubiera existido ese pequeñísimo capullo?, uno entre todos no estaría en este plano terrenal y nadie hubiera materializado esta carta. No han pasado 15 días, cuando el mismo ‘personaje’ que estuvo en contra del aborto, escribe desde su escritorio un nuevo decreto gubernamental, para que sus soldados invadan una jurisdicción territorial de otra nación que da muestras de poseer recursos naturales y riquezas.

Los militares y soldados del supuesto defensor de la vida, ingresan y asesinan la existencia de varones y mujeres que también tienen el mismo derecho a vivir para dar continuidad a la sobre vivencia de la especie humana. Esta forma de asesinar y masacrar, fue aprendida por algunos, de historias narradas en falsos libros que acuñaron dentro del “Antiguo Testamento” del libro “Biblia”, que se conoce como Palabra de Dios. Muchas de las acciones asesinas escritas allí, no es otra cosa que enseñanza de dioses demonios y humanos torcidos. NO MATAR, es la verdad. Las comunidades afro descendientes (negras), e indígenas criollos, son desaparecidos por algunos gobiernos en varios países del globo. Hoy sus almas claman al cielo de Dios justicia. Sus espíritus han bajado a la tierra para decir: Basta de falsos positivos.

Las bombas, balas y tóxicos, que lanzan aviones, helicópteros y tanques de guerra, caen sobre la humanidad de mujeres embarazadas y las hacen abortar. Otras damas se desangran a la vera del camino con sus hijos e hijas. Mueren niños, ancianos, animales y plantas. El firmamento de los poblados se convierte en bases y trincheras para destruir la vida y el equilibrio del planeta. El espacio del aire se vuelve especie de juego pirotécnico. El gobernante que supuestamente estaba en contra del aborto demuestra que solamente es un hipócrita, que se burla hasta de la mujer que lo parió como madre biológica. Asesinar la vida usando formas u objetos de cualquier índole, es pecado mortal y la acción no es amada por el Todopoderoso. Los jueces que firman ‘penas de muerte’ sobre aquel hijo o hija de Dios, y que la sociedad considera delincuente, a quien colocan en la silla mal oliente, también son asesinos y participan del hecho tanto como aquel que mueve la palanca y/o la aguja, para ejecutar con muerte al sentenciado. ¿Quién ha dado autoridad a un juez para asesinar a un humano por más delincuente que sea? ¿De quién recibió el poder de matar o asesinar?

Los defensores del matrimonio y familia, han perdido credibilidad y tacto para criticar a quienes violan principios de fidelidad en la unión. Los mismos han falseado el sagrado vínculo uniéndose a varias mujeres o varones, de la misma manera como se cambia la pintura de las casas y edificios. Ellos simplemente dicen ‘me divorcié de mi primera esposa y ahora convivo con otra’. Nos causó sorpresa desagradable conocer la doble moral de un grupo religioso tradicionalista que a capa y espada daba cátedra a favor de la familia. Al investigar el pasado de esos “personajes” nos dimos cuenta que habían abandonado a la primera mujer y se habían unido a otras, una y hasta cinco veces. Con esos ejemplos lo mejor sería que guardaran silencio y que se retiraran de la falsa organización. “Quien tiene rabo de paja no se debe arrimar a la candela.” Con sus voces y gargantas persiguen a quienes violan las supuestas leyes, pero ellos andan peor que los verdugos.

La propaganda publicitaria dice que existen varones religiosos que permanecen solteros (célibes), porque sus vidas y cada una de sus energías, se las han entregado a Dios y/a la Iglesia inventada que representan. Pero la verdad es otra no muy santa y nada recta. Las amantes de los supuestos castos, residen muy cerca al pueblo de la parroquia y crían a sus hijos como sobrinos o simplemente ellos mismos los bautizan y los convierten en ahijados. Detrás de cada puerta hay un secreto amoroso y la castidad está más lesionada que la bandera de la mafia. Lo mejor es permitir que los varones y mujeres amen en forma libre. Y si son religiosos de profesión, para que la ‘palabra’ se parezca en algo a los hechos, es mejor que se casen, así tengan la otra preferencia. Tener hijos a escondidas o un amor detrás del closet, es traumatizante. Nadie debe tener miedo de presentar a la persona que ama. El mundo debe saber que los órganos funcionan igual en todos los mortales terrícolas humanos. Las amantes “deben salir de los armarios” y los mozos deben firmar acta de matrimonio de inmediato.

La sexualidad es un derecho que debe existir y el que se debe aceptar interpretando que la preferencia sexual entre adultos debe ser respetada. Aunque ciertas formas causan molestia, tampoco se debe exagerar la costumbre. Las personas adultas tienen como deber desarrollar su sexualidad con adultos. Ningún decreto o código humano lo debe impedir. La pareja de mujeres que defendieron en Estados Unidos, la unión de parejas del mismo sexo y de hecho se unieron en la oficina del notario, el baile no duró sino 16 meses. La noticia del gran amor de las dos damas protagonistas, recorrió los medios sensacionalistas de comunicación en USA. Ellas no aguantaron cumplir con aquello que habían predicado a capa y espada. El segundo noviembre lanzaron la segunda primicia: “Las dos nos vamos a separar porque hemos comprobado que no nos amamos y que estábamos equivocadas.” Como si fuera una gelatina escasa de materia prima, lesionaron la palabra inicial. Luego crearon una nueva defensa para afirmar que así es la vida. Vergonzosa la escena para quienes desfilaron con ellas en las calles y avenidas de varias ciudades estadounidenses. El carnaval del orgullo se quedó burlado. Los amigos de la pareja se olvidaron del asunto, pero se les notó la tristeza y frustración, el día que los noticieros regaban la segunda noticia como polvo de desierto. Ese es un solo ejemplo de lo fácil que contradecimos los hechos contra las predicaciones y palabras que usamos. “El cura predica, pero no aplica.” El obispo clama, pero no ama.

Los artistas, poetas y escritores, componen canciones y estrofas, cuyo tema principal es el amor y dedican su canto al romance del momento. Nos parece maravilloso escuchar una letra de amor en donde los protagonistas o las protagonistas, lanzan al viento del espacio planetario su amor y hacen vibrar el sentimiento de todos los humanos. Todos y todas alguna vez han llorado por la letra de una canción y algunos tuvieron la oportunidad de compartirla con el ser amado, danzando sobre una pista y en brazos de quien los hizo soñar con éxtasis desconocido. No han pasado seis meses cuando los mismos cantantes de hoy, están dedicando una nueva canción a otra u otro, sin mayor explicación. Cínicamente expresan: “Hoy no nos amamos con la anterior y/o con el anterior, y ahora amamos a otro nuevo ser”. ¿Dónde estará la razón de la ambivalencia? ¿Por qué cambiamos de la noche a la mañana la propuesta inicial? ¿Cuántos vestidos de novia debemos confeccionar para cada pareja? ¿Y del novio qué?

Hoy declaran amor eterno al ser amado y al otro día hay otro que reemplaza al de ayer. Hasta los científicos han inventado y han afirmado que hay una glándula que regula el amor y que, si la misma no trabaja, el amor muere. No será más bien para darle rienda suelta al apetito indisciplinado que conduce al abismo lujurioso del placer fácil. Hay revistas que se han especializado en mostrar el nuevo vestido “blanco”, de la misma novia que cambia de marido cada año. Lo único que no pueden mostrar al mundo de la vanidad, son las arrugas que hacen encoger la piel y sobre todo aquella que rodea las manos. Algunas y algunos llegan a las 60 primaveras y aún se creen de 15 años. Se comportan tal o cual como lo hace un adolescente. En el pasado se creía que los humanos al llegar a los 50 años, eran personas equilibradas sexualmente. Las muestras están al orden del día y quienes mejor violan las normas, son los adultos y una gran mayoría usan su bastón, pero no de mando sino de ayuda. Esta es una de las razones por las cuales los jóvenes no creen en los adultos. Las mejores picardías salen de los experimentados ancianos y ancianas.

Las entidades universitarias y aquellas que imparten educación, afirman que son las mejores del país, departamento, provincia o ciudad. No han pasado los años cuando el “profesional” se da cuenta que fue estafado por la institución y deben costear de nuevo cursos y más cursos. Ninguno de esos satisface la real necesidad social. Los diplomas y los títulos solo sirven para colocarlos en la pared de la habitación. Ellos o ellas, pasan a conducir un taxi o terminan como jardineros de quienes se creen de “mejor familia.” En una sola hectárea hay más de 10 centros universitarios y cada uno de esos sólo son montajes, trampas para explotar y sacar el dinero de los bolsillos de quienes realmente trabajan y producen. La lista de entidades de formación ya no cabe en los directorios telefónicos y han hecho directorios especializados para meter toda la gama de propuestas. Un campesino dijo: “ninguna sirve ni para un remedio.”

Los profesionales del derecho y la jurisprudencia son los especialistas en crear mentiras y las convierten en verdad para defender a los delincuentes y facinerosos. Hasta las cámaras de seguridad y las mismas de televisión, han tenido que soportar la estafa de los abogados. Los jerarcas de la ONG espiritualistas, le están entregando el cielo a los asesinos. Las indulgencias del pasado ahora se costean y se aplican, aunque no con el mismo método si con el mismo dinero. Los mismos que dicen defender la democracia son los mismos que en un golpe de estado, de acuerdo a las conveniencias, ríen a carcajadas y se mofan de sus anteriores palabras, cuando de golpe de estado se trata. La televisión alternativa latinoamericana mostró el rostro demoníaco de un religioso, con un ordinario celular en sus orejas, al lado de otros de los farsantes. Nos produjo dolor de estómago y vómito, ver como se usa el cambio camaleónico de acuerdo a cada uno de los intereses.

La palabrería debe desaparecer y en vez de cháchara barata, la debemos convertir en: Vivienda, alimentación, trabajo, producción, recreación, educación, salud, libertad de expresión y pensamiento, justicia, paz, solidaridad, fraternidad, hermandad, recato, disciplina, decoro, y laboriosidad. Cada necesidad que se presente dentro del pueblo de Dios, se debe enfrentar con amor y servicio. El circo es positivo para la recreación, pero no para enfrentar la verdad que debemos defender en sencillez, humildad y templanza. Menos de lo mismo y sólo hechos de paz. Jesucristo ya no puede decirnos al oído porque el ahora actúa como espíritu. Los hombres deben recordar la frase y seguir investigando la sentencia que el pronunció. ¿Será que no son consientes de las maldades y disparates que se hacen?

¿Hasta cuándo Dios debe seguir hablando? «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» -“Pater, dimitte illis; non enim sciunt quid faciunt”-, *»Father, forgive them, they know not what they do.»*. Lukas. 23: 34;

El maestro de la luz dejó antes de partir algunos interrogantes. Lo mataron antes de tiempo y no pudo explicar a sus seguidores apóstoles la forma exacta para renovar la sociedad y convertirla en un ente de paz y amor. Cuando se leen las sagradas escrituras se comprende que el Hijo del Altísimo, dejó sin concluir su misión. Si bien es cierto que un hombre de 33 años ya tiene un bagaje histórico acumulado, es más cierto que se requiere de más tiempo y espacio, para poder enseñar el tratado del amor y transmitir la ciencia de la justicia. El carpintero sabía que no podía violar la ley natural creada por el Padre Dios y que si aceleraba el proceso se iría en contra de una realidad que es superior a la misma sabiduría. Los discípulos del Nazareno eran analfabetos y no entendieron todas las razones y explicaciones que éste daba. Según la Biblia, Jesús solo trabajó como maestro 3 años. Es un tiempo muy corto para que una sociedad terca, acostumbrada a injusticias y desamores, hubiera hecho un cambio de vida y parecer.

La llegada del Espíritu Santo sobre el Colegio de los 12, los tomó por sorpresa. Ellos no sabían en sí que era lo que esperaban. Los apóstoles solamente eran mortales terrícolas humanos. Jesucristo les habló de otro mundo, pero ellos no entendieron. Muchos de ellos como Pedro querían que el Cristo de Paz, destruyera con acciones bélicas a los enemigos. De hecho, el día que los militares del imperio secuestraron a Jesús, dice la Palabra, que éste (Pedro), “saco una espada y le cortó la oreja” al soldado que lo aprehendió (A Jesús). El gobernante de turno tuvo miedo y creía que los ángeles del Señor, atacarían a Roma si se tocaba la humanidad del Mesías. El Cristo no dejó a nadie en la tierra para su reemplazo porque Dios no lo autorizó dentro de la misión. A veces no se entiende por qué tenía que morir. Es una verdad que nos cuesta hasta la fe. Los hombres están acostumbrados a defender cada uno de sus pensamientos sin embargo Jesús sin huir no defendió su propia vida y razón. ‘Fue manso como un corderito al matadero’. El no contrató mercenarios, guerrilleros, militares y/o paramilitares. No tuvo un grupo armado legal o ilegal. Jamás un policía o un soldado y menos un guarda espalda. El Hijo de Dios se identificó trabajando obras sanas, rectas, y enseñando el camino verdadero: La paz sin armas y en silencio.

Quienes caminaron con el Nazareno, estuvieron confundidos cuando Jesús les hablaba como Hijo y cuando lo hizo como Dios. Hubo en Jesús dos formas diferentes de concebir la vida y la comunicación. La una era para ejecutarlas en la tierra y la otra en otro punto muy diferente del globo terráqueo. Los doctores de la época como los de ahora, desconocían en si la naturaleza del Dios que se hizo hombre. El mundo terrenal siempre ha vomitado oportunistas. Detrás del líder más de uno come y vive mejor que el propietario del proyecto y de las ideas. El dueño del ideal padece hambre mientras sus seguidores hasta esposa e hijos tienen. Es en ese rompecabezas que se afirma que Jesucristo no le entregó las llaves de una Iglesia terrenal a nadie. Le dijo a Pedro antes de morir: “A ti te daré las llaves del cielo.” El cielo según el maestro no está en la tierra. Es en otro plano en donde existe y varios lo encontrarán. El cielo del que hablaba Jesús, está en otro planeta, galaxia y universo.

Jesús dijo que moriría y resucitaría al tercer día. Por eso cuando se dirige al convertido desde la cruz lo hace como Dios. Allí mismo toma la autoridad de Dios y la misma del Padre. Jesús no fundo ninguna Iglesia u organización religiosa como tal y como se aprecia en la tierra, en donde existen para todos los gustos. Dio si las bases para mejorar las condiciones de vida del planeta tierra a través del amor y servicio. Un lugar de paz es de cierta manera un paraíso. No existe un lugar en este mundo tierra, que se pueda comparar con un paraíso como tal. Ni el Sur ni el Norte ofrece paz a los hombres. Ni Oriente y menos Occidente. En los cuatro espacios los mortales humanos son conflictivos, egoístas, envidiosos y mentirosos. Ni Oriente ni Occidente dan amor a la raza humana. Ambos frentes han sembrado guerras, indisciplina, destrucción y muerte. En algunos momentos de la historia, los hombres de cada punto cardinal se comportan iguales o peores que los otros. Los hombres religiosos ‘espirituales’ no han captado la verdad de la enseñanza de Jesucristo. Lo que hay es sólo una estafa. Ellos han engañado y han hecho de las enseñanzas del Maestro de la luz, un negocio lícito e ilícito. Los libros y científicos, no han podido explicar realmente como sería una tierra en paz.

¿Porque la ciencia no ha sido capaz de distribuir la comida y el trabajo en forma justa? ¿Porque los gobiernos trabajan más la guerra que la paz? ¿Cuál será el único sistema que logre dar equilibrio a la sociedad humana? El inconforme gustaría escuchar de uno de los científicos, doctores de la ley, profesionales, educadores, artistas o gobernantes de turno, que le dijeran al oído en momentos de crisis e indisciplina:

«En verdad te digo: hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso» -“Amen dico tibi: hodie mecum eris in Paradiso”-, *This day thou shalt be with me in Paradise.»*. Lukas 23: 43.

El obrero de la madera sabía que el imperio lo masacraría. Hasta el último minuto de vida el Cristo pensó más en los demás que en él mismo. Jamás se le notó egoísta o envidioso. Diferenció con su sabiduría que unos humanos eran más desprotegidos que otros. Al optar por los pobres, le costó la vida. La escena se repite diariamente mientras los terrícolas que se creen muy inteligentes, siguen al cuidado de los descarriados explotadores. El carpintero confirmaba con seguridad que los imperios con más facilidad asesinan al indefenso e ignorante. La virgen María era una mujer viuda cuando su Hijo Jesús, estuvo a punto de morir. Para quienes afirman que el Nazareno tenía más hermanos de sangre, el santo Evangelio no nombra a ninguno de ellos camino al calvario ni cerca a la cruz.

Si fue cierto que el Crucificado tuvo otros hermanos sanguíneos… ¿En dónde estaban cuando la muerte sorprendió a Jesucristo? Hay versiones que se han lanzado como nuevas noticias, pero sólo son especulaciones. Las sagradas escrituras hablan de hermanos espirituales. Como hijos de Dios los hombres tienen hermanos espirituales, pero no todos son sanguíneos entre sí. Hay hermanos sanguíneos que no son hermanos espirituales. Hay personas no sanguíneas que se aman más y superan a los mismos hermanos de sangre. A veces ellos y ellas derraman lágrimas cuando un amigo o amiga no sanguínea muere. Otras, ni una lágrima, al saber de la muerte de un hermano sanguíneo. Lo cierto es que el Cristo deja en manos del apóstol Juan, el cuidado de su madre. Juan era el discípulo amado del maestro obrero. Al parecer María sólo tenía a Jesucristo de compañía.

Se cree que Juan era el más joven entre los 12 seguidores escogidos. Algunos escudriñadores calculan que Juan, tenía menos años que Jesús. Su edad podría oscilar entre 23 y 30 años. No entendemos como Jesús no entregó el cuidado de su madre al apóstol Pedro, quien “supuestamente” seguiría al mando del grupo. Recordemos que Pedro había negado tres veces al Nazareno y que el gallo alcanzó a cantar 3 veces como profetizó Jesucristo. No escogió Jesús a uno de los ancianos del grupo sino al más joven. Al parecer Juan no sólo ganó la confianza de Jesús sino nuestro Señor creyó que su madre María, corría menos peligro bajo el cuidado de un varón joven. Milagro, Dios desconfió de los ancianos y de sus picardías. Para amar y cuidar a una persona no se requiere edad, sexo, experiencia o título. Ese hecho de entregar el cuidado de una madre a uno que no llevaba la sangre de Jesús aún nos deja otros interrogantes. Ni Cristo ni María tenían propiedades inmobiliarias. Los soldados obedientes al sicariato de los gobernantes sanedrines, lo buscaron arriba de la montaña y bajo el espacio de una cueva. Todo un Todopoderoso y no tuvo una casa de mármol y menos de ladrillo. Le han inventado familia al carpintero, pero los hechos narran que un forastero de nombre Juan, cuido de la Virgen María al final. También es cierto que a veces la misma familia causa más desconfianza en la vida de un hombre recto que uno o una, de otro árbol genealógico.

El hombre Dios no era un comerciante. La mafia de la época le temía porque ellos nunca subían a la montaña y desconocían los secretos del maestro divino. Aquellos que no suben jamás pueden bajar con gracia. Quien está abajo le es difícil subir. Aquello que está en las alturas poco lo captan quienes están abajo así luzcan con oro, ropas doradas y finas. De las cosas de Cristo, la Virgen algunas no entendía. Ella cada duda la guardó en su corazón y permanecía en silencio por obediencia al ser puro que llevaba su alma. Juan se sometió en obediencia al maestro, aunque su humanidad estallo de éxtasis al saber que no volvería a ver a quien había seguido. Todos estaban muy tristes. El solo saber que un ser vivo probo muere, causa angustia. El hombre sencillo y promotor del amor, quiso que los seres que amaba, siguieran juntos hasta el final de los tiempos. Por eso lanzó una voz dulce y luminosa con ternura sobre la pareja acongojada:

“« ¡Mujer, he ahí a tu Hijo! ¡He ahí a tu madre!» -“Mulier, ecce filius tuus, et tu, ecce mater tua!”-, *»Woman, behold thy son.»*. Juan. 19: 26-7.

El cuerpo de Cristo respondió como uno cualquiera al de otro mortal terrícola humano en el momento de su propio sacrificio. Las energías de sus músculos no lograron calmar el martirio. La silueta del maestro era la de un joven carpintero. Los fuertes troncos de madera que tuvo que levantar en su vida y el proceso transformador de los árboles, lo habían convertido en un ser fuerte sin dejar de perder su ternura. Su rostro siempre lanzó luz al espacio del globo. Los desalmados lo obligaron a cargar una pesada cruz más voluminosa que los polines que sus brazos habían cargado. El imperio con sus soldados disfruta con la tortura. Los menos inteligentes y quienes producen desprecio, usan tortura y armas, porque es la única manera que los hace vibrar en sus sesos mortales con su cabeza junta. Esa sensación aliena la mente como si fueran súper inteligentes. De hecho, cada militar se siente fuerte si a su lado lo acompaña un rifle o una lanza. Los más débiles e improductivos son los hombres armados legales e ilegales. La fortaleza de Jesús el Nazareno, la hizo plasmar desarmado y sin violencia. Todo cambio que conduce a un proyecto de paz, se da sin armas ni violencias. La guerra es engendro de Satanás.

Jesús ya no tenía fuerzas físicas y no podía violar las leyes creadas. El debía continuar con la carga hasta entrada la tarde. Por un momento su naturaleza humana se desesperó y sus vibraciones quedaron al vacío. Su voz entrecortada empezaba a palpitar como un corazón moribundo. Su mirada estaba perdida y el plano de la tierra se empezó a alejar de su morada. El Cristo quería cumplir al pie de la letra el mandato del Padre sin enojarse. Los mortales terrícolas cuando se alteran lanzan gritos en contra de otros hombres, y hasta se desquitan con animales y plantas. El ser que se fue del globo terráqueo era diferente a todos. No insultó a sus asesinos. Su saliva no la utilizó para escupir a los depravados gobernantes de siempre. Parece que es maldición el arte de gobernar desde antes y se usa como purga histórica.

Su inocencia, pureza y pulcritud, lo hizo acudir directamente a quien lo había engendrado. Hasta antes de partir del lugar, que no llegó a ser paraíso, el carpintero mantuvo la calma, uso con sencillez su doble naturaleza para hablar con el Dios creador de su figura y vida. La tarde empezaba a llegar y el sudor de su cuerpo se estaba convirtiendo en roció mañanero. Estaba cansado y aun así no miró abajo en donde sólo disfrutan los involucionados. Con cierta nostalgia, pero seguro que lo escuchaban tanto abajo como arriba, dijo:

“«Dios mío, Dios, mío, ¿por qué me has abandonado?» -“Eli, Eli, lama asabthani?”-, *»My God, My God, why hast thou forsaken me»*.” Markos 15: 34 (Mateo 27: 46).

El hombre de las dos naturalezas, había agotado cada recurso de agua de su cuerpo. Toda gota se convirtió en sangre de dolor para quienes seguían el proyecto de paz y hermandad de quien regalaba luz a su paso. Los verdugos maltrataron a Cristo y querían verlo morir de sed. Lo obligaron a desgastar el contenido de toda una fuerza galáctica. No podía a última hora desfallecer y debía dar ejemplo de templanza en medio de la angustia. Sabía que después de él, otros muchos caerían bajo el poder de los equivocados sí los hombres no se organizaban como inteligentes. Los gobiernos malvados y perversos ya estaban empotrados como imperio. Era costumbre de pobres y menesterosos, vivir en desiertos, en aquellas regiones malsanas, deshabitadas y de difícil acceso aún para las mulas. Los matones se habían robado las fuentes de agua pura y las habían convertido en producción para sus propios intereses. Dios creó el agua cristalina y potable. Los corruptos con sus putrefactos inventos planearon negar el agua y la comercializaron, usurpando el átomo creado para todos y obligando a los hombres a vivir como indigentes. La contaminación del espacio y fuentes, empezó a sentirse como terremoto en esa temporada.

Los imperialistas pusieron a prueba al “León de Judá” y lo llevaron presionado hasta su agotamiento. Jesús contempló los cielos de Dios y el firmamento del que disponían los mortales terrícolas humanos, desgajaba su dolor y angustia en la fe hacia el Creador. El arma consiente hizo brotar sangre pura del maestro. El brillante sol de la tarde empezó a cerrar sus puertas para siempre. Hoy ya no es el mismo sol. Los gobernantes mientras tanto tomaban vino, degustaron delicias pasajeras, maquinaron bacanales y orgías desde sus interiores. Ha sido muy difícil retirar de los palacios las desviaciones y depravaciones porque los santos como Cristo, no tienen donde recostar la cabeza. La montaña empezó a lanzar un especial frío. Hubo nubes que danzaron sobre la cabeza de los ajusticiados. El Nazareno compartió con sus dos hermanos de celda a la intemperie, el clamor de igualdad y justicia. Las celdas de cárceles imperialistas están repletas de inocentes y rectos. Las cadenas de las puestas sobre manos y pies de inmigrantes, y emigrantes, aun huele a azufre de muerte en todas las naciones. Usan el hierro para asustar a las multitudes.

Los soldados creyeron que fue un juego lo que presenciaron sus ineptos sentidos y ojos. Mientras los tres enmaderados sufrían, ellos se carcajearon y acariciaron sus figuras, con la sombra del arco iris moderno, dejando salir plumas de cuervos que los delincuentes comandantes, habían sembrado en sus entrañas. Sus uniformes desgastados y nauseabundos, truncaron la transparencia de lo desconocido. El pueblo guardaba silencio y el temor con miedo, estuvo acobardando a los gigantes. En medio de la tragedia, el viento lanzo un canto dorado y los pobladores se aterraron con los silbidos. Las botas de hoy son las sandalias ensangrentadas del pasado. Los curiosos que estaban en la caravana y entre los chismosos, poco a poco se fueron alejando del sagrado monte y la tierra les negó la entrada.

El carpintero levantó con gallardía su cabeza hacia las alturas y con un profundo resplandor y rayo de cristales, expresó:

“« ¡Tengo sed! »” -“Sítio”-, *»I thirst.»*. Juan 19: 28.

Faltaban pocos minutos para llegar la hora cero de muerte cuando el imperio vio en el horizonte atmosférico, el acercamiento de hermosas mariposas que jugaban como niños traviesos, junto a ellas un coro de voces angelicales que bañaron de fragancia al humilde histórico con cantos de musas que repartieron melodías y notas musicales hacia las estrellas. Ellas llegaron para acompañar a los moribundos que se despedían del plano terrícola, convertido en infierno por los ilícitos e ilegales malhechores. Los jerarcas inquisidores no alcanzaron la civilización del amor y siguieron la oscuridad de la caverna habitada. La vida y evolución se despidió y la palabra dejó infinitos interrogantes y vacíos en quienes intentaron entender el milagro de la perfección. Aves de variados colores aterrizaron sobre las siluetas de los sacrificados y un oleaje de ensueños y sueños tejieron mas ruina en aquellas mentes que se sentían privilegiadas.

Los esclavos militares que cuidaban a los moribundos estaban cansados y actuaban como sonámbulos robots que se dejan manipular por circuitos controlados. Fuera de Juan, el discípulo amado, no hubo allí jóvenes ni infantes alrededor de la macabra odisea. La mayoría de quienes se retiraban del episodio, eran ancianos que ya pasaban los 50 lustros de vida. Muy corta la existencia pasajera y nada nos llevamos a la fría tumba, dijo uno de los caminantes del ocaso. El paso por el planeta tierra es muy corto. No alcanzamos a disfrutar la felicidad por la arrogancia y el no uso de la inteligencia recibida en forma gratuita. La tarde en segundos se convirtió en una larga noche de agonía. Las multitudes no estaban acostumbradas a rezos u oraciones por quienes se iban a la otra dimensión. Los de la época se despedían como si salieran de una fiesta. Allí también actuaba la mafia de lo “ilícito” con sus trucos, estrategias y estafas. Muchos testigos de la cruel escena, continuaron en algarabía en las cantinas y acantilados, con sus murgas y bailes de muerte, acompañando el día con hierbas procesadas y bebidas embriagantes.

Los imperios nunca dejan testigos al final de los crueles episodios y se las ingenian para que los artistas y creativos se alejen de los lugares en donde se tortura a los inocentes. Una paloma blanca recorrió de norte a sur y de oriente a occidente la cruz del desaparecido, mientras el Cristo aún de carne y hueso y con escasa energía, lanzó su propia inspiración:

“«Todo está consumado»”-“Consumatum est”-, *»It is finished.»*. Juan 19: 30.

Quienes recibieron favores del maestro no entendieron su real presencia y su firme paso por la madre tierra. Aquellos que no le conocieron, simplemente dejaron pasar el episodio como una rueda suelta de circo y baratija. Allí con la sangre del Cristo, se tejió la sustentación de los agnósticos, ateos, de los mismos que se creen científicos y con ‘conferencias’ distraen el hambre de los pueblos y confunden con injusticias a necios, que labran documentos desalmados sin excelsas madres biológicas. Los fanáticos y atrasados mortales usaron el mismo día el suceso, para estafar con predicaciones y oratorias a las multitudes que aun no le conocen.

Otros levantaron con gritos y arengas los brazos a los montes, pero sus voces no pasaron la cruz del Nazareno. El hombre portador del mensaje de paz y dueño del universo, no presentó diplomas o títulos de baratijas como ‘doctoritis’, que entregan y venden las universidades e instituciones que se encargan de adornar el papel del laboratorio, traumatizan a los incautos de la propaganda que lleva a la ruina con muerte. Hay diplomas que se confeccionan debajo de escaleras de alcantarillas moribundas. Los asesinos colocaron mármol en las entradas de sus mansiones de ladrillo y piedra, sobre los pisos aplicaron alfombras en sus edificios, para hacer creer a los grupos amorfos, que ellos portaban el brillo y la misma luz que desconocen.

Jesús de Nazaret no volvió a mirar a quienes estaban abajo, se olvidó de secuaces, de sus caravanas y templos. Por fin se despejó la duda a quienes usaban la religión para alienar a los pueblos y a las mismas razas. El pésimo discípulo ‘Pedro’, no se enteró con exactitud del final ni del mismo martirio, continuó asustado y lejos de las miradas. Por eso otros aprovecharon la confusión, para usar como arma de sometimiento y explotación a los hijos obedientes de la oscuridad y desobedientes a la luz del verdadero Cristo de Belem. La ignorancia de las multitudes y las injusticias aplicadas por sanedrines y sacerdotes, no dejaron pensar a las mayorías. Esas se metieron de nuevo a los lugares de culto, como ratones y cucarachas, que ingresan a las bibliotecas en busca de papeles raídos para pasar el hambre física que produce el no entendimiento de aquello que no debe ser misterio.

Una nube gigante color ceniza, cubrió el lugar de cada una de las montañas y se posó sobre cada casa, alertando a la noche sin dejar ver la aurora de la madrugada siguiente. Las aves buscaron refugio antes de la hora y animales salvajes pararon sus hábitos aprendidos como si un relámpago o trueno, les hubiera hecho saber que la congoja y nostalgia, estarían hasta el final de los días de la tierra moribunda con psicópatas sueltos en cada punto del hemisferio que perdió su fuerza como centella. Los sepulcros abrieron sus postigos mientras los pescadores, humildes y sencillos, recibieron el llamado al servicio como maestros del amor y vida. Los obreros y campesinos sí estuvieron tristes. Muchos corazones se desgarraron por el fuego de la partida del jefe de la tribu escogida y selecta. Los mansos y llamados, estuvieron lejos de los militares y no pudieron ingresar al lugar de la crucifixión.

Al despedirse de la sociedad que no aceptó el grito de reconciliación y al ver un mundo convertido en guerra y violencia, el Dios de todos, cerró sus ojos y antes que dejara caer diamantes, perlas y oro, sobre los culpables, dijo:

“« ¡Padre, en tus manos entrego mi Espíritu! »” -“Pater, in tuas manus commendo spiritum meum”-, *Into thins hands, O Lord, I commend my spirit.»*. Lukas 23: 46.rit.»*. Lukas 23: 46.

Diferentes y distintos entre iguales

Los hombres [varones y mujeres], hemos inventado a través de los siglos y en todos los tiempos, las diferentes formas políticas y sistemas organizativos de gobierno. La monarquía que es de cierta manera la más contradictoria e inhumana organización social de todas las existentes para gobernar, no se queda atrás de otras que han sido crueles, despiadadas y sanguinarias. Desde luego han masacrado la libertad, equilibrio e igualdad de pueblos, naciones y de cada vida existente, incluyendo la de los terrícolas mortales humanos. Aún con grandes inventos e innovaciones, no podemos afirmar cual de todas las herramientas políticas que concibe el hombre moderno en la distribución de los bienes y servicios públicos, es la mejor y/o peor.

Se creyó en un momento que la democracia iba a ser la única que optaría por acondicionar a los pobres de vida y bienestar y que daría solución a problemas del ser social y político en su todo. Aquello palpado, observado y registrado por nuestros sentidos es todo lo contrario. Los sectores pobres de los países demócratas para poder vivir, deben ir a recoger sobrantes de comida a las ‘canecas y canecos’ en donde los mismos trabajadores arrojan la basura de la ciudad. La pésima distribución de la riqueza y la injusticia sembrada al no dar bienestar, son muestras fehacientes que la equidad no existe y que la conciencia humana cerebral individual aún no ha podido evolucionar. Hay una puerta y un sello que debemos derribar en nuestro propio ego y autosuficiencia de engaño. Nos creemos los súper obreros de la evolución y el desarrollo y sólo somos menos que el vacío.

No sabemos aún cuanto tiempo más debemos esperar o cuantos más deben morir, para que entendamos que, aunque ante Dios somos iguales, el creador nos hizo muy diferentes y distintos. Ojalá que no sea demasiado tarde la toma de conciencia. Somos iguales porque fuimos hechos del mismo polvo material que está en el universo con su esencia. A todas y a todos nos entregaron facultades, destrezas y habilidades que en cada ser se individualiza, haciéndonos únicos, irrepetibles, diferentes y distintos. Cada ser tiene dentro de si una energía que lo hace distinto entre iguales. Esta verdad es la razón suficiente para desintegrar todos los ejércitos del mundo y convertirlos en seres amorosos de producción con dignidad. La evolución real de la especie humana dará la razón. Lamentablemente ya no existiremos en ese futuro para disfrutar de las delicias de la existente vida y de la misma creación con éxtasis de gozo igualitario.

La doctoritis tan notoria en estas últimas épocas, ha dejado grandes enseñanzas sobresaliendo la ineptitud, mediocridad y sagacidad para robar y mentir. Los interrogados varones y mujeres que han ido a las “mejores y renombradas” universidades e instituciones educativas de fama, son quienes mas han echado leña al fuego de los desarropados y son los mismos que mas injusticias y desigualdades han impuesto a su paso sobre la maqueta tierra, creando miseria y pobreza sobre los inocentes, ingenuos y atropellados humanos. También nuestros hermanitos a quienes equivocadamente hemos llamado sin inteligencia (irracionales, plantas y minerales), han sufrido en carne propia la paliza de la misma barbarie desigual y han chupado del látigo de muerte que se cultiva como profesionales, simples participantes o siendo doctos o especialistas de la mezquindad.

No todo lo que sirve es positivo en otra dimensión, aunque puede ser saludable para esta tierra. No todo lo que genera bienestar en otro punto de la tierra es beneficioso para todos los humanos. Las universidades, proyectos sociales tangibles e inteligibles y los experimentos en cada país solo sirven para la misma nación. Exportar o importar “sabiduría” o tecnología no nos beneficia a todos. Por el contrario, hay formas y estructuras en otros espacios que lesionan nuestra cultura y forma de vivir espontánea con independencia. Cada nación debe tener su propia organización educacional autónoma y aunque se pueden tomar aquellas leyes universales igualitarias no en si las mismas estrategias de producción. Lo único que podemos exportar e importar sin equivocarnos, son nuestros propios idiomas o lenguajes y la de otros pueblos. Algo que es universal y cobija a todo el planeta como a la galaxia y universo, es la alimentación y cada esencia alimenticia. Los alimentos y cada semilla no tienen barreras porque es algo tangible y soluciona el hambre de todo el planeta al que no hemos podido responder con realidades de nutrición. La moda y la confección de nuevos trajes cada día engaña la mente del hombre. Los mismos diseñadores y confeccionistas saben que es un falso montaje que crea barreras para evitar el bienestar de todos los mortales. Esta farsa de dar medidas a los cuerpos de las mujeres y varones con ciertos tonos de amaneramiento, es un cáncer que debemos extirpar de nuestra sociedad. Algunos modelos masculinos o femeninos sólo son payasos que viven de ilusiones o macabras pasantías que conducen a la ruina del ser.

Jesús de Nazaret y el libro sagrado “Biblia” y otros muchos que el espíritu del Altísimo distribuyó en cada punto del globo terráqueo, reprende y afirma que estamos equivocados y equivocadas. Observemos nada más la ceniza y el lodo que brotan de la boca de los gobernantes y que nos hacen vomitar ríos de sangre alterada. Como angustia existencial cada uno de los pensamientos, proyectos e ideas nos causa congoja y tristeza. La palabra de los gobernantes se aleja cada día más de la verdad. Convierten en excelso lo nefasto y lo tóxico como si fuera positivo. Algunas personas no aguantan el martirio y la descomposición y se suicidan. De hecho, el suicidio ocupa las grandes estadísticas en los escritorios de otros y otras, que viven a despensa de otros y de otras iguales o peores. Hay un lodo y una ceniza que es benéfica y positiva. Quienes viven a orillas de los volcanes saben que todo lo que brota de la boca del león dormido es utilizable una vez pasa la catástrofe. También el calor emanado del que ruge, ayuda a calentar las frías aguas de océanos y ríos y esto mantiene el ecosistema en forma equilibrada, protegiendo a las especies de plantas y animales que requieren de calor natural para su crecimiento evolutivo. Los volcanes necesitan grandes espacios para existir. El hombre ha robado metros de tierra que son propiedad del volcán. Con falsas escrituras e irrisorios papeles sin valor, ha logrado apoderarse de los terrenos que se deben mirar con dignidad y valor. Aquello que no nos pertenece debe ser admirado con respeto, decoro, rectitud y conservando la distancia.

Analicemos el pasaje bíblico en Mateo, Capítulo 8: “18 Cuando se vio rodeado de una multitud, Jesús Mandó que pasasen a la otra orilla. 19 Entonces se le Acercó un escriba y le dijo: –Maestro, te seguiré a dondequiera que Tú vayas. 20 Jesús le dijo: –Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene Dónde recostar la cabeza. 21 Otro de sus Discípulos le dijo: –Señor, Permíteme que primero vaya y entierre a mi padre. 22 Pero Jesús le dijo: –Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos. 23 El Entró en la barca, y sus Discípulos le siguieron. 24 Y de repente se Levantó una tempestad tan grande en el mar que las olas Cubrían la barca, pero él Dormía. 25 Y Acercándose, le despertaron diciendo: –¡Señor, Sálvanos, que perecemos! 26 Y él les dijo: –¿Por qué Estáis miedosos, hombres de poca fe? Entonces se Levantó y Reprendió a los vientos y al mar, y se hizo grande bonanza. 27 Los hombres se maravillaron y Decían: –¿Qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen? 28 Una vez llegado a la otra orilla, a la Región de los gadarenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que Habían salido de los sepulcros. Eran violentos en extremo, tanto que nadie Podía pasar por aquel camino. 29 Y he Aquí, ellos lanzaron gritos diciendo: –¿Qué tienes con nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido Acá para atormentarnos antes de tiempo? 30 Lejos de ellos estaba paciendo un gran hato de cerdos, 31 y los demonios le rogaron diciendo: –Si nos echas fuera, Envíanos a aquel hato de cerdos. 32 El les dijo: –¡Id! Ellos salieron y se fueron a los cerdos, y he Aquí todo el hato de cerdos se Lanzó al mar por un despeñadero, y murieron en el agua. 33 Los que apacentaban los cerdos huyeron, se fueron a la ciudad y lo contaron todo, aun lo que Había pasado a los endemoniados. 34 Y he Aquí, toda la ciudad Salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaban que se fuera de sus territorios.”

Cuando los hombres rinden homenaje a otros de la misma naturaleza y esencia, lo que hacen no es agradable a los ojos de Dios. El protocolo y la etiqueta deben desaparecer de los reales y justos gobiernos terrenales. Desplazar un ejército armado o uno que lleve instrumentos musicales, para rendir honores a un jefe de estado, debe retirarse de las agendas entre los visitantes. Que nadie más en la tierra rinda honores a nadie. Ningún gobernante debe recibir homenajes u honores. Quien se compromete con una nación a llevar la voz de los sin voz y a defender el bienestar de todos como la santa soberanía, debe saber que es una obligación representar bien a su pueblo y que no puede traicionar las necesidades verdaderas y urgentes de sus pobladores. Los dictadores antes de llegar a masacrar y desaparecer a su pueblo y a los humanos de otras regiones, primero han pasado por los honores. Los hombres que elaboran las leyes y normas para beneficio del colectivo, deben saber que si rinden honores a un asesino es apoyar la obra de Satanás. Un recto gobierno y un excelente gobernante no dejan morir a uno solo de sus connacionales y respeta la vida de los otros hombres planetarios. Todos los mortales terrícolas humanos somos iguales pero distintos. Ninguno merece honores o falsos protocolos inventados por un grupo que mancilla, explota y golpea la vida igualitaria del universo. El respeto de un gobernante a otro, de una nación a otra, es otra cosa y situación muy diferente. Los gobiernos que más usan el protocolo y la etiqueta han sido los mejores invasores y quienes más injusticias, asesinatos y masacres han cometido en el mundo existencial.

Saber que los hombres se arrodillan ante otros, es otra forma que rompió la comunicación humana con el creador. Besar un anillo o inclinarse ante otro mortal terrícola humano es desagradable a la justicia del Todopoderoso. Entregar el mejor regalo o producto a uno entre todos es una ofensa al Creador. A todos los hombres del mundo les debemos entregar lo mejor de nuestros productos y cosechas. Dios no escucha nuestras oraciones porque hemos convertido la fe y la espiritualidad, en herramientas muertas sin amor y rectitud. Jesucristo no requirió de honores o etiquetas. Él nos enseñó que la sencillez y la humildad se deben utilizar para nuestra propia evolución. El Nazareno supo transmitir la mejor sabiduría y recalcó que el cielo no es para los desalmados. Aún no hemos construido el verdadero cristianismo porque no hemos logrado nacer de nuevo. Vivimos de ilusiones y fantasías. Una alumna en mi juventud escribió este verso que hoy recuerdo: “No hay que hacerse ilusiones sobre tibios colchones de algodón y de seda la vida que nos queda.” Regalar u obsequiar placas conmemorativas, diplomas, cachuchas, estatuas, esfinges, tarjetas, pergaminos y otras formas sociales no es el camino. El dinero y tiempo invertido en esos hipócritas menesteres, los debemos emplear en proyectos productivos de amor y servicio. Si el mismo dinero lo invertimos en alimento para nuestros hermanos que padecen hambre e injusticia, arriba tendremos un lugar para recibir el verdadero premio que “no es comido por la polilla.”

Recordemos aquello que escribe Marcos, Capítulo 10: “17 Cuando Salía para continuar su camino, un hombre vino corriendo, se puso de rodillas delante de él y le Preguntó: –Maestro bueno, ¿qué haré para obtener la vida eterna? 18 Pero Jesús le dijo: –¿Por qué me llamas «bueno»? Ninguno es bueno, sino Sólo uno, Dios. 19 Tú conoces los mandamientos: No cometas homicidio, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre. 20 Pero él le dijo: –Maestro, todo esto he guardado desde mi juventud. 21 Entonces al mirarlo Jesús, le Amó y le dijo: –Una cosa te falta: Anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres; y Tendrás tesoro en el cielo. Y ven; Sígueme. 22 Pero él, abatido por esta palabra, se fue triste, porque Tenía muchas posesiones. 23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus Discípulos: –¡Cuán Difícilmente Entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! 24 Los Discípulos se asombraron por sus palabras; pero Jesús, respondiendo de nuevo, les dijo: –Hijitos, ¡Cuán Difícil es entrar en el reino de Dios! 25 Más Fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios. 26 Pero ellos quedaron aun Más Atónitos diciendo entre Sí: –¿Y quién Podrá ser salvo? 27 Entonces Jesús, Mirándolos, les dijo: –Para los hombres es imposible; pero no para Dios. Porque para Dios todas las cosas son posibles.”

Podemos creer que es difícil gobernar y no es así. El arte de gobernar y dirigir un pueblo o nación es un hecho sencillo y simple y no requiere de tanta inteligencia. Basta una intención recta y un darse a los otros y Dios ayuda con la responsabilidad. ¿Es una carga o maleta nefasta el gobernar? No de ninguna manera. Las injusticias y las mismas preferencias han hecho que el gobernar se convierta en una carga maldita. Aquellos gobernantes que, por sus irrisorios y pecaminosos actos, alteran el color de su cabello o que se muestran arrogantes o invencibles ante el pueblo de Dios sin una sonrisa, son aliados del demonio y están rodeados de azufre y de muchos diablitos. Los mejores diablillos son los asesores y los ministros del gobernante. Satanás se materializa en los rostros repelentes y arrogantes de los humanos terrícolas. Miremos las fotografías de las personas y allí está la cara de un ángel o el rostro de un demonio. La televisión no se equivoca al mostrar la pantalla. Así se maquille con luces los rostros de los equivocados detrás de las cámaras, los televidentes verán luz u oscuridad en cada imagen.

Lucifer está aliado con los comerciantes medios de comunicación y con cada uno de sus socios. Satanás ha convertido la comunicación en un negocio productivo, nocivo y podrido. Es una comunicaron exclusiva para la tierra y nunca llega al Creador. Las ondas de las palabras permanecen debajo de la tierra y cada vez bajan nunca suben al santuario. Así llenemos las oficinas y los templos como nuestras casas, de rezos, oraciones, misas, cultos y demás formas, lo que hacemos ofende a Dios. Avanzamos un día un centímetro hacia la eternidad y retrocedemos 3 metros con nuestras nauseabundas acciones. Creemos que estamos alabando a Dios y realmente lo que hacemos es rendir culto a uno de los demonios del árbol genealógico del Maligno. Una acción y razón para saber quién está alineado con Satán, es saber cuál de todos siente amor por la guerra, armas y muerte. Dios reina en aquellas almas sedientas de paz, amor y justicia. Quien ama la paz jamás usa un arma. Ha habido militares que han colocado en los brazos y manos de sus víctimas una ametralladora o un fusil para demostrar que ese hijo o hija de Dios estaba armado en el momento de morir y que era más delincuente que los asesinos que cortaron su existencia. La misma ciencia al investigar comprueba que el muerto jamás en su vida disparó un arma y se desmiente el perverso montaje.

Entonces ¿Que podemos hacer y cómo pueden los hombres gobernar bien? Leamos a Mateo y esta vez en el Capítulo 25: “31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se Sentará sobre el trono de su gloria; 32 y todas las naciones Serán reunidas delante de él. El Separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos; 33 y Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34 Entonces el Rey Dirá a los de su derecha: «¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino que ha sido preparado para vosotros desde la Fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis; 36 estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la Cárcel, y vinisteis a Mí.» 37 Entonces los justos le Responderán diciendo: «Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la Cárcel, y fuimos a ti?» 40 Y respondiendo el Rey les Dirá: «De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos Más pequeños, a Mí me lo hicisteis.» 41 Entonces Dirá también a los de su izquierda: «Apartaos de Mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recibisteis; estuve desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la Cárcel, y no me visitasteis.» 44 Entonces le Responderán: «Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la Cárcel, y no te servimos?» 45 Entonces les Responderá diciendo: «De cierto os digo, que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos Más pequeños, tampoco lo hicisteis a Mí.» 46 Entonces Irán éstos al tormento eterno, y los justos a la vida eterna.”

Negros verdaderos y de raza

Las familias en su memoria heredaron la mancha injusta de esclavitud materializada por desalmados de raza rara que golpearon la historia noble de los pueblos. Con hazañas oscuras y acciones nefastas a la intemperie malvada y llenas de estiércol y algarabía de baratijas, pisotearon la rinconada. Sabían desde la cuna que el trabajo con dignidad refrescaba la natural nobleza que trae intrínseca en las venas el hombre antes de pisar el planeta tierra dentro de su alma. El niño era la décima tercera generación nacida lejos de sus ancestros y en la patria obligada. La niña llegó al globo después que diez generaciones lograron saltar los arbustos que hicieron de cárcel la libertad y los ensueños de nácar que se perdieron. Sus gentes estaban mezcladas con esos que, desde los desiertos con prendas y rocas finas, comercializaban productos, alimentos, ganado y especies que usaban con sus comidas. Todos vivían como si fueran de un mismo grupo o parentela soñada. Zambos, negros, mulatos, criollos y extranjeros de color ceniza, caminaban por la orilla del pequeño río como si la igualdad y el equilibrio los golpeara con éxito. No propiamente tenían el color de sus tatarabuelos. Aunque distintos a su pasado, se les notaba un sabor picante que, con gallardía y fortaleza de raza negra, logró que todos sobrevivieran a la barbarie. Los poetas de la época afirmaron que todas las estirpes fueron las mismas foráneas que lograron obligados invadir el suelo de tierras evaporadas. Ninguno de ellos era de procedencia aperlada.

Los años y lejanía de ese sol, los hizo cambiar después de 300 años. Ciertos grupos humanos entre todos y de los mismos con excepciones, usaban cremas, perfumes, ademanes y trajes para imitar a los autores de la ruina y de la mentira montada. Damas y damos se teñían sus cabellos y usaban lentes descoloridos dentro de sus ojos para parecerse a esos de las regiones que todo lo usurpan y que mataron la vida. Varias y varios exageraron la costumbre y asustaron con sus apetitos vagabundos un tanto o un poco absurdos, a los ratones y murciélagos que dormían en la plaza. En las madrugadas asustadas se notaban por movimientos de siluetas y quejidos que a las jóvenes aumentaba en número la familia con un desconocido. Las abuelas tradicionalistas murieron de infarto por aquello inexplicable que sus sentidos experimentaban. Allí nació la escritura que hizo reír aún a los borrachos y a los finos y flojos señoritos que en los clubes noctámbulos debutaban con frases que lanzaron inteligibles: “La mona, aunque la vistan de seda mona se queda.”

Veamos aquello que dice para cada sabio Proverbios 1: “8 Escucha, hijo Mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la Instrucción de tu madre; 9 porque diadema de gracia Serán a tu cabeza y collares a tu cuello. 10 Hijo Mío, si los pecadores te quisieran persuadir, no lo consientas. 11 Si te dicen: «Ven con nosotros; estemos al acecho para derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes; 12 los tragaremos vivos, como el Seol, enteros, como los que descienden a la fosa; 13 hallaremos riquezas de toda clase; llenaremos nuestras casas de ganancias; 14 echa tu suerte con nosotros; tengamos todos una sola bolsa…» 15 Hijo Mío, no andes en el camino de ellos; aparta tu pie de sus senderos, 16 porque sus pies corren al mal y se apresuran a derramar sangre. 17 Ciertamente en vano se tiende la red ante los ojos de toda ave. 18 Pero ellos ponen acechanzas a su propia sangre; a sus propias vidas ponen trampa. 19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, la cual quita la vida a los que la poseen. 20 La Sabiduría llama en las calles; da su voz en las plazas. 21 Proclama sobre las murallas, en las entradas de las puertas de la ciudad pronuncia sus dichos: 22 «¿Hasta Cuándo, oh ingenuos, amaréis la ingenuidad? ¿Hasta Cuándo los burladores Desearán el burlarse, y los necios Aborrecerán el conocimiento?”

Desde el momento que empezaron los juegos, el infante mostró su musculoso y escultural cuerpo que lo hizo gigante y hermoso clavel en la ramada. La pequeña nunca usó silicona ni rellenos en sus senos porque todo le sobraba. Ella nada imitaba y su encanto en forma espontánea venía del lugar que hizo crisol donde la luz nace. Su fino y esbelto cuerpo la hizo danzar como doncella y princesa real entre la nada. Jamás la cirugía tocó su piel porque, aunque nada es perfecto ni completo lo que ella mostraba era superior a todo el encanto de las otras mujeres de la flor no encontrada. Todas querían tener la figura de quien las traumatizaba y por la desventaja muchas lloraban. Los dos infantes se conocieron en la única escuela de la comarca y que a todos desilusionaba. Iniciaron con juegos ilustrados por una maestra que jugaba a escondidas y en serio un romance con un varón casado que cansaba a otras no tan santas. El aparentó ser el mejor moralista entre la lista de hipócritas que llenaban los escritorios de las oficinas del gobierno local que no solucionaba a nadie el problema ni con nada.

Los padres de familia prohibieron a sus hijos ir a la ‘santa misa’ o a la misma catequesis que allí los religiosos mal llegados insinuaban. El sacerdote extranjero del pueblo era pervertido en sus gustos y sin conocer la diversidad moderna llenó de plumas palo de rosa los templos por donde éste pasaba. En los carnavales logró que le colocaran pantalones como disfraz a un asno que nadie buscaba. Como el animal estaba viejo, de esos que han subido montañas y encrucijadas, tuvo que aceptar la propuesta y no pudo defender su asnada. Ese día causó mucha risa la disparatada. El grupo se sonrojó al verlo detrás de unos arbustos de rodillas en una mágica y alcohólica madrugada. Cuando se ponía la sotana blanca impecable no caminada, como si fuera ella sólo coqueta danzaba. Una vez las quejas llegaron a la oficina del obispo que al lugar nunca visitaba. El maquillaje en sus mejillas y las manos de un modelo de cine dijo no recordar nada. Expresó que los carteros a veces o nunca pasaban. Ese también aprovechaba las fiestas de las corralejas para sacar su inmensa tajada. Las visitas en los atardeceres y a otras en donde vivía su amada, llenaron de chistes a quienes con risa y burla jocosa contaban. No era en si un pueblo trabajador y los inventos científicos jamás llegaban. La vagancia era cultural que desde antaño se idolatraba. Laboraban sin ganas diariamente por horas hasta que la parranda llegaba. El fiestorio de cada año, ese si todas y todos añoraban.

Y que nos trae Proverbios 3: “1 Hijo Mío, no te olvides de mi Instrucción, y guarde tu Corazón mis mandamientos; 2 porque abundancia de Días y años de vida y bienestar te Aumentarán. 3 No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello. Escríbelas en las tablas de tu Corazón, 4 y Hallarás gracia y buena Opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en Jehovah con todo tu Corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y él Enderezará tus sendas. 7 No seas sabio en tu propia Opinión: Teme a Jehovah y Apártate del mal, 8 porque Será medicina para tu carne y refrigerio para tus huesos. 9 Honra a Jehovah con tus riquezas y con las primicias de todos tus frutos. 10 Así tus graneros Estarán llenos con abundancia, y tus lagares Rebosarán de vino nuevo.”

La propaganda pueblerina decía que serían tres días de fiestas pero el séptimo aun esta nunca paraba. Muchos otros continuaban hasta el final del mes y seguían bebiendo hasta vender sangre prestada. Algunos no eran artistas, pero creían ser portadores de grandes melodías y notas que al principio nadie compraba. Armaron grupos musicales como gatos sobre las tejadas. Se subieron a las tarimas y lanzaron notas que a nadie gustaban. Otros desconocían las reglas impuestas y organizaron campeonatos entregando premios a excelsos y mediocres que la prensa de doble filo comentaba. Las canciones con sus letras hicieron platos comerciales como ranas solapadas. Se atrevieron a mostrar el contenido atravesando la gran montaña y cruzaron el río con risotadas. Esas se regaron poco a poco hasta los confines del alba y se incrustaron con artimañas a la metrópoli que se creía encopetada. Los inexpertos creyeron que eran sonatas o musas de esas que llegan sin ser invitadas. Hasta los ineptos políticos oportunistas se pusieron las frases en sus atuendos para conseguir votos incautos y bailar con comadronas en las calles engalanadas.

Llegaban turistas desde la capital en busca de vacaciones y dejaban por los salones, dudas y desilusiones. Mancebos llenaban la lista de las preferencias como guías en las rinconadas. Era un drama amistoso y evitando lazos de romance y el mismo contraste para no filmar nada. Por lo general eran varones casados que llevaban vida diurna y nocturna con vestidos elegantes y carros de doble transmisión que en las autopistas pisoteaban. En la ciudad importante presentaban a sus esposas con elegancia y fino señorío usando con parquedad sitios exquisitos y finos. En el caserío que estaba creciendo los veían sólo con amantes que complacían su voraz apetito por monedas o prendas, que a la moda presentaron expertos modistos al lado de cierta publicidad. Varios de esos gigantes con sus panfletos y sueños llegaron a ser gobernadores. En cierta época del año se aliaron con la mafia criolla y con ciertas siembras que procesaban como si fueran listos ruiseñores. Desde la región plana viajaban en busca de bellezas y hermosos cuerpos que la vasta zona mostraba. Hablaban de guardaespaldas, pero todos desde allí a la otra parte bajaban. La prensa escribía que eran sus secretarios, pero los verdaderos reían y se entonaban. Algunos sí llegaron a las oficinas con diplomas como doctores que en el mercado negro se compraban hasta con las mismas canciones.

Seguimos avanzando hasta llegar a Proverbios 4: “7 ¡Sabiduría ante todo! ¡Adquiere Sabiduría! Y antes que toda Posesión, adquiere entendimiento. 8 Apréciala, y ella te Levantará; y cuando la hayas abrazado, te Honrará. 9 Diadema de gracia Dará a tu cabeza; corona de hermosura te Otorgará. 10 Escucha, hijo Mío, y recibe mis dichos, y se te Multiplicarán años de vida. 11 En el camino de la Sabiduría te he instruido, y por sendas de rectitud te he hecho andar. 12 Cuando camines, tus pasos no Hallarán impedimento; y si corres, no Tropezarás. 13 Aférrate a la disciplina y no la sueltes; consérvala, porque ella es tu vida. 14 No entres en el sendero de los Impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. 15 Evítalo; no pases por él. Apártate de él; pasa de largo. 16 Porque ellos no duermen si no han hecho mal; pierden el sueño si no han hecho caer a alguno. 17 Pues comen pan de impiedad, y beben vino de violencia. 18 Pero la senda de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta que es pleno Día. 19 El camino de los Impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan. 20 Hijo Mío, pon Atención a mis palabras; inclina tu Oído a mis dichos. 21 No se aparten de tus ojos; Guárdalos en medio de tu Corazón. 22 Porque ellos son vida a los que los hallan, y medicina para todo su cuerpo.”

Los pequeños y ágiles protagonistas aprendieron de sus progenitores a vivir la vida sin fumar tabaco o cigarrillos y a no consumir alcohol, que a muchos los hizo agonizar de cirrosis o mal de aliento hasta afectando la riñonada. La marihuana ya se cultivaba en los ocultos y escondidos potreros que todos sabían con exactitud todas las coordenadas. Los cultivos de algodón y arroz traído de la China que allí se cultivaban, fueron destruidos y reemplazados por flores que los hacia entonar cada día risotadas. La astucia la trajeron los políticos con las mejores instrucciones. Fue su principal vocero el alcalde del caserío y otro dirigente que llegó de la ciudad colonial amurallada. Los concejales firmaban las leyes para proteger intereses que ellos mismos se inventaban. Al pueblo raso y a los vendedores de fruta y verduras no los beneficiaba. Por el contrario, siempre los dejaban sin nada. Las ramas de coca aún para la época en el árbol se respetaban. Los aborígenes de la región usaban la hoja para alimento y medicina que a todos sanaba. Como hubiera sido la pasta blancuzca y el negocio de lo ilícito en todas las madrugadas si los caballos de Don Alejo hubieran aceptado chicha por limonada. El gallo que buscaron nunca sirvió y los celadores dijeron que el ordinario nunca cantaba. Se escuchaba que carros y vehículos con orden presidencial sacaban hierbas a otras regiones con gentes sofisticadas. Esos con estrategias de película a otra región vecina la frontera cruzaba. Por dinero, ron y mujeres bellas los guardias de seguridad nunca miraban. Nadie supo cómo pudieron con las ciertas responsabilidades sin descuidar amor, vida, trabajo, estudio, parranda y fiestas enrutadas.

La etapa primaria y secundaria pasó por las vidas de ellos tan rápido que no alcanzaron a envejecer aquellas frías ensaladas. 18 años tenía cada uno, cuando se declararon amor eterno con serenata incorporada. Quisieron enfrentar la vida como alondra y azulejo que usan el ingenio para salir de lo cotidiano y alejarse un poco de esas payasadas. El juez de un municipio cercano les hizo firmar el documento para comprobar que la palabra como autoridad se materializaba. La familia materna invitó a un varón religioso para orar como testigo del santo matrimonio de la unión que con ceremonia religiosa de fe se gestaba. El ritual espiritual se llevó a cabo al aire libre en uno de los establos del inmenso lote del rancho que lanzó claveles desnudos alborotando a los muchachos. Las jovencitas del ocaso quisieron que él las enamorara, pero su corazón sólo a una y en especial amaba. Sus brillantes ojos no extraviaron la fuerza ni el camino que lo condujo a dicha segura y a la azucena perfumada. Un sábado en la mañana la fiesta se hizo presente y de todos los rincones llegaron a danzar sin tacones y con instrumentos que a distancias ya sonaban. Los dos estaban muy jóvenes, pero estaban seguros que el amor todo lo simplificaba. Sabían que esa es una de las mejores razones para vivir sin premuras y alcanzar las fragancias que añoraron en una fiel madrugada. Ella lucía una rosa alrededor de su pequeña cintura dando rienda suelta al movimiento de sus caderas contorneadas que como finas lentejuelas algunas se asustaban. Un vestido blanco encantado de seda y satín averdolado saltaban sin esas penumbras. La envidia estaba allí en todas las penetrantes miradas.

Llegaron a la casa materna rosas y ramos de flores de todas las estancias. La alegría también llena los aposentos en cada morada y fueron ejemplo de amor para quienes esperaban un príncipe azul y una dama rosada. Su padre biológico era ganadero y allí aprendió lo que es lidiar con vacas, monederos y una que otra idiotada. También en sus ratos libres de estudio, trabajaba la agricultura y sus uñas no tuvieron tiempo de ir al salón de los pinos ni a la famosa sala que a algunos torció sus andanzas. El fue muy fuerte en cada faena y cumplió las tareas como aprendiz de barriada. Logró cumplir las obligaciones del hogar y el empleo, terminando una carrera universitaria como ingeniero de exploración del líquido que se acabará a distancia. Ella tuvo desde niña talento para la pintura plástica, el arte y los bordados que a ritmo de diosa utilizaba. La bella iba los fines de semana a clases de pintura al óleo y sobre tela bordada, grabando en los recuerdos cuadros que traían riquezas y ganancias encartonadas.

Leamos a Proverbios 5: “15 Bebe el agua de tu propia cisterna y de los raudales de tu propio pozo. 16 ¿Se han de derramar afuera tus manantiales, tus corrientes de aguas por las calles? 17 ¡Que sean para ti solo y no para los extraños contigo! 18 Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, 19 como una preciosa cierva o una graciosa gacela. Sus pechos te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre. 20 ¿Por qué, hijo Mío, Andarás apasionado por una mujer ajena y Abrazarás el seno de una extraña? 21 Los caminos del hombre Están ante los ojos de Jehovah, y él considera todas sus sendas. 22 Sus propias maldades Apresarán al Impío, y Será atrapado en las cuerdas de su propio pecado. 23 El Morirá por falta de disciplina. Y a causa de su gran insensatez se Echará a perder.”

Cada año nacía un hermoso niño que aumentaba con fascinación la familia y las labores de la casa. La granja se convirtió en una sala cuna poco o nada acostumbrada. 30 años tenían los dos cuando una importante empresa a él lo contrató para investigar sobre asuntos del oro negro y la perforación de pozos. Si aceptaba la propuesta debía moverse a otra ciudad con toda su familia. Eran ya 10 hijos varones quienes conformaban el hogar de los dos enamorados esposos que estaban felices como ninguno lo lograba. Todos los pequeños nacieron con su piel con el color de los dioses del olimpo y llegaron de madrugada. No hubo necesidad de médicos, porque las comadronas por allí de buena manera y con sabiduría abundaban. Para cada uno de ellos Dios y la vida les había regalado una nube blanca mezclada con una manotada de ceniza gris que sobre su piel cada año se posaba. Si algo sobresalía en toda la estepa y sobre los 10 kilómetros cuadrados alrededor de la estancia, era el color corpóreo de los bellos infantes que a nada igualaban. Cada detalle físico de los luceros fue una obra de arte como si una máquina industrial en serie los fabricara. Sus dientes eran manojos de perlas distribuidas en forma de diamantes. Los niños habían heredado la fuerte sonrisa del joven padre y la dulzura y distinción exquisita de la madre. Eran distintos todos entre los genes iguales. El padre reunió una noche a la familia incluyendo a su joven esposa, padre, madre y retoños. Les narró la propuesta recibida y esperó con atención el concepto de todos.

Era la única oportunidad para desarrollar habilidades innatas y aprendidas sin necesidad de recurrir a los genios postizos y plásticos que ya por allí abundaban. También una forma de conocer otros lugares y distintas gentes que por el lugar jamás pasaban. Aceptaron la innovadora razón para mudar de sitio y quedaron, aunque en silencio y con interrogantes muy tranquilos y sobresalieron algunas novatadas. El joven esposo fue primero al lugar y se presentó a las oficinas del complejo petrolero con cortesía lo recibió. Los administradores le hicieron exámenes de rigor y todos quedaron maravillados. Sus conocimientos superaban lo inesperado. Entre dientes y con sigilo se decían: “Quien ve al negro del pueblito en donde se cosecha la nada”. Lo nombraron Gerente de uno de los consorcios de la compañía y jefe del Departamento de Investigación, para que trabajara innovando nuevas técnicas de extracción.

Proverbios Capítulo 6: “5 Escapa como el venado de mano del cazador, como ave de mano del que tiende la red. 6 Ve a la hormiga, oh perezoso; observa sus caminos y sé sabio. 7 Ella no tiene jefe, ni comisario, ni gobernador; 8 pero prepara su comida en el verano, y guarda su sustento en el tiempo de la siega. 9 Perezoso: ¿Hasta Cuándo has de estar acostado? ¿Cuándo te Levantarás de tu sueño? 10 Un poco de dormir, un poco de dormitar y un poco de cruzar las manos para reposar. 11 Así Vendrá tu pobreza como un vagabundo, y tu escasez como un hombre armado. 12 El hombre depravado, el hombre inicuo, anda en la perversidad de boca, 13 guiña los ojos, hace señas con sus pies e indica con sus dedos. 14 Perversidades hay en su Corazón; en todo tiempo anda pensando el mal, provocando discordia. 15 Por eso, su calamidad Vendrá de repente; Súbitamente Será quebrantado, y no Habrá remedio. 16 Seis cosas aborrece Jehovah, y aun siete abomina su alma: 17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, 18 el Corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies que se apresuran a correr al mal, 19 el testigo falso que habla mentiras y el que provoca discordia entre los hermanos. 20 Guarda, hijo Mío, el mandamiento de tu padre, y no abandones la Instrucción de tu madre. 21 Átalos siempre a tu Corazón, y Enlázalos en tu cuello.”

Uno de los ingenieros experimentados y mayor en edad, le recomendó que comprara casa en el mejor sector de la metrópoli. Le dijo: “Conozco una zona residencial en donde todas las familias son cristianas. Se dice que todos y todas van a misa y rezan juntos en alabanzas. Al parecer es el mejor sitio para que usted levante familia porque según escucho es numerosa con templanza. Se que allí en el hermoso lugar están vendiendo tres casas. Lo puedo llevar al sitio cuando usted lo disponga.” Como era un intrépido y rápido para tomar decisiones, no esperó dos minutos, cuando ya estaban rumbo al espacio indicado. Llegaron al sector y de inmediato negoció dos de las casas. Compró el inmueble esquinero y la otra que seguía sobre la Avenida principal que conducía al Aeropuerto de la planicie escarlata. El lugar estaba muy cerca de una gigante e inmensa ciénaga. Pocos kilómetros distaba del río que parecía un mar de elegancia. Ese si llevaba caudal en sus aguas y era superior al que él estaba acostumbrado a ver en su pueblo natal que abandonaría a la distancia. Sólo se debían modificar algunos asuntos remodelatorios y abrir dos nuevas puertas internas para comunicar los dos edificios y se les notaba aseguranza. Sus ahorros económicos y la ayuda financiera de las dos familias no le fue difícil adquirir los nuevos bienes. Un 5 de agosto la familia arribó con todas sus pertenencias al nuevo hogar. El bus de la empresa se encargaría de llevar y traer a los niños a la escuela que era regentada por la administración de la misma compañía que cancelaba sueldos que no llenaban la panza.

Tuvieron que organizar cada una de las habitaciones. A cada uno de 7 niños le entregó su dormitorio individual. Los tres menores los ubicaron en una con ventana encantada. Desde el primer día que llegaron empezaron los desprecios y la discriminación de los vecinos que se reían al ver un grupo sonriente. Cuando los pobladores se dieron cuenta que eran una familia de raza negra los recién llegados, las burlas y los tormentos se lanzaron por el aire de los inocentes. Todos fueron afectados. Quisieron después de tres meses en el nuevo ambiente, regresarse al adorado poblado, pero era de cierta manera dejarse ganar de los atrasados. Ellos nunca entendieron la razón, pero cada corazón guardó con cerrojo de orquídea lozas de emoción. Aquello que veían sus ojos eran congéneres que no venían de raza blanca. Si la razón era por racismo o algo parecido no entendían en sí la persecución. Los habitantes se creían de raza pura y diferente a la de las ratas. Estaban más equivocados que el “hijo de Limber”, dijo un soldado observando un arado. El color de piel de los citadinos era de los aborígenes mezclados y criollos. Sus facciones y orejas de los nuevos encontrados estaban más cerca de los de la propia raza. Eran los más parecidos a las fuertes culturas que fueron expulsadas del pedazo de globo que en jaulas llegaron a un mundo de venganzas. Querían negar su origen verdadero pero los rasgos los delataba. Había orgullo con cierta vanidad y les quedaba grande el oro y hasta el mármol como el cristal. Eran como esas “carangas resucitadas” de la historia olvidada que dejaron los señores sobre canastas de plaza. Los visitantes guardaron prudencia y distancia de la plaga que lesionaba con su ego abismal.

Proverbios 8, exhorta: “10 Recibid mi Corrección antes que la plata, y el conocimiento antes que el oro escogido. 11 Porque la Sabiduría es mejor que las perlas; nada de lo que desees Podrá compararse con ella. 12 «Yo, la Sabiduría, habito con la sagacidad, y me hallo con el conocimiento de la Discreción. 13 El temor de Jehovah es aborrecer el mal. Aborrezco la soberbia, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa. 14 Míos son el consejo y la eficiente Sabiduría; Mía es la inteligencia, y Mía la Valentía. 15 Por Mí reinan los reyes, y los magistrados administran justicia. 16 Por Mí gobiernan los gobernantes, y los nobles juzgan la tierra. 17 Yo amo a los que me aman, y me hallan los que con diligencia me buscan. 18 Conmigo Están las riquezas y la honra, los bienes duraderos y la justicia. 19 Mejor es mi fruto que el oro, que el oro fino; mis resultados son mejores que la plata escogida. 20 Camino por la senda de la justicia, por los senderos del derecho; 21 para hacer que los que me aman hereden un patrimonio, y para que yo colme sus tesoros. 22 «Jehovah me Creó como su obra maestra, antes que sus hechos Más antiguos. 23 Desde la eternidad tuve el principado, desde el principio, antes que la tierra. 24 Nací antes que existieran los océanos, antes que existiesen los manantiales cargados de agua. 25 Nací antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas. 26 No Había hecho Aún la tierra ni los campos, ni la totalidad del polvo del mundo. 27 Cuando Formó los cielos, Allí estaba yo; cuando Trazó el horizonte sobre la faz del océano, 28 cuando Afirmó las nubes arriba, cuando Reforzó las fuentes del océano, 29 cuando dio al mar sus Límites y a las aguas Ordenó que no traspasasen su mandato. Cuando Establecía los cimientos de la tierra, 30 con él estaba yo, como un Artífice maestro. Yo era su delicia todos los Días y me regocijaba en su presencia en todo tiempo. 31 Yo me recreo en su tierra habitada, y tengo mi delicia con los hijos del hombre.”

A los cuatro meses se complicó la salud de la esposa y su belleza resplandeció como mariposa de nácar. Una tarde sintió fuerte vómito y malestar con desaliento. Su cuerpo elevó la temperatura y hubo antojos no acostumbrados. Nunca antes había sentido semejante sensación. Hubo algo nuevo dentro de su cuerpo que se movía como danza de sol. Una vez llegó el esposo se hicieron los preparativos y él la llevó rumbo al hospital y al facultativo. Enviaron un telegrama a la familia que los amaba para que la madre biológica de ella viajara como apoyo en la emergencia encontrada. El doctor recomendó quietud y reposo abundante. A los dos días la madre y una de sus hermanas llegaron a la metrópoli de la contradicción. El médico les dijo otra verdad: “Su esposa está embarazada pero no sabemos de dónde viene el problema. Es una mujer muy fuerte y ningún embarazo se manifiesta igual.” Pasaron los 9 meses y nació una hermosa niña de ojos grandes negro azabache y brillantes de galaxia encantada. Alguien expresó que después de 10 hijos varones, el embarazo si es una niña se complica sin una explicación. Los atropellos continuaban y el sacerdote del templo no los quería ver en los rezos. Como venían de una familia cristiana debían ir a misa, pero para no molestar a esos moradores cancelaron la dieta y el miércoles de ceniza. Las tiendas nos les vendían los alimentos. Pan, leche, huevos y quesos, los compraban a millas de distancias del sector. El color y la procedencia de la familia no eran amados en la zona. Los niños no podían salir al parque porque eran humillados, ofendidos y golpeados. En las horas de la noche, los vecinos les lanzaban grandes piedras que caían sobre el techo de las dos casas y quedaban embrujadas. Era un gasto extra el cambio de tejas semanalmente y a veces se usaba el dinero de la leche. En las mismas paredes de las viviendas, los injustos escribían frases y sandeces. Los muros eran pintados una y otra vez cada vez que una nueva frase aparecía dejando la blancura como al revés.

Los vidrios de las ventanas eran presas fáciles de las rocas que los vecinos tiraban en las madrugadas destruyendo hasta cortinas y ropajes. La familia dio aviso a la policía, pero ellos le aconsejaron que compraran una nueva casa y que por obligación debieran moverse danzando componiendo nuevas fiestas y canciones. En el segundo y tercer año dos nuevas niñas llegaron al hogar como doncellas y tomaron la decisión de salir de la comarca sin culpar a la cementera. Mientras tanto los habitantes redactaron un siendo memorial y recogieron firmas para obligar a la familia a salir del lugar. El alcalde estuvo a favor de las mayorías y con risa burlona dijo que él no era alcancía. Ni siquiera el presbítero del sitio los defendió y cerró sus ventanales para no ver la salida. Ningún terrícola humano del lugar se solidarizó con los forasteros. Todos y todas estaban en contra de la permanencia de “los negritos chorros de humo” como ellos los llamaban. Por el color de la piel no eran gratos en el vecindario. Fueron tres largos años de angustia y sufrimiento, pero tuvieron valor para permanecer en medio de antisociales y delincuentes.

Lograron comprar con sacrificio y esfuerzo y sobre una montaña una pequeña finca con un lote terreno de 4 hectáreas. Ellos serían los únicos y primeros en habitar la zona desconocida del plano. Desde el primer día empezaron a reconstruir la casona que no estaba en excelentes condiciones. El predio ubicado lejos de la ciudad haría algo difícil cada tarea. Era una zona con vegetación, fresco aire y agradable paisaje a la vista de la soledad de los vientos. Hubo que conseguir dinero prestado de la familia paterna del esposo para darle seguridad alrededor del nuevo hogar. Se construyó en la extensión del terreno, un muro en concreto, hierro, teja y madera, de 4 metros de alto con espacios intercalados que fácilmente dejaba ver lo que sucedía al otro lado de la calle. Seis nuevas habitaciones y 4 unidades de servicio sanitario estuvieron listas para los nuevos inquilinos. La parte física de la cocina y el comedor fueron ampliadas en su nueva apariencia. Hacia la calle se diseñó un local y este serviría como “taller artístico” para las obras y creaciones plásticas de la joven esposa. Hubo que trabajar durante 4 largos meses para mejorar la condición de la vivienda antes de ocuparla. Un pequeño parque interno fue de igual manera construido para el juego de los infantes. De nuevo el mes de agosto hizo su agosto. Un día 10 y en el cuarto año de vivir en el espacio problemático, los esposos de 36 años de edad cada uno, con sus 13 hijos y dos mujeres adultas, iniciaron bajo un nuevo amanecer. La compra de una camioneta y un jeep campero hicieron parte del equipaje de los forasteros. Las dos casas que también eran de su propiedad quedaron vacías como desierto desolado.

La esposa habló con el médico de la empresa para empezar una forma de planificación natural y evitar nuevos hijos. Buscaban una niña y llegaron tres bellas criaturas como orquídeas de jungla inhabitada. Era la época en que ‘todo bebé llegaba con el pan debajo del brazo’. ¡Vaya época! La inteligente esposa se las ingenió con su madre y su hermana y montaron juntas un negocio. Inauguraron cerca de la avenida un confortable restaurante. El ingeniero mandó construir un hotel en una de las esquinas del predio para darle vida al paisaje encantado. Fue el primer inmueble de la región en instalar un radioteléfono para las comunicaciones. Fue la primera familia en tener una línea telefónica en casa. La emisora del pueblo solicitó un pequeño espacio sobre la montaña en renta, para instalar una antena para las transmisiones. La salida obligada del barrio discriminatorio y cruel, empezó a tener mejores éxitos. Cada día nuevas ideas y proyectos bajaban de un cielo que ellos desconocían a profundidad pero que los habían ganado de sus antepasados.

Habla el Capítulo 10 de Proverbios: “18 El que aplaca el odio es de labios justos, pero el que suscita la calumnia es necio. 19 En las muchas palabras no faltan los pecados, pero el que refrena sus labios es prudente. 20 Plata escogida es la lengua del justo, pero el Corazón de los Impíos no vale nada. 21 Los labios del justo apacientan a muchos, pero los insensatos mueren por falta de entendimiento. 22 La Bendición de Jehovah es la que enriquece y no añade tristeza con ella. 23 El hacer perversidades es un deporte para el necio, pero para el hombre de entendimiento lo es la Sabiduría. 24 Lo que el Impío teme, eso le Vendrá; pero a los justos les Será dado lo que desean. 25 Como cuando pasa la tempestad, Así el Impío no permanece; pero el justo tiene fundamentos eternos. 26 Como es el vinagre a los dientes y el humo a los ojos, Así es el perezoso a los que lo Envían. 27 El temor de Jehovah Aumentará los Días, pero los años de los Impíos Serán acortados. 28 La expectativa de los justos es Alegría, pero la esperanza de los Impíos Perecerá. 29 Jehovah es la fortaleza del íntegro de camino, pero es espanto para los que obran maldad. 30 El justo no Será removido Jamás, pero los Impíos no Habitarán la tierra. 31 La boca del justo Producirá Sabiduría, pero la lengua perversa Será cortada. 32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada, pero la boca de los Impíos habla perversidades.”

A los 27 meses los terrícolas mortales humanos ofendidos habían olvidado los desprecios de los citadinos y las humillaciones de los injustos y equivocados inconformes. Cada día la familia sembraba semillas encantadas y encontradas, dando al paisaje un hermoso jardín en donde la primavera se hizo permanente sin romper la tradición de las otras estaciones. Todos y todas eran felices y las risas sanas y las fiestas estaban allí como enredaderas de bosque encantado. A las 12.30 de la tarde de un sábado, la familia estaba dentro de la mansión. Era muy reconfortante ver el cuadro amoroso de todos y de cada uno de ellos y una de ellas. Dos perros pastor alemán y una perra pastor coli, hacían parte de la feliz familia montañera. A las 1.00 de la tarde, el astro sol se fue a dormir muy temprano. Todo se oscureció y sobre el firmamento aparecieron los primeros relámpagos, truenos, rayos y centellas. Un fuerte viento frío y helado recorrió la urbe de sur a norte. No hubo tiempo de preparar antesalas. La pequeña tormenta se convirtió en huracán a las 1.20 p. m., con vientos de 100 kilómetros por hora. Había amenaza de aumentar la fuerza y la velocidad. A todos los pobladores los agarró de imprevisto y con sorpresas poco aconsejable. Los árboles empezaron a moverse como si fueran gelatina de primíparo cocinero. Poco a poco iban agarrando fuerza los vientos y se fueron metiendo cada vez más al centro de la ciudad. A las 2.30 las autoridades del lugar afirmaban que los vientos superaban los 120 kilómetros por hora y que toda la población obligatoriamente debía permanecer dentro de las casas.

A las 2.45 de la penosa tarde, la fuerza del viento derribó dos postes del alumbrado público frente al templo del anterior barrio que había sido habitado por los forasteros. Una llama alcanzó los postigos de las ventanas y lanzó una llamarada que logró encender las cortinas del altar mayor de la construcción. En un “abrir y cerrar de ojos” la candela se extendió por todo el centro del inmueble y tomó con furia a cada uno de los tapetes que cubrían el piso de la edificación. Las estatuas de madera y la silletería fueron alcanzadas en un ‘Santi amen’. Todo se fue quemando en forma precoz. El incendio llegó a la casa parroquial colindante y en donde residía el religioso del lugar. A las 3.00 p., m., las llamas también llegaron a la casa de la soltera secretaria de la iglesia que vivía con sus 6 hijos infantes y que al sacerdote del templo llamaban padrino.

Cuando llegaron los bomberos con sus carros especiales y ayudantes, los inmuebles se habían chamuscado por completo. Todo quedó sobre el suelo convertido en lodo, ceniza y carbón. El reloj marcaba las 3.15 de esa tarde cuando de repente empezó a llover sobre el firmamento de la ciudad “con cantaros de agua.” Nunca antes los pobladores habían visto un aguacero igual o semejante. Las tejas de las casas volaban por el aire haciendo más desgarrador el episodio. Unos corrían de un lado para el otro y no había un escondedero seguro. El río empezó a bramar como león rugiente y aumentó el caudal de sus aguas. La ciénaga fue recibiendo nuevas aguas y fue desbordando su capacidad de almacenamiento natural. Las aguas negras se mezclaron con las aguas cristalinas de los pozos potables. Las alcantarillas de las avenidas y calles se taparon y formaron remolinos que pudo haber usado el cine para sus videos. Las calles de la pequeña urbe parecían quebradas en exposición y vomitaban sus aguas sobre la misma ciénaga. Carros y bicicletas iban a parar por encima de los gigantes árboles de ceibas que estuvieron allí por años. El espectáculo era ver arbolitos pobres de navidad en escaleras. Algunos vehículos fueron a parquear sus carrocerías encimas de los tejados de los inmuebles. Esos parecían grupos de gatos en celos.

A las 4.30 de la tarde el agua dentro de la ciénaga no resistió la compañía de sus nuevas moléculas y empezó a forcejear con el muro y el dique de contención de la represa. El muro de concreto, hierro y acero, se reventó a las 5.00 en punto. Entrando la noche las aguas empezaron a danzar y a correr rumbo al barrio de los injustos. En cada minuto destrozaban como si fueran tortas de pan las paredes lujosas de las viviendas y la furia de los vientos y las aguas hicieron un nuevo agosto. Eran ráfagas de agua como si aviones militares se hubieran puesto a desfilar para una revista fiesta del mejor aniversario. A Cada segundo los nuevos acontecimientos se veían en el aire danzando como hermanos de coreografía para carnaval. Sobre el firmamento de la metrópoli pedazos y trozos de metal, láminas y latas, se percibían como si una guerra de aves hubiera empezado. El temor y el miedo se apoderaron de los habitantes y hubo confusión total en las gargantas. Varios de los parroquianos se tiraron de rodillas al piso de las casas ya destechadas. Otros corrían por la avenida como orates en busca de refugio seguro.

A las 6.30 de la noche la corriente de las aguas ingresó como visitante enamorado a cada una de las casas. La fuerza peleaba con los muros y con las mismas paredes. Salió de una de las esquinas un ciudadano para tranquilizar a los citadinos. Empezó a través de un altavoz de batería, a decir que debían todos y todas correr al estadio más cercano. Era una guerra desigual al ver la fuerza de la naturaleza. Todos de alguna manera por vez primera se dieron cuenta que eran una sola familia y que nada poseían. Alguien dijo: “Sólo somos mortales terrícolas de paso”. Como curies asustados iban llegando uno a uno al nuevo hogar y un silencio sepulcral de esos que lanzan quejidos, estaba acompañando el cruel suceso. No hubo tiempo de sacar las pertenencias. Las calles parecían mares con sus barquitos flotantes. El agua aumentó su fuerza y levantó los árboles con sus raíces de la tierra y los incrustó contra cada inmueble destruyendo su fortaleza. Los muros de las casas y de los edificios fueron cediendo poco a poco y se fueron cayendo como juegos de domino de cantina. No se sabía que estaba pasando afuera pero la oscuridad llegó como nunca y no hubo una vela para mirar los rostros. Llegaron de otros lugares de las montañas vecinas, nuevos pedazos de troncos secos y verdes que se veían ingresar a cada vivienda. Los truenos asustaban la escena y rayos y nuevas centellas se escuchaban como bombas atómicas. Hubo un eco que atemorizó los oídos de los orgullosos. La electricidad por orden del alcalde fue suspendida en toda la zona de la tragedia. Esa parte de la ciudad quedó aislada del mundo civilizado por tierra, mar y aire. A las 7.00 de la noche la emisora radio del pueblo confirmaba que todos los barrios cercanos a la ciénaga estaban inundados y que se prohibía por orden del gobierno su acceso. A las 8.00 de la noche por un momento dejó de llover. Fueron cinco horas de un torrencial de agua como nunca lo habían imaginado ni en las telenovelas que las revistas mostraban. La radio recomendaba no salir hacia la ciénaga porque en cualquier momento podía volver a empezar la lluvia. Un viento helado recorrió las paredes del estadio. El locutor confirmó que un 80% de las casas estaban destruidas y que la tragedia era superior a toda especulación narrada. Todo parecía un cementerio. De nuevo a las 8.30 p. m., aparecieron rayos, truenos y centellas. Ahora caía más agua que antes. Del cielo cayó granizo que penetró los huesos de los humanos vivientes. Tres nuevas horas de agua, viento y truenos. Entrada la madrugada dejó de llover por unas horas.

A las 1.30 de la madrugada del domingo, arribaron en medio del frío a la puerta principal del estadio, dos mujeres adultas, un ingeniero y 8 niños varones sonrientes entre 7 y 15 años. Los visitantes traían linternas en sus manos y vasijas que cargaban de dos en dos en fila india. Llegaron dentro de un jeep campero, una camioneta y un camión gigante de triple tracción con 32 ruedas juntas. Traían comida caliente, sábanas, cobijas, colchonetas, almohadas y dulces. Empezaron a repartir leche de vaca caliente para los niños pequeños, pan, refrescos y agua potable para todos los huéspedes. Sus rostros estaban tristes, pero había una luz fosforescente en cada uno de ellos que los hacia parecer ángeles salidos del vacío. Empezaron de uno en uno y de una en una, entregando los alimentos e implementos. Nadie podía creer aquello que los ojos humanos apreciaban. Era nada menos que la familia que había salido expulsada del barrio y la misma que fue humillada y pisoteada por quienes ahora estaban tristes y confundidas. En ese amanecer de congoja, la prole despierta y con sanas energías, trabajó como nunca y amortiguaron las penas del pasado ayudando a quienes se burlaron de bellezas ocultas. Los infantes parecían adiestrados en sus labores y se les vio dinámico como si un motor los empujara. Ofrecieron alojamiento en el hotel, a las madres que tuvieran hijos pequeños y a los niños y niñas menores de 10 años.

Los voluntarios regresaron con nuevos amigos a la casa campestre a las 5.00 de la mañana, pero les advirtieron que en las horas de la tarde regresarían con comida caliente y que estarían de nuevo para socorrerlos hasta que pasara la odisea. Se escucharon llantos de gentes aterradas por la sorpresa y sollozos de habitantes incrédulos de lo que todos observaban. Fue un momento como nunca se vivió en toda la nación. De una ciudad cercana llegaron 2.000 militares para ayudar y socorrer a los damnificados. Trajeron carpas, medicinas y alimentos no perecederos. Esos hombres armados que empezaron a custodiar el lugar creyeron que allí nunca había habido viviendas y que las quejas eran producto de una locura que se presenciaba en el aire.

Leamos Proverbios 12: “13 En la Trasgresión de los labios hay una trampa fatal, pero el justo Saldrá bien de la Tribulación. 14 El hombre Será saciado con el bien del fruto de su boca, y también le Vendrá la recompensa de sus manos. 15 En la Opinión del insensato su camino es derecho, pero el que obedece el consejo es sabio. 16 El insensato al instante da a conocer su ira, pero el que disimula la afrenta es prudente. 17 El que habla verdad declara justicia, pero el testigo mentiroso hace engaño. 18 Hay quienes hablan como dando estocadas de espada, pero la lengua de los sabios es medicina. 19 El labio veraz Permanecerá para siempre; pero la lengua mentirosa, Sólo por un momento. 20 Engaño hay en el Corazón de los que traman el mal, pero en el Corazón de los que aconsejan paz hay Alegría. 21 Ninguna adversidad le Acontecerá al justo, pero los Impíos Estarán llenos de males. 22 Los labios mentirosos son Abominación a Jehovah, pero le agradan los que Actúan con verdad. 23 El hombre sagaz encubre su conocimiento, pero el Corazón de los necios proclama la insensatez. 24 La mano de los diligentes Gobernará, pero la de los negligentes Será tributaria. 25 La congoja abate el Corazón del hombre, pero la buena palabra lo alegra. 26 El justo sirve de Guía a su Prójimo, pero la conducta de los Impíos los hace errar. 27 El negligente no alcanza presa, pero el hombre diligente Obtendrá preciosa riqueza. 28 En el camino de la justicia Está la vida, y en su senda no hay muerte.”

Muy temprano a las 8.00 de la mañana, las autoridades evaluaron los daños. Como lo había dicho la radio y el locutor. El 80% de las casas estaban en el suelo destruidas. Las dos casas que eran propiedad del ingeniero y de su esposa no habían sufrido un rasguño. Todo el panorama estaba como después de una guerra nuclear. Un 90% de los enseres estaban navegando río abajo y era imposible rescatarlos. La fuerza del agua había destruido la fuente de agua potable. El 90% de los postes de alumbrado público estaban sobre las calles como arbolitos moribundos. Por lo menos se gastarían 7 días antes de volver a la normalidad. Murieron 30 ancianos, 15 niños y 20 jóvenes que no pudieron salir a tiempo del desastre. 20 gatos y 30 perros se ahogaron. Sobre las aguas flotaban como canoas los cuerpos inertes de cerdos, vacas y caballos. Se aconsejó que cada familia buscara albergue por su cuenta porque no había una entidad que respondiera por los daños. El paisaje desgarró cada corazón de la zona y no se sabía porque los tiempos cambiaron tan repentinamente. No era un tiempo de lluvias y no había una causa para explicarla. La ciénaga se había apoderado del barrio y ahora solo era una ciénaga más gigante muy parecida a un dictador. El río y la ciénaga se unieron y no se sabía cuál de los dos era el mejor navegable. Las bases de la casa no se veían y uno que otro árbol desojado estaba de pie contemplando la macabra escena. El río se bebió y se tragó el 60% de la urbe. Sólo las casas, inmuebles y las carreteras apostadas en la montaña, estaban de pie sin sufrir daño alguno y una que otra que no logró ser tocada por la tragedia. El pueblo quedó aislado en sus comunicaciones. La familia foránea siguió en sus labores y atendió a los de sin casa durante siete largos y penosos días.

Y lo dice Proverbios 16: “20 El que Está atento a la palabra Hallará el bien, y el que Confía en Jehovah es bienaventurado. 21 El sabio de Corazón Será llamado entendido, y la dulzura de labios aumenta el saber. 22 Fuente de vida es el entendimiento al que lo posee, pero el castigo de los insensatos es la misma insensatez. 23 El Corazón del sabio hace prudente su boca, y con sus labios aumenta el saber. 24 Panal de miel son los dichos suaves; son dulces al alma y saludables al cuerpo. 25 Hay un camino que al hombre le parece derecho, pero que al final es camino de muerte. 26 El apetito del trabajador es lo que le obliga a trabajar, porque su boca lo apremia. 27 El hombre indigno trama el mal, y en sus labios hay como fuego abrasador. 28 El hombre perverso provoca la contienda, y el chismoso aparta los mejores amigos. 29 El hombre violento persuade a su amigo y le hace andar por camino no bueno. 30 El que entrecierra sus ojos para planear perversidades, el que aprieta sus labios, consuma el mal. 31 Corona de honra son las canas; en el camino de la justicia se encuentra. 32 Es mejor el que tarda en airarse que el fuerte; y el que domina su Espíritu, que el que conquista una ciudad. 33 Las suertes se echan en el regazo, pero a Jehovah pertenece toda su Decisión.”

Lengua ponzoñosa y viperina

La mujer vivía con su familia en una gigante y hermosa hacienda rodeada de sofisticadas comodidades, ganado, árboles frutales, hortalizas, pastos, aguas, varias especies de animales domésticos y uno que otro salvaje que se entretenían entre enredaderas, sauces, robles, arbustos, acacias y muy cerca al bosque que embellecía las extensas hectáreas de tierra que Dios les había dado en administración mientras pasaban por la nave tierra como mortales terrícolas humanos. Ella era una dama que llegó a los 60 años cumplidos y su esposo un varón que ostentaba excelsa salud en esa primavera con 70 años de existencia dentro del planeta. Entre los 6 hijos que habían brotado como maravilla de la nada para habitar también el globo, el mayor estaba cumpliendo en esos días 40 años vivo. Los pobladores de la región poco la frecuentaban y en toda la estepa no había para ellos un solo amigo. Cada domingo se les veía ir al culto a un templo ubicado en el centro del terruño cercano, que surtía de agua potable, luz y servicios públicos a una pequeña parte de la población.

La señora tenía la maldita costumbre de usar mal su lengua. Los campesinos afirmaban que era viperina y ponzoñosa. La consideraban la más chismosa, mentirosa y calumniadora de la región. Por supuesto que había otras y otros muchos en la misma dimensión no escalonada. Esa pensaba que todas las mujeres de la pradera y de cada lugar eran sólo prostitutas. Para ella todos los varones eran homosexuales, ladrones, deshonestos, desviados y pervertidos. Con su palabra siempre comparaba a sus connacionales como “muertos de hambre, flojos, vagos, dementes. Ignorantes, atrasados y de mala muerte.”

Hubo muchos intentos de ella y de un grupo de mujeres del pequeño pueblo arengadas por el alcalde y otros funcionarios gubernamentales, para expulsar a las prostitutas de la región y cerrar los bares y cantinas del lugar. Varias cartas y memoriales se habían firmado y los mismos se habían hecho llegar a la oficina del Gobernador y hasta al mismo despacho del señor presidente de la nación para que sacaran a los empujones a las “damiselas” del poblado. Los religiosos del lugar tuvieron culpa de esa injusticia y colaboraron con los equivocados y faltos de compasión. Muchas veces los policías y los militares del sitio, golpearon y maltrataron a las trabajadoras sexuales con fuertes palizas, por las misivas que recibían y las mismas quejas cuyo líder y protagonista era la perseguidora. Los grupos humanos del caserío con algunos miembros de las “Juntas de Acción Comunal”, trataron de incendiar cada inmueble que para ellos estaba extraviado.

Fueron tres locales que lograron quemar en esos últimos 5 años los desalmados. Unas y otros ciudadanos que se encontraban ebrios en el trágico momento también murieron. Inclusive parientes de los mismos incendiarios. Leamos lo que dice la Carta a Santiago 3: “1 Hermanos, no se hagan todos maestros; ya saben que como maestros seremos juzgados con más severidad, 2 y todos tenemos nuestras fallas. El que no peca en palabras es un hombre perfecto de verdad, pues es capaz de dominar toda su persona. 3 Poniendo un freno en la boca del caballo podemos dominarlo, y sometemos así todo su cuerpo. 4 Lo mismo ocurre con los barcos: con un pequeño timón el piloto los maneja como quiere, por grandes que sean, aun bajo fuertes vientos. 5 Así también la lengua es algo pequeño, pero puede mucho; aquí tienen una llama que devora bosques.”

Llegó el día de la partida al otro mundo que desconocemos porque nadie ha regresado de ultratumba para contar la experiencia del viaje sin retorno a la nave tierra. La noticia de la muerte de la doña fue transmitida por la Emisora Radio del municipio y por un canal alternativo de televisión. De varios lugares y ciudades vecinas llegaron a la finca varones y mujeres de todas las condiciones sociales y estirpes. Una gran mayoría estaban conectados con la misma sangre familiar y con el árbol genealógico de su esencia y parentela. No sufrió en el momento del deceso al despedirse para siempre la matrona. Simplemente se acostó a la 1.00 de la tarde, después de haber servido el almuerzo a los comensales y obreros. Ella se sintió muy cansada y fue a su habitación. Se recostó sobre la confortable cama y nunca más se volvió a levantar. Su esposo al ver que ella no estaba en los lugares que acostumbraba a esa hora, fue en busca de ella y la encontró dormida y muerta sin una sonrisa en su boca.

Su humanidad estaba tiesa y sus músculos no respondieron a los ruegos. El vio que una partecita pequeña del órgano de la lengua de ella, estaba por fuera de sus labios. Sigamos leyendo el texto 3 de Santiago: “6 La lengua es un fuego, y es un mundo de maldad; rige nuestro organismo y mancha a toda la persona: el fuego del infierno se mete en ella y lo transmite a toda nuestra vida. 7 Animales salvajes y pájaros, reptiles y animales marinos de toda clase han sido y de hecho son dominados por la raza humana. 8 Pero nadie ha sido capaz de dominar la lengua. Es un azote que no se puede detener, un derrame de veneno mortal”.

Los parientes junto al hombre enviado por la casa fúnebre, no lograron vestir el cadáver congelado de la hija de Dios. Hubo algunos imposibles que obstaculizaron la difícil tarea de colocar ropa limpia sobre la muerta piel. Su inerte cuerpo no se dejaba tocar. No hubo poder humano para acomodar el vestido. Era como una bola de roca petrificada de 5.000 lustros. El peso de la masa corporal había logrado llegar como a 300 libras. Quienes la vieron afirmaban que cada minuto se inflaba como globo de fiesta. Llamaron al sepulturero más experimentado del pueblo y al médico del poblado para buscar ayuda al suceso que presenciaban los incrédulos y los ojos de los pueblerinos y citadinos. Hasta el cura del pueblo arribó sin ser invitado al sitio y nadie encontró una explicación lógica y física del asunto.

Los dos varones invitados para descifrar el enigma no hallaron una razón para resolver el hecho que presenciaban. Sólo dijo el facultativo “hay una prostituta que tiene experiencia en vestir cadáveres de difuntos. Según parece ella es experta en poner ropa a toda persona que se va eterna al otro plano”. La familia convino en llamar a la mujer trabajadora sexual. En instantes de minutos llegó a los terrenos de quien antes la había humillado y perseguido. Al entrar la visitante, del cuerpo de la dama sin vida, salió un quejido espantoso como un crujir de dientes. Se escucharon varios lamentos y sollozos. Un olor nauseabundo a mortecina se percibió a lo lejos de los espesos matorrales.

El mal aroma exclamaba que por lo menos llevaba 7 días el muerto contradiciendo la realidad tangible. La visitante solicitó sal, agua y tres rosas blancas. Cerraron la puerta de la habitación y el sepulturero se quedó para embalsamar el cadáver. No habían pasado 10 minutos cuando un olor a flores de lirios y azucenas salió de la casona. Un jardín de plantas perfumadas aterrizó en el aire en la pradera. La mujer prostituta tuvo la mejor paciencia entre todos. Simplemente ayudada por dos de sus compañeras de labor que había traído y el sepulturero, vistió el cuerpo inerte sin contratiempo de quien hizo daño con su lengua.

Aquí sigue Santiago en el Capítulo 3 diciendo: “9 Con ella bendecimos a nuestro Señor y Padre y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. 10 De la misma boca salen la bendición y la maldición. 11 Hermanos, esto no puede ser así. ¿Es que puede brotar de la misma fuente agua dulce y agua amarga? 12 La higuera no puede producir aceitunas ni la vid higos, y lo salobre no dará agua dulce. 13 ¿Así que eres sabio y entendido? Si tu sabiduría es modesta, veremos sus frutos en tu conducta noble. 14 Pero si te vuelve amargo, celoso, peleador, no te fíes de ella, que eso sería mentira. 15 Esa clase de sabiduría no viene de arriba sino de la tierra, de tu propio genio y del demonio. 16 Y donde hay envidia y ambición habrá también inestabilidad y muchas cosas malas.”

La noticia del suceso y la algarabía del hecho se regaron como polvo y lava de volcán ardiendo en cada plan de la vasta zona. Llegaron cada vez nuevos pobladores y curiosos. De lejanas tierras muchas personas querían ser testigos de la macabra escena. Un grupo de familias se las ingenió para preparar alimento y alojamiento para quienes llegaban como si fueran turistas en vacaciones. Se sacrificaron 10 reces de ganado cebú y 3 novillas criollas de raza fina. 300 gallinas y 200 gallos fueron llevados a la cocina para la suculenta culinaria. Los parroquianos tuvieron que sentarse en cualquier parte y sobre los prados. El esposo compró licor y otras viandas para atender a todos los vecinos que nunca antes habían entrado a esa fina casa.

Fue la primera vez que el rancho de los ricos se vio lleno de amigos improvisados y testigos. La muerte de la dama acercó las cementeras. Todos llegaban con ramos de flores y coronas con letras de poetas y ensueños. A las 3.00 de la mañana y mientras el aire frío invadía la mansión, el pesado cajón fue trasladado del lugar al centro de la casaquinta. Rezos, oraciones y novenas se escuchaban a lo lejos. La tristeza juntó al miedo de toda la pradera con el sueño. La velación duró tres días como si hubiera llegado un carnaval. Hasta chistes y comedias se lanzaron sin respetar el cuerpo inerte de la dama y menos el dolor sensible de la familia. Por fin hicieron los preparativos para enterrarla en el cementerio principal de la cabecera municipal.

Todo quedó organizado para un martes a las 3.00 de la tarde. A la misma hora que el médico consideró haber muerto quien se despedía para siempre. Faltaban 15 minutos para las 2.00 de la tarde y ellos debían sacar el féretro de la casona para colocarlo sobre un automóvil fúnebre. El cajón mortuorio aumento su peso. Al parecer no se dejaba sacar de la habitación en donde ella había ubicado su vida desde niña. 10 varones fuertes y jóvenes llegaron inmediatamente para apoyar a quienes no tenían fuerzas para el trabajo de despedida. Fue imposible mover el ataúd. La familia buscó unas varas gruesas de roble fino y las colocaron como palancas por debajo de la escena. Todas se reventaron como hilos o naipes de baratija. Lucharon con todas las ganas. Nada hizo posible sacar el cuerpo de la morada.

Uno de los familiares hizo saber que cerca y a dos horas del lugar, vivía un misionero que había llegado del extranjero y que estaba desde hacía 3 años en la misma zona. Comisionaron a un grupo de parientes para que fueran en busca de nuevas ayudas. Mientras tanto la lengua de la dama muerta empezó a crecer como caucho. El vidrio que acostumbran a poner los terrícolas humanos sobre el cajón que deja ver la cara del difunto, empezó a ceder hasta que se despedazó como ráfaga de viento o pedazos de granizos que se derriten al calor del sol. Rápidamente fueron por otro ataúd porque el primero se desplomó como ceniza o lodo. El cuerpo muerto salió volando por el aire y fue a posarse sobre uno de los ángulos de la sala principal del inmueble. Lo que fue un fuerte mueble quedo convertido en trozos de madera y mineral. Su esposo observó que la lengua de su amada en vida estaba mucho más larga y crecía como arbusto.

De nuevo las prostitutas del lugar entraron en acción y colocaron el inerte cadáver dentro de una nueva caja mortuoria recién traída. La dama muerta se dejaba cargar como cosa curiosa e inexplicable de quienes ella consideró pecadoras y sus enemigas en vida. La lengua seguía creciendo y ya alcanzaba los 70 centímetros de largo y 10 centímetros de grueso. El misionero apareció a las 5.30 de esa tarde. De inmediato empezó con salmos, himnos y oraciones para despedir a la muerta.

Un metro de largo alcanzó la lengua y como culebra se extendió por encima del cadaver muerto. El color era rosado como si aún tuviera vida. A medida que el varón oraba la lengua reducía su tamaño. Logró con la ayuda de las alturas y de seres intangibles reducir a 20 centímetros el largo del órgano de la contienda y a 3 centímetros llegó su gruesor. A las 6.30 un desfile de caballos con sus jinetes rodeó el carro fúnebre con miles y miles de parroquianos. Cámaras de fotografía y televisión llegaron en ese momento. La difunta se dejó cargar sin mayor riesgo a su última morada. Todos estaban asustados menos el hombre de fe. La noche estaba helada y lograron llegar al cementerio a las 7.00 nocturnas, cuando la luna observaba tímidamente con más luz el paisaje terrestre. Las prostitutas del pueblo y otras que llegaron de otros lugares acompañaban el desfile con lujos de detalles el final de la tumba y sepultura. Un silencio nocturno estuvo presente como avisando la despedida. Nadie pronunció palabra alguna y el temor se sentía a la distancia como trinchera.

Los caballos no se dejaron conducir dentro del cementerio y los jinetes lo hicieron a pie para no confundir aún más la tragedia. El esposo lloró en la despedida mientras las damas perseguidas oraban sin cansarse por la partida de la dama. El marido empezó a planear un cambio en su vida. Al siguiente día llamó al Notario del pueblo y escrituró parte de la hacienda a las prostitutas y les dijo que ya no tenían necesidad de ir a esas labores. El les construyó con su dinero casas y albergues. Les dio tierras para que a partir de esos meses las cultivaran. El hombre arrepentido donó para la “Escuela Veredal” un inmenso lote terreno y distribuyo el ganado entre los más pobres de la zona.

El viudo le entregó al alcalde del pueblo otro lote terreno para que construyera el anhelado colegio de los campesinos. El ciudadano cambió de la noche a la mañana como si el misterio le hubiera explicado una lección que aún nadie entiende. Todo lo que tenía lo repartió entre sus hijos, parientes y marginados de la región. El esposo murió sonriente después de tres meses de la partida de su esposa. Hoy en día tanto la escuela como la institución secundaria llevan el nombre del esposo que murió pobre pero feliz y sonriente. Todos vieron que la lengua de él no salió hacia afuera.

Dijo antes de partir que la voz de su esposa lo había llamado y que ella afirmaba estar dichosa y tranquila en su nueva vivienda. Finaliza el Capítulo 3 de Santiago así: “17 En cambio la sabiduría que viene de arriba es, ante todo, recta y pacífica, capaz de comprender a los demás y de aceptarlos; está llena de indulgencia y produce buenas obras, 18 no es parcial ni hipócrita. Los que trabajan por la paz siembran en la paz y cosechan frutos en todo lo bueno”.

Campanas moribundas con sangre

El fatídico día llegó y Jorge Eliécer cayó sobre uno de los andenes en la calle principal de la metrópoli capitalina. Fue un 9 de abril. Sus enemigos celebraron misas, oraciones, novenas y rezos por el vil asesinato. El varón con dignidad, inteligencia y valor, había denunciado las anomalías, robos, saqueos y mentiras que usaba la clase dominante para permanecer en el poder de una nación que traicionó la honorabilidad y honradez de su libertador. Lágrimas y congojas entristecieron a las masas de campesinos y ciudadanos que con seguridad sabían que el hombre haría un verdadero cambio en busca de justicia y bienestar. Desde entonces el país no ha salido del marasmo desgarrador. Allí aún masacran la vida de los inteligentes y rectos. Hoy gobiernan los necios e ignorantes. Hay gritos que no se quedan en el firmamento de los lugares y salen vomitados al espacio de la lucidez.

Los dos bandos aparentemente opositores estaban felices por la desaparición del inmortal difunto. Uno de ellos creó la farsa y montó escena teatral para enredar dentro de sus uñas nauseabundas a los incautos con sus votos. El genio del 48, declaró con prudencia la pertenencia al Partido Liberal para que no lo desaparecieran antes. Sus ideas, proyecto y disciplina superaron la tesis de la cuestionada organización. Jorge Eliécer, estuvo magistralmente por encima de los falsos políticos del momento y de esos de siempre. Los mortales terrícolas humanos equivocados no lo dejaron vivir y se las ingeniaron para aparecer frente a los grupos sociales como blancas palomas de amor y paz. Los gobernantes de turno a través de un ministerio que se inventaron como educación, prohibieron enseñar matemáticas a los parroquianos para que los hijos e hijas de Dios no contaran ni sumaran a sus muertos caídos. Desde entonces nada aumenta. Todo disminuye. Cada día nacen menos flores en los caminos y escasean las orquídeas y margaritas. Jesús de Nazaret lo dijo: “Los envío como ovejas en medio de lobos.”

Mientras los pobres y marginados que seguían al caudillo lloraban en las plazas de las ciudades y en los campos, la Iglesia oficial se hizo al lado de los poderosos opositores y usó como trinchera para el mortal ataque: Púlpitos, capillas, templos, palacios, casas, mansiones, oficinas, fincas, seminarios, cátedras y edificios. El bando oponente al líder era el conservador y con ese se alinearon los religiosos. Esos armados hasta con machetes, cuchillos, escopetas, garrotes y martillos, desgarraron la vida de los connacionales. La nación se convirtió en un cementerio ambulante y en cada esquina se hizo natural y cotidiano encontrar el cuerpo inerte de un inocente o una mujer violada por los pervertidos y desviados demonios. Los sacerdotes de la época y sus compinches, se subían a los campanarios y desde allí disparaban sus armas para segar la humanidad de los indefensos. Los obesos jefes conocidos como obispos, proclamaban con sus bocas infectadas de tóxicos hirientes que no era pecado matar liberales. Los amigos del muerto se las ingeniaron y también se armaron aumentando el desgarrador episodio. Caían terrícolas de los dos bandos. No hubo poder humano ni divino para detener el río de sangre.

En varios municipios importantes entre el comercio y la ganancia ilícita, los conservadores amarraban a los liberales y los despedazaban a filo de machete y grandes palizas. Hoy se reemplazaron por motosierras y siguen descuartizando los cuerpos de aquellos que intentan enfrentar sin armas sólo con protestas al régimen de muerte. Inclusive hombres armados dentro de las ciudades, asesinaron en una céntrica avenida a uno de bien que se opuso al régimen de frente. No se respetó ni siquiera la tarima, el jeep campero, el avión o el aeropuerto, para segar la vida de otros que presentaban nuevos proyectos. En 3 años poco a poco y con la misma maquinaria, exterminaron la vida que pasa el número de 45 mil oponentes por haber organizado un partido nuevo. Si se contara el número total de los muertos se necesitarían por lo menos de un millón de tomos con sus libros juntos. Miles y miles de ciudadanos de aquellos que quedaron vivos, ahora viven lejos de su tierra y algunos no desean regresar a su patria. La misma nación injusta y cruel, se jacta de ser un paraíso de bondades, pero nadie sabe que la ufana ni ¿Dónde? están sembrados los blancos claveles de la dicha. El carpintero de Belén lo expresó en Lucas 17: “26 Como Pasó en los Días de Noé, Así también Será en los Días del Hijo del Hombre: 27 Ellos Comían y Bebían; se casaban y se daban en casamiento, hasta el Día en que Noé Entró en el arca, y vino el diluvio y los Destruyó a todos. 28 Asimismo, también Será como Pasó en los Días de Lot: Comían, Bebían, compraban, Vendían, plantaban y edificaban; 29 pero el Día en que Lot Salió de Sodoma, Llovió del cielo fuego y azufre, y los Destruyó a todos. 30 Así Será en el Día en que se manifieste el Hijo del Hombre.”

Algunos propietarios de un panfleto amarillista unido a un periódico mediocre, creyeron ser los dueños de la información y de las mismas conciencias. Esos con mañas y artimañas cancerosas, escribieron frases mentirosas que adoctrinaron al manso pueblo. Ahora las mismas adornan los salones y las fiestas de los descarriados que robando con avisos publicitarios y clasificados, llenan sus panzas de aceite caliente que indigesta la sana costumbre. Escriben narrativas llenas de odio, miedo, azufre y muerte. Creen que, con sus calumnias y falsas letras, están dejando huella histórica transparente. En su momento caerán como mangos maduros que habitan en la selva infecunda. Como el Nazareno muchos humanos varones y mujeres han entendido la misión que les corresponde en el planeta tierra a donde llegaron los desalmados monstruos.

Leamos aquello que escribe Lucas 4: “16 Fue a Nazaret, donde se Había criado, y conforme a su costumbre, el Día Sábado Entró en la sinagoga, y se Levantó para leer. 17 Se le Entregó el rollo del profeta Isaías; y cuando Abrió el rollo, Encontró el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor Está sobre Mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos 19 y para proclamar el año agradable del Señor. 20 Después de enrollar el libro y devolverlo al ayudante, se Sentó. Y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 21 Entonces Comenzó a decirles: –Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros Oídos.”

Los traumas, lágrimas y tristezas, continúan vagando solitarias por el sendero de los montes, valles y montañas en los cuatro puntos cardinales del pedazo de suelo de la disputa. Todos los humanos del territorio moribundo, creen estar actuando por el mejor de los carriles que al cielo conduce y todos y todas están equivocados. Los ángeles de Dios se han retirado del aire y del espacio que un día fue bello antes de estrenarse. Los jóvenes intrépidos dicen que sólo es un video como película lo que están viviendo y que un día no muy lejano, el Dios de la luz visitará de nuevo las autopistas y sus casas. Los hombres que habitan sobre las montañas dicen que “no hay con quien ni con que hacer un remedio para curar la enfermedad social que está clavada en las extrañas, mentes y corazones.” Hay ceguera en los cuerpos y los oídos han paralizado las consignas. Las cabezas se han quedado sin el intelecto y nadie es capaz de romper el hielo del desorden. Algunos optimistas lanzan nuevas propuestas para que florezcan arrayanes como enredaderas en los próximos 500 años sobre las Sabanas. Mientras tanto el espíritu de Jorge Eliécer sigue batallando en la contienda. Los manzanos de la huerta casera están de pie esperando un nuevo rocío que les ayude en su fructífero resplandecer. Los verdes sauces por donde pasaron las voces huracanadas del luchador no han dejado de mecer sus ramas y se prestan para ayudar a quienes harán el cambio sin necesitar de nada. Los cayenos con sus rojas flores abren cada mañana sus pétalos perfumados para que no se pierda la esperanza de quienes esperan una nueva jornada.

El atardecer sigue intacto como espectáculo de hierro fundido y acero mezclado con níquel para que el Sol no se retire a otra frontera. Todos y todas deben regresar a la misma tierra para derribar el obstáculo mortífero. Conozcamos lo que dice Ruth 1: “7 Salió con sus dos nueras del lugar donde estaba, y emprendieron el camino para regresar a la tierra de Judá. 8 Entonces Noemí dijo a sus dos nueras: –Id y volveos, cada una a la casa de su madre. Que Jehovah haga misericordia con vosotras, como la habéis hecho vosotras con los difuntos y conmigo. 9 Jehovah os conceda hallar descanso, cada una en la casa de su marido. Luego las Besó, y ellas alzaron su voz y lloraron. 10 Y le dijeron: –Ciertamente nosotras volveremos contigo a tu pueblo. 11 Y Noemí Respondió: –Volveos, hijas Mías. ¿Para qué habéis de venir conmigo? ¿Acaso tengo Más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos? 12 Volveos, hijas Mías, idos; porque yo ya soy demasiado vieja para tener marido. Aunque dijera que tengo esperanza, y si esta noche yo tuviera marido y aun diese a luz hijos, 13 ¿Esperaríais vosotras hasta que crecieran? ¿Habríais de quedaros sin casar por causa de ellos? No, hijas Mías, mi amargura es mayor que la vuestra, porque la mano de Jehovah se ha levantado contra Mí. 14 Entonces ellas, alzando su voz, lloraron otra vez. Luego Orfa Besó a su suegra, pero Rut se Quedó con ella. 15 Noemí le dijo: –He Aquí, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses. Vuélvete Tú tras ella. 16 Pero Rut Respondió: –No me ruegues que te deje y que me aparte de ti; porque a dondequiera que Tú vayas, yo iré; y dondequiera que Tú vivas, yo viviré. Tu pueblo Será mi pueblo, y tu Dios Será mi Dios. 17 Donde Tú mueras, yo moriré; y Allí seré sepultada. Así me haga Jehovah y aun me añada, que Sólo la muerte Hará Separación entre Tú y yo. 18 Viendo Noemí que Rut estaba tan resuelta a ir con ella, no le dijo nada Más.”

Han llegado voces con armaduras de cristales que proclaman que una dama será quien sembrará de fragancia el mismo suelo y ella dará una lección sencilla para gobernar de nuevo. Jinetes sobre caballos montañeros de la estepa se preparan para saltar el muro que construyeron los enemigos de la vida y que están lesionando la justicia social con sus penumbras. Grupos humanos entrarán a las ciudades con nuevos sueños y golpearán con risas y cantos a la muerte. Los sicarios y asesinos serán perdonados, pero deberán ser apartados de las urbes para que purguen sus delitos y sus penas en los desiertos entre muros. Volverán a nacer niños puros y niñas desintoxicadas de barbaries. Las ratas vivas deben volver con sus crías a sus regiones. La tierra se debe repartir entre los pobres y desplazados con sus riquezas. Aquellos que se apoderaron de los terrenos y de las mismas algarabías, se les debe desapropiar cada lote, cultivo o ganado usurpado. Los espíritus valientes deben regresar sin miedo a la nación de las contradicciones sin miseria.

Jesucristo expresó así en Lucas 17: “1 Dijo a sus Discípulos: –Es imposible que no vengan tropiezos; pero, ¡ay de aquel que los ocasione! 2 Mejor le fuera que se le atase una piedra de molino al cuello y que fuese lanzado al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. 3 Mirad por vosotros mismos: Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, Perdónale. 4 Si siete veces al Día peca contra ti, y siete veces al Día vuelve a ti diciendo: «Me arrepiento», Perdónale. 5 Los Apóstoles dijeron al Señor: –Auméntanos la fe. 6 Entonces el Señor dijo: –Si tuvieseis fe como un grano de mostaza, Diríais a este Sicómoro: «¡Desarráigate y Plántate en el mar!» Y el árbol os Obedecería. 7 ¿Y quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta, al volver éste del campo, le Dirá: «Pasa, siéntate a la mesa»? 8 Más bien, le Dirá: «Prepara para que yo cene. Cíñete y Sírveme hasta que yo haya comido y bebido. Después de eso, come y bebe Tú.» 9 ¿Da gracias al siervo porque hizo lo que le Había sido mandado? 10 Así también vosotros, cuando Hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: «Siervos Inútiles somos; porque Sólo hicimos lo que Debíamos hacer.»

Desorden cósmico indisciplinado

Empecemos conociendo aquello que dice el libro de Génesis en su capítulo 1: “1 En el principio Creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y Vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se Movía sobre la faz de las aguas. 3 Entonces dijo Dios: «Sea la luz», y fue la luz. 4 Dios vio que la luz era buena, y Separó Dios la luz de las tinieblas. 5 Dios Llamó a la luz Día, y a las tinieblas Llamó Noche… 14 Entonces dijo Dios: «Haya lumbreras en la Bóveda del cielo para distinguir el Día de la noche, para servir de señales, para las estaciones y para los Días y los años. 15 Así sirvan de lumbreras para que alumbren la tierra desde la Bóveda del cielo.» Y fue Así. 16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el Día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas. 17 Dios las puso en la Bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra, 18 para dominar en el Día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno. 19 Y fue la tarde y fue la mañana del cuarto Día.” Así el Todopoderoso bendice nuestra luz y desde los primeros días, el Altísimo saca del abismo y de la oscura caverna la vida y le da más vida en abundancia. Cuando el hombre llegó a la tierra ya el Omnipresente había separado la luz de las tinieblas. Contrariamente a la voluntad de Dios, los mortales terrícolas humanos hemos usado en forma irracional la inteligencia que el dueño del orbe nos dio. La lista de hechos macabros en contra de la vida y de la continuidad existencial del planeta es incontable. Es positivo saber ¿Cuándo? se disparó con mayor peligro la continuidad de nuestra existencia y permanencia dentro este sistema creado. Desde que el Altísimo nos entregó la tierra como lugar para vivir, desarrollarnos y evolucionar, los errores y equivocaciones del humano mortal han deteriorado el planeta y cosmos. La Segunda Guerra Mundial tal vez fue una de las peores masacres materializadas sobre el ser humano, planeta, galaxia, y universo. Aunque el sanguinario alemán Hitler y sus cómplices tienen responsabilidad en la hecatombe, hay otros protagonistas desalmados que participaron sin pensar en el futuro Inter Galáctico ni en la defensa de la vida que Dios entregó en forma gratuita con amor y misericordia.

Recordemos algunos datos que guarda la memoria histórica de los libros y que los mismos aceleraron el proceso final destructivo de nuestra galaxia. “En noviembre de 1944 comenzaron los bombardeos sobre Japón. Durante varios meses, la 20ª Air Force compuesta por 500 bombarderos B-190., descargó más de 4.000 toneladas de bombas sobre Japón. A finales de febrero de 1945 las defensas aéreas japonesas habían sido prácticamente anuladas y los principales objetivos de interés militar, alcanzados. El 10 de marzo de 1945 Tokio, la capital de Japón, fue bombardeada. Japón por su parte bombardeo propiedades de Estados Unidos, a otras naciones y masacró la vida de muchos varones y mujeres en varios puntos de la tierra. El sanguinario ejército japonés era un grupo armado delincuencial tenebroso sin alma ni ley. El emperador japonés fue tan terco que aún su ponzoñosa voz atrofia la galaxia y paraliza la vida del universo. Los ángeles de Dios no pudieron detener la guerra y Satanás gozó de éxtasis por la infame maniobra. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima era una ciudad de importancia militar considerable. Estaba en la lista estadounidense de blancos atómicos: Kioto, Nîgata, Kokura, Nagasaki e Hiroshima. El 26 de julio de 1945, el presidente de Washington Harry Truman, lanzó una proclama al pueblo japonés, conocida luego como la Declaración de Potsdam, pidiendo la rendición incondicional del Japón so pena de sufrir una devastadora destrucción, aunque sin hacer referencia al lanzamiento de las bombas atómicas.

Según lo dicho, “Japón sería desposeído de sus conquistas y su soberanía quedaría reducida a las islas niponas. Además, los ‘dirigentes militares’ del Japón serían procesados y condenados restableciéndose la libertad de expresión, de cultos y de pensamientos según los aliados de la II Guerra Mundial.” El Japón quedaría sujeto a pagar indemnizaciones, sus ejércitos “serían desmantelados y el país tendría que soportar la ocupación aliada.” El 29 de julio el premier japonés Suzuki rechazó la propuesta de Truman. El 3 de agosto, Truman dio la orden de arrojar las bombas atómicas en Hiroshima, Kokura, Niigata y/o Nagasaki. El 6 de agosto despegaron rumbo a Hiroshima la primera formación de bombarderos B-29. Uno de ellos, el Enola Gay, piloteado por el coronel Paúl Tibbets, llevaba la bomba atómica; otros dos aviones lo acompañaban en calidad de observadores. Súbitamente apareció sobre el cielo de Hiroshima el resplandor de una luz blanquecina rosada, acompañado de una trepidación monstruosa que fue seguida inmediatamente por un viento abrasador que barría cuanto hallaba a su paso. Las personas quedaban calcinadas por una ola de calor espeluznante. Muchísimas personas murieron en el acto, otras yacieron retorciéndose en el suelo y clamando ayuda en su agonía por el intolerable dolor de sus quemaduras. Los huesos de los vivos lentamente se derretían como aceite. Pasados los minutos grupos de gente en caravana quemada totalmente, pero con vida y con jirones de piel colgando, mutilados por los escombros, algunos chamuscados parcialmente sólo por el lado expuesto a la explosión, caminaban sedientos y se tiraban al río. Muchos se ahogaron en masa. Los incendios se sucedían uno tras otro. Los cadáveres de los muertos flotaban como naipes de baratija sobre las aguas del río y todos creían que estaban metidos en un sueño infernal. Las mentes humanas perdieron su lucidez. Se escuchaban voces con aullidos aterradores a kilómetros de distancia. Los animales que quedaron en pie se arrastraban como culebras heridas. Los cuerpos de las aves se asemejaron a esqueletos de ratas.

Media hora más tarde sucedió un efecto extraño que caía del firmamento: “Empezó a sentirse sobre los cuerpos vivientes sin casa ni techo, una lluvia aceitosa gelatinosa de color negruzco brilloso.” Esa masa traía el carboncillo condensado de todo material orgánico incendiado (entre ellos los miles de cuerpos humanos), y de la mezcla de los elementos radiactivos de la bola de humo que se había levantado. Ese fenómeno de origen hasta entonces misterioso y desconocido, causó más víctimas días después por anemia, espasmos y convulsiones. El caos, el desconcierto y la ruina fueron totales. El paisaje calcinado adquirió un tono gris uniforme, como si el color se hubiera extinguido para siempre. Los rayos del sol no pudieron ingresar al paisaje. El pasto verdoso se volvió rojo grisáceo y la clorofila se desintegró en el aire. El 92% de las edificaciones sólidas de Hiroshima fue arrasado. Estados Unidos convirtió a la tierra del Japón en un infierno ambulante. Hasta el mar y sus aguas lloraron de asombro por el horrendo e inhumano episodio.

La gran ciudad aun ardiendo, y cubierta por espesas nubes de humo, sopa atómica y ceniza, quedó como una cicatriz anaranjada palo de rosa sobre la tierra creada. Desde la luna se hubiera podido percibir el olor quemado a carne humana, animal, mineral y vegetal que se habían incinerado. En esa época los mortales terrícolas humanos no sabían que después de una explosión nuclear nadie debía acercarse a la zona. La radiación continúo durante varios días y/o meses, generando cánceres de distintos tipos y debilidad mental. Los miles de médicos, soldados y enfermeros voluntarios que llegaron a Hiroshima, murieron todos de cáncer en los siguientes años. La galaxia entera lloró a sus muertos y el universo perdió la voz y permaneció en silencio absoluto. A la medianoche las primeras noticias de la causa del desastre llegaron a Tokio directamente por voceros de la “Casa Blanca.”

Mientras el ejército japonés trataba de ocultar avergonzado el bombardeo a sus ciudadanos y al mundo, el presidente Truman se dirigió a la población mundial a través de la televisión y habló de esta manera: «Hace poco tiempo un avión americano ‘de Estados Unidos’ ha lanzado una bomba sobre Hiroshima inutilizándola para el enemigo. Los japoneses comenzaron la guerra por el aire en Pearl Harbor, han sido correspondidos sobradamente. Pero este no es el final, con esta bomba hemos añadido una dimensión nueva y revolucionaria a la destrucción. Si no aceptan nuestras condiciones pueden esperar una lluvia de fuego que sembrará más ruinas que todas las hasta ahora vistas sobre la tierra.» El 9 de agosto, el espectáculo de la aniquilación nuclear se repitió en Nagasaki, situada en una de las islas menores de Japón llamada Kyushu. El bombardero B-29, «Bock’s Car», lanzó sobre esa ciudad industrial a fat boy, una bomba de plutonio, con la capacidad de liberar el doble de energía que la bomba de Urano. Los efectos fueron menos devastadores por la topografía del terreno, pero 73.000 personas perdieron la vida y 60.000 resultaron heridas. El ministro de guerra japonés Korechika Anami comunicó inmediatamente que el Japón seguiría peleando hasta perder a su último hombre. Por esas horas dramáticas, los oficiales del Ejército y la Armada se enfrentaban al pesimismo del emperador Hirohito que se mostraba dispuesto a firmar la rendición incondicional. Un intento de golpe de estado interno japonés aumentó el derramamiento de sangre humana y causó la muerte de miles de soldados leales al emperador y de algunos cientos de oficiales rebeldes.

El 15 de agosto, casi una semana después de Nagasaki, el pueblo japonés escuchaba por primera vez la voz de su emperador que había tenido que descender de su estúpida condición divina para convencer a su pueblo de que debía rendirse. Sin pronunciar la palabra «rendición» por orgullo, dijo: ‘La guerra ha terminado.’ Los japoneses se entregaron incondicionalmente ante las fuerzas aliadas. Con ello, la Segunda Guerra Mundial, que empezó en 1939, se dio por concluida. Las bombas nucleares devastaron Hiroshima y Nagasaki. Sin embargo, los efectos del bombardeo sobre cada ciudad no fueron iguales. La situación geográfica de cada lugar influyó sobre el grado de destrucción. En Hiroshima, emplazada sobre un valle, las olas de fuego y radiación se expandieron más rápidamente y a mayor distancia que en Nagasaki, cuya orografía montañosa contuvo la expansión de la destrucción. En esta zona no permaneció en pie ni una sola edificación. Se quemaron además las estructuras de acero de los edificios de concreto. Las ondas expansivas de la explosión hicieron estallar vidrios de ventanales situados incluso a 8 kilómetros del lugar de la explosión. Los árboles fueron arrancados desde su raíz y quemados por el calor.

En algunas superficies, como los muros de algunos edificios, quedaron plasmadas las «sombras» de carbón de las personas que fueron desintegradas repentinamente por la explosión. Los cuerpos humanos convertidos en cenizas y sopa nuclear, parecían pinturas plásticas sobre los muros de las raídas y desintegradas edificaciones. El fuego se apoderó de las ciudades, especialmente de Hiroshima, donde se formó una «tormenta de fuego» con vientos de hasta 60 kilómetros por hora. Había incendios por todos lados. Miles de personas y animales murieron quemados, o bien sufrieron graves quemaduras e incluso heridas por los fragmentos de vidrio y otros materiales que salieron disparados por la explosión. Las tejas de barro de las casas se derritieron. La gran mayoría de las residencias de madera ardieron en llamas. El olor a muerto o cadáver incinerado llegó a 15 mil kilómetros cuadrados de distancia en la superficie de la tierra. Algunos historiadores afirman que las secuelas de la explosión alcanzaron en el aire las paredes y el interior de las naves de los militares que dispararon las bombas.

Los sistemas telefónicos y eléctricos quedaron arruinados. Se calcula que en Hiroshima desaparecieron cerca de 20 mil edificios y casas. En Nagasaki quedó destruida el 40% de la ciudad. Los sobrevivientes de la explosión parecían siluetas que deambulaban entre cenizas y humo. Sus movimientos y quejas los convirtió en fantasmas ciegos. Lo último que vieron fue el resplandor nuclear de la contradicción. La gran mayoría de los habitantes de Hiroshima y Nagasaki estuvieron expuestos a la lluvia radioactiva. Las consecuencias de esta exposición sobre sus cuerpos no fueron perceptibles de inmediato. Pasaron días, meses y hasta años antes de manifestarse los síntomas del daño. El efecto psicológico inmediato a la destrucción fue la parálisis. La población entró en una especie de inacción y pánico en sollozos. El silencio y el llanto desgarrador hicieron parte del quejido del planeta. Fue de cierta manera el comienzo de la autodestrucción de nuestro hermoso planeta, de su gente y de la mansión que fue creada para la vida. Los daños fueron inenarrables. La verdadera tragedia fue la pérdida de vidas humanas. Hiroshima, con una población de 350 mil habitantes, perdió instantáneamente a 70 mil y en los siguientes cinco años murieron 70 mil más a causa de la radiación. En Nagasaki, donde había 270 mil habitantes, murieron más de 70 mil antes de que terminara el año y miles más durante los siguientes años. Se pensó que en total murieron cerca de 250 mil personas.

Se calcula que cada ciudadano japonés muerto por el bombardeo atómico costó inicialmente a los Estados Unidos entre 5.000 a 8.000 dólares. Esta cifra aún sigue en duda y se discute la proporción. Al día siguiente en las principales ciudades estadounidenses festejaron por todo lo alto el lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Hiroshima. Los medios de comunicación con sus endemoniados propietarios, hombres desalmados con su chuchentos periodistas de muerte exclamaban: “Damos gracias a Dios por haberle dado a América la bomba atómica, porque ¿quién sabe cómo la hubiera usado otra nación?” Las encuestas demostraron que más del 80% de los estadounidenses estaban de acuerdo con los lanzamientos de las bombas atómicas. Los efectos de la bomba atómica lesionaron las hormonas de toda la humanidad y enfermaron los cromosomas del hombre en toda la tierra. La historia de la humanidad y la del universo se partió en dos. El velo radiante del amor y de la misma vida quedó chamuscado como carbón mineral extraído de la oscura caverna.

Conozcamos lo que dijo Jesucristo por boca de Mateo 24: “3 Estando él sentado en el monte de los Olivos, sus Discípulos se acercaron a él aparte, y le dijeron: –Dinos, ¿Cuándo Sucederán estas cosas? ¿Y qué señal Habrá de tu venida y del fin del mundo? 4 Respondió Jesús y les dijo: –Mirad que nadie os engañe; 5 porque muchos Vendrán en mi nombre diciendo: «Yo soy el Cristo», y Engañarán a muchos. 6 Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero Todavía no es el fin. 7 Porque se Levantará Nación contra Nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos por todas partes. 8 Pues todas estas cosas son principio de dolores. 9 Entonces os Entregarán a Tribulación y os Matarán, y seréis aborrecidos por todas las naciones por causa de mi nombre. 10 Entonces muchos Tropezarán; y se Traicionarán unos a otros, y se Aborrecerán unos a otros. 11 Muchos falsos profetas se Levantarán y Engañarán a muchos; 12 y por haberse multiplicado la maldad, se Enfriará el amor de muchos. 13 Pero el que persevere hasta el fin Será salvo. 14 Y este evangelio del reino Será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las razas, y luego Vendrá el fin. 15 Por tanto, cuando Veáis establecida en el lugar santo la Abominación desoladora, de la cual Habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),…”

¿Que pasó dentro y fuera del globo terráqueo? Nuestro universo fue creado en red y en cadena. El está conectado milimétricamente como puntos que dependen los unos de los otros. Cada movimiento dentro de la tierra afecta todo el globo y aquello que está fuera de este. El eco de una catástrofe o de una sonrisa, se expande rápidamente y llega a todo el universo creado. Cada puntito en la galaxia hace parte del todo universal. La primera explosión macabra seguida de una segunda infernal obligó al planeta Tierra a salirse de su órbita. Las dos explosiones juntas crearon un campo magnético frontal entre la gravedad de la tierra y la gravedad de la Luna. Ambos seres planetarios repelieron por instante la hermandad y no pudieron contener el desequilibrio. Las dos aliadas inseparables millones de años, se salieron de su cause normal y cotidiano. La tierra no pudo vomitar al exterior cada toxina y la devolvió al suelo terráqueo convertido en energía radioactiva fría.

Si cada acto excelso lo convertimos en amor y risa armoniosa equilibrada, no habrá catástrofes obligadas. “El hombre es víctima de su propio invento.” Entre más delictiva sea la acción de los seres humanos mayor será la respuesta de los astros en contra de la vida. Cada punto dentro del universo fue creado en respeto, dignidad y libertad. El estallido de la primera bomba atómica congestionó la ley de gravedad terrenal. La tierra por unos minutos perdió su fuerza gravitacional. Las otras fuerzas y leyes naturales se enfrentaron unas con otras creando un caos Inter-dimensional. La tierra se movió saliéndose de su órbita menos de una millonésima parte de un milímetro. La ley de gravedad de la luna hizo lo mismo y se salió también de su propia orbita. Los dos cuerpos tanto el planeta Tierra como el satélite Luna, fueron impulsados por las dos bombas hacia el Sol. Aunque el tiempo realmente no existe como lo concibe la mente humana, desde entonces sentimos que este pasa más veloz y rápido sobre nuestras vidas. Antes del cruel episodio la vejez no se sentía llegar y nadie se avergonzaba de sus arrugas.

La atmósfera de la tierra perdió fuerza y rompió en estallido. Nuestra nave lloró de angustia. La radiación mezclada con polvo y cenizas fue transportada por el aire a miles de kilómetros de distancias del lugar de muerte. Hasta las playas de América llegó la mancha de miedo y muerte. La capa de ozono se debilitó y el aire del planeta quedo contaminado y tomó escapatoria para todos los lados. La radiación aún después de todos esos años, recorre nuestras aguas. También el fenómeno aceleró el proceso de destrucción de nuestra galaxia. Es por eso que hasta los relojes que usamos ahora se descontrolan. La orbita que da la Tierra alrededor del Sol ya no es la misma. De por si en forma natural la Luna poco a poco se aleja de la tierra. Por la crueldad de las explosiones aumentó y anticipó el riesgo de muerte de nuestra galaxia con su Sol y cada uno de sus planetas dentro.

El movimiento de los Planetas de esta galaxia en donde habitamos se mueve y corre hacia el Sol. La Galaxia tiene un viaje en sentido contrario al Sol. Ella va camino a coalicionar con la Galaxia Andrómeda. En si este es un fenómeno natural que iba a suceder, pero a su tiempo. En unos miles de años Andrómeda se tragará a esta galaxia en donde ahora estamos residenciados. Afuera de la tierra ahora hay más violencia después del hecho. Tanto las explosiones de las bombas atómicas como cada una de las explosiones que producen las otras bombas que se lanzan sobre el firmamento de cada nación y las balas de los fusiles y armas de fuego disparadas debajo de la atmósfera, han generado descontrol rítmico gravitacional. La tragedia y brutalidad del lanzamiento de las bombas y de cada bala o bomba que se siga disparando, hizo y hace posible que el proceso de envejecimiento haya aumentado acortando los años de vida en cada ser viviente. Hoy podemos afirmar sin equivocaciones que hemos acortado la vida de todo el sistema planetario. Nuestras arrugas galácticas no alcanzarán a verse como Dios las había previsto en el tiempo programado.

Por el mismo suceso la tierra también dejó de ser compacta y las placas teutónicas se movieron. Las fallas geológicas ahora están más expuestas a temblores, terremotos, maremotos y tsunamis. Los últimos incendios en California, Australia y en otros lugares del mundo, son producto de esa barbarie y es la respuesta de la ley natural en su propia defensa. No nos equivoquemos al pensar que aquello que hacemos mal no se nos devuelve. Los huracanes, tempestades, inundaciones, sequías, plagas, epidemias y los desbordamientos de las aguas en los últimos años, son producto de las macabras bombas del 45. Toda acción negativa que realicemos se nos devuelve. Lamentablemente como no tenemos otra casa para vivir, “pagan justos por pecadores.” Si nos encanta destruir al otro esa misma energía se nos viene encima y acaba con todos nosotros. Es como “quien escupe hacia arriba y se queda quieto debajo de la saliva”. No hay escapatoria y su propia saliva lo baña.

Leamos con atención y analicemos sin afanes lo que dice el libro de Apocalipsis Capitulo 1: “4 Juan, a las siete iglesias que Están en Asia: Gracia a vosotros y paz de parte del que es y que era y que ha de venir, y de parte de los siete Espíritus que Están delante de su trono, 5 y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos Libró de nuestros pecados con su sangre, 6 y nos Constituyó en un reino, sacerdotes para Dios su Padre; a él sea la gloria y el dominio para siempre Jamás. Amén. 7 He Aquí que viene con las nubes, y todo ojo le Verá: aun los que le traspasaron. Todas las tribus de la tierra Harán Lamentación por él. ¡Sí, amén! 8 «Yo soy el Alfa y la Omega», dice el Señor Dios, «el que es, y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.» 9 Yo Juan, vuestro hermano y Copartícipe en la Tribulación y en el reino y en la perseverancia en Jesús, estaba en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 10 Yo estaba en el Espíritu en el Día del Señor y Oí Detrás de Mí una gran voz como de trompeta, 11 que Decía: «Escribe en un libro lo que ves, y Envíalo a las siete iglesias: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea.» 12 Di vuelta para ver la voz que hablaba conmigo. Y habiéndome vuelto, vi siete candeleros de oro, 13 y en medio de los candeleros vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una vestidura que le llegaba hasta los pies y Tenía el pecho ceñido con un cinto de oro. 14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, como la nieve, y sus ojos eran como llama de fuego. 15 Sus pies eran semejantes al bronce bruñido, ardiente como en un horno. Su voz era como el estruendo de muchas aguas. 16 Tenía en su mano derecha siete estrellas, y de su boca Salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 17 Cuando le vi, Caí como muerto a sus pies. Y puso sobre Mí su mano derecha y me dijo: «No temas. Yo soy el primero y el último, 18 el que vive. Estuve muerto, y he Aquí que vivo por los siglos de los siglos. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 19 Así que, escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas. 20 En cuanto al misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha, y de los siete candeleros de oro: Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros son las siete iglesias.”

Sin fanatismos, doctrina, religión o imposición temerosa de fe o creencia, tenemos algunas salidas realizables para conservar la vida antes de la destrucción final. Esas las expondré en la próxima carta pastoral con la ayuda de Dios. La vida del humano, animal y vegetal, ya no se podrán quedar en este planeta de acuerdo al tiempo estipulado por el creador. Deberemos buscar otro que está en otra galaxia cercana. Aunque por la distancia parece lejos e imposible de alcanzar para Dios no hay imposibles. Quienes estén vivos lo lograrán. La esperanza estará a la vista para quienes estén vivos en ese futuro. Hoy debemos decir basta de errores y un no rotundo a la guerra. Todos al unísono debemos destruir y desintegrar el total de las armas, desmontando los arsenales nucleares y atómicos. La misma energía que se ha usado para masacrar la tierra y asesinar la vida, la podemos utilizar positivamente para mover a los hijos e hijas de Dios a la otra galaxia que nos espera con amor. Si la ciencia es en beneficio de la vida y de la misma conservación de las especies, bienvenida sea y Dios la bendice.

Injusticia mortal cristiana

La historia bíblica cuenta la vida de José quien Dios le había dado talento para interpretar sueños y así predecir el futuro. Sus hermanos de sangre por envidia lo vendieron a unos mercaderes. Antes el mayor de todos decidió matarlo, pero los consanguíneos menores le aconsejaron que mejor fuera conseguir algo de dinero con la vida del varón que fue el segundo más importante en Egipto. Por calumnia de la esposa del faraón, el hombre de Dios tuvo que padecer en la cárcel y pasar primarias necesidades. Los encantos de José y cada uno de sus atributos físicos, enloquecieron la fidelidad de la primera dama de la nación. Como ella no recibió complacencia a sus ruegos, se inventó y denuncio una violación forzada. De haber vivido en este siglo lo hubieran disputado con otros intereses. José gano la confianza del gobernante. Por inteligente él asesoró el futuro del país que pasaría 7 años en abundancia y 7 en pobreza con hambre absoluta. La tierra que no lo vio nacer valoró el coeficiente intelectual del desterrado. De no ser por él su familia hubiera muerto de hambruna y desaparecido de la faz del globo. El sabio José perdonó a sus hermanos y los ayudó con misericordia y amor hasta su muerte. Les canceló con obras excelsas y voluntad positiva la maldad de sus mayores.

Los más acérrimos enemigos de aquellos proyectos positivos materializados por grandes hombres son los mismos que en algún momento de la historia lograron saludar al protagonista o esos que por contradicciones de la misma existencia han estado muy cerca al lugar de nacimiento de quien se interesa por los cambios. La familia, aunque no siempre conoce el talento y destreza de quien sobresale es la más peligrosa para evaluar el uso del coeficiente intelectual del terrícola que vive. No siempre se debe usar la confianza con una o uno de ellos. Entre más cerca de la tierra está el burro mejor es su patada. Algunas producen fuertes hematomas, ocasionan la muerte o simplemente alteran el trabajo equilibrado del estómago. En la santa Biblia hay ejemplos en donde la misma familia y/o los amigos son quienes entregan al líder. Fuera de ella la historia ha presentado demasiados casos. Jesús de Nazaret dijo: “Los enemigos del hombre están en la misma casa.” El común denominador de los mortales terrícolas afirma: “No hay cuña que más apriete que la del mismo palo.” Jesús sin desesperarse expresó: “Nadie es profeta en su tierra.”

Leamos a Lucas 4: “22 Todos daban testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que Salían de su boca, y Decían: –¿No es éste el hijo de José? 23 Entonces él les dijo: –Sin duda, me diréis este Refrán: «Médico, Sánate a ti mismo. Hemos Oído que sucedieron tantas cosas en Capernaúm; haz lo mismo también Aquí en tu tierra.» 24 –Y Añadió–: De cierto os digo, que Ningún profeta es aceptado en su tierra. 25 Pero en verdad os digo que Había muchas viudas en Israel en los Días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; 26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. 27 También Había muchos leprosos en Israel en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino el sirio Naamán. 28 Al Oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira, 29 y se levantaron y le echaron fuera de la ciudad. Luego le llevaron hasta un precipicio del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. 30 Pero él Pasó por en medio de ellos y se fue.”

Poco se sabe de Judas Iscariote el mismo que vendió y traiciono con un beso al Hijo de Dios. Los historiadores no tienen una descripción seria de la vida y figura real de este personaje oscuro dentro de la vida del carpintero de Belén. Libros paralelos al texto sagrado afirman que fue el tesorero del grupo de los 12. Otros comentarios dicen que él siempre se disputó con Tomás el papel papiro de cuentas. La única verdad que tenemos es que conocía con exactitud el paradero y lugar de residencia del Mesías. Al parecer no se le escapó la exactitud horaria que usaba el Nazareno para orar ni la montaña de la preferencia. Sabemos que dentro del grupo había cómplices. Cristo guardó silencio eterno para no hacer escándalos indebidos. Jesús nunca le entregó a nadie cosas terrenales. A Pedro le entregó las llaves, pero de otro lugar al que él llama cielo. Pedro no fue muy fiel al maestro. Una vez el gallo cantó Pedro lo negó tres veces. “Con esos amigos para que enemigos.”

Leamos el texto bíblico en donde Mateo 16 narra: “13 Cuando Llegó Jesús a las regiones de Cesarea de Filipo, Preguntó a sus Discípulos diciendo: –¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Ellos dijeron: –Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o uno de los profetas. 15 Les dijo: –Pero vosotros, ¿quién Decís que soy yo? 16 Respondió Simón Pedro y dijo: –¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente! 17 Entonces Jesús Respondió y le dijo: –Bienaventurado eres, Simón hijo de Jonás, porque no te lo Reveló carne ni sangre, sino mi Padre que Está en los cielos. 18 Mas yo también te digo que Tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no Prevalecerán contra ella. 19 A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra Habrá sido atado en el cielo, y lo que desates en la tierra Habrá sido desatado en los cielos. 20 Entonces Mandó a los Discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo.» Cuando Jesús autorizó a Pedro atar y desatar, se lo dijo fue a Pedro no a otro. Así como nadie puede tomar el puesto del Mesías ningún mortal terrícola humano puede reemplazar a otro. Dios nos hizo únicos e irrepetibles. Pedro es Pedro y punto. No hay duda de eso. Si alguien quiere hacerse pasar por Pedro ese es un orate y no se le debe creer. La vida del discípulo Pedro sólo fue de él y para el cada encargo.

Estamos seguros que Judas Iscariote vendió al Maestro de luz y que ya recibió su paga. Pedro como mortal humano a quien Jesucristo le hizo la promesa de dejarlo abrir las puertas del cielo después de muerto, fue atrevido e irrespetuoso con Jesucristo. Si alguien afirma que Pedro fue fiel a Jesucristo, esa es otra de las mentiras de los vividores de la Palabra santa. Leamos a Marcos 8: “27 Salieron Jesús y sus Discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo, y en el camino les Preguntó a sus Discípulos diciendo: –¿Quién dice la gente que soy yo? 28 Ellos respondieron: –Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; otros, uno de los profetas. 29 Entonces él les Preguntó: –Pero vosotros, ¿quién Decís que soy yo? Respondiendo Pedro le dijo: –¡Tú eres el Cristo! 30 El les Mandó enérgicamente que no hablasen a nadie acerca de él. 31 Luego Comenzó a enseñarles que era necesario que el Hijo del Hombre padeciese mucho, que fuese desechado por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y que fuese muerto y resucitado después de tres Días. 32 Les Decía esto claramente. Entonces Pedro le Tomó aparte y Comenzó a reprenderle. 33 Pero él se dio vuelta, y mirando a sus Discípulos Reprendió a Pedro diciéndole: –¡Quítate de delante de Mí, Satanás! Porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. 34 Y Llamó a Sí a la gente, juntamente con sus Discípulos, y les dijo: –Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a Sí mismo, tome su cruz y Sígame.”

Cada uno de nosotros debe hacer solamente su parte. No podemos apoderarnos de las cosas intangibles que no nos pertenecen. Usurpar obras de otros mortales terrícolas humanos es desagradable a los ojos de Dios. Cada autor es dueño de su obra. Si arrebatamos la misión a los demás estamos cometiendo abominación al Dios de la vida. Él nos llamará a cuentas en su momento. Si usted no ha trabajado la misión con rectitud y no es fiel a quien Dios envió para abrirle la puerta de la misma, lo mejor es que se busque el trabajo verdadero para lo que Dios lo ha puesto. No reconocer la “piedra angular” recibida en donde construiremos el edificio del amor, es rechazar la fe y creencia verdadera del mismo Dios. Quien traiciona al enviado y quien niega al escogido, beberá de su propia desgracia y nunca tendrá paz. Toda paz viene es de Dios y de él viene la lealtad.

Vida y elevación individual

La decisión del presidente estadounidense, Barack Hussein Obama, en los primeros días del mes de marzo de 2009, de levantar las restricciones a la financiación federal para la investigación con células madre embrionarias lo colocó en conflicto con el alemán jerarca Papa Benedicto XVI y con representantes de la organización religiosa de Estados Unidos: “Iglesia católica Romana.” Después de que el presidente afro descendiente Obama firmara la orden el lunes 9 de marzo 2009, voceros del Vaticano y sus alineados estadounidenses e italianos condenaron la iniciativa. Inclusive un comentarista dijo que la prueba de «una democracia real» era su modo de defender a los más indefensos. Hombres terrícolas de un mundo injusto dando conceptos e interpretaciones sin consultar al creador y dueño de la vida. Es Dios quien juzga y juzgará en su santo santuario si lo que hacemos los hombres agrada a la verdad y camina a favor del bien. Los errores parten inclusive de las palabras que usamos. Se le da más importancia a la mezquina política individualista que a los intereses de la colectividad, a la misma vida y al bienestar equilibrado de todos. Si los hombres le dieran con rectitud y transparencia importancia trascendental a la vida no habría pobres ni necesitados en el globo terráqueo y cada humano seria tratado sin discriminación y con amor. Al obispo de Roma y a sus hermanos, los veríamos oficiando sacramentos entre los pobres y menesterosos del mundo. Nunca hemos visto una foto de un grupo pobre visitando ciertos palacios.

“La orden ejecutiva de Obama revocó y rechazó las restricciones e investigación impuestas por su antecesor, George W. Bush, dando libertad a los laboratorios de todo el país para trabajar con este tipo de células, que pueden generar cualquier tipo de célula del cuerpo.” Nos gustaría leer en los medios de información, que todos los mortales humanos nos oponemos a: asesinatos, torturas, masacres y a la misma guerra. Esta si requiere de un alto al macabro fuego. La misma es la herramienta que está usando Satanás para malversar la rectitud y la paz que vienen del Altísimo. El arsenal atómico y nuclear almacenado por los necios puede hacer estallar el planeta tierra en milésimas de segundo. Debería el estado vaticano y todos sus diplomáticos dispersos por varias naciones, manifestar el querer real de sus ambiciones y actos. ¿Qué métodos nos enseñan y cuales aprendemos con ejemplos pulcros desde casa? ¿Cómo podremos lograr la paz, equidad, justicia e igualdad para todas y todos los hijos e hijas de Dios que fuimos creados con amor y en recta libertad?

Leamos aquello que dice 2 Macabeos, capitulo 3: “18 De las casas salía la gente en tropel con gran confusión para suplicar todos juntos por el Lugar Santo, que iba a ser profanado. 19 Las mujeres, ceñidas de saco desde los pechos, llenaban la calle. Las más jóvenes, que no debían todavía salir a la calle, unas corrían hacia las puertas, otras subían a los muros y otras se asomaban por las ventanas. 20 Todas, levantando las manos al cielo, tomaban parte en la súplica. 21 Uno se sentía conmovido al ver aquella muchedumbre postrada desordenadamente en tierra y al Sumo Sacerdote muy angustiado. 22 Mientras ellos suplicaban al Señor Todopoderoso para que guardara intactos y seguros los depósitos del Templo para aquellos que los habían entregado, 23 Heliodoro comenzó a ejecutarlo que había decidido. Estaba ya con su guardia junto al Tesoro, 24 cuando el Señor de los Espíritus y de todo poder hizo que se produjera una gran manifestación, y todos los que con Heliodoro se habían atrevido a acercarse, pasmados ante el poder de Dios, quedaron sin fuerza ni coraje. 25 Se les apareció un caballo con una riquísima montura y, sobre él, un terrible jinete; lanzándose con ímpetu levantó contra Heliodoro sus patas delanteras. El jinete parecía tener armadura de oro. 26 Aparecieron también dos jóvenes robustos y muy hermosos, magníficamente vestidos, que, poniéndose a ambos lados de Heliodoro, lo azotaban sin cesar, moliéndolo a golpes. 27 Heliodoro cayó en tierra envuelto en una gran oscuridad; entonces lo tomaron y lo llevaron en una camilla. 28 Así fue sacado, incapaz de poderse valer por sí mismo, aquel que poco antes había entrado orgulloso con gran séquito y escolta en el tesoro. Todos reconocieron claramente el poder de Dios 29 A consecuencia de la intervención divina se quedó mudo y no tenía esperanza de salvar su vida. 30 Los judíos, mientras tanto, bendecían al Señor, que había llenado de gloria su Lugar Santo. El Templo, poco antes inundado de temor y miedo, se llenó de gozo y alegría por la extraordinaria manifestación de Dios”.

El cardenal Justin Rigali, de Filadelfia, presidente del comité de actividades pro vida de la Conferencia de Obispos Católicos Romanos de Estados Unidos, describió la decisión de Obama como «una triste victoria de la política sobre la ciencia y la ética.» La real tristeza está en los ranchos y casuchas en donde residen nuestros amados hermanos y hermanas los pobres y marginados del mundo. Cuando las personas viven en palacios, suntuosas oficinas, casas, mansiones y castillos, sin salir a palpar la verdad solucionando con hechos amorosos y excelsas obras los problemas y necesidades de los otros que no tienen oportunidades de una vida digna, es muy fácil pronunciar discursos y escribir cartas o mensajes. «Esta acción es moralmente incorrecta porque fomenta la destrucción de vida humana inocente, tratando a seres humanos vulnerables como meros productos que pueden ser cosechados», añadió. Es mas inmoral de verdad no solidarizarse con quien sufre y padece las injusticias de los unos sobre los otros. Allí está la verdad: Vayamos a las calles y veremos que muchos de los hijos e hijas de Dios que han llegado al mundo necesitan de un lugar digno para vivir y crecer. La Iglesia verdadera de Cristo debe actuar inmediatamente sin representación diplomática y con acciones generosas que transmitan fe y amor. Ciertas palabras aumentan el odio y hace arrogante y petulante la actuación de los seguidores de Jesucristo.

La Iglesia católica, grupos religiosos y otros “defensores de la vida,” se oponen a la investigación con células madre. Los científicos esperan encontrar la cura de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, porque implica la destrucción de embriones. Los hombres cuando tratamos por defender la vida debemos con un corazón recto escuchar el planteamiento de los otros. Si Dios no ha hablado por boca “de sus representantes” puede hacerlo a través de un enviado. El mismo puede estar en otra de las filas y/o esquinas que dan testimonio de un creador. Cuando estudiamos la Inquisición y la barbarie y tortura que allí se materializó, creemos que esa protagonista no es la Iglesia del carpintero. La verdadera institución que buscando sembrar la semilla del amor de Jesús de Nazaret, jamás hubiera permitido un asesinato. “No matarás.” Si algo viene con esencia de lo excelso ese algo diáfano y puro nunca se tuerce. La verdad es eterna e inmutable. Como los mortales terrícolas humanos somos imperfectos nos molesta que con estrategias que aparentan bondad y caridad nos sigan engañando. Si tuviera lugar la perfección en nuestras vidas ya los hubiéramos derribado.

Los científicos torturados y asesinados por los inquisidores nunca hablaron de “células madre embrionarias.” En esa época los depravados «religiosos» habían inventado otros cuentos chinos para alienar las mentes del pueblo de Dios y crear falsos positivos y así desaparecer a quienes pensaban diferente. Es importante advertir que una parte del pueblo de Dios participó con sus arengas y gritos a favor de los demonios inquisidores. Sabemos que algunos protestaron, pero fueron masacrados con sus familias. ¿Dónde está la sangre de los hijos e hijas de Dios quemados en la hoguera montada por los psicópatas, dementes, sicarios y depravados mortales del siglo inquisitorio de muerte? ¿Cuál era la verdad que defendían los crueles y sanguinarios asesinos y qué buscaban?

Sigamos analizando y leyendo a 2 Macabeos 3: “31 Luego, algunos de los familiares de Heliodoro pidieron a Onías que invocara al Altísimo para que El concediera la gracia de vivir al que estaba como muerto. 32 El Sumo Sacerdote, por su parte, temía que el rey sospechara alguna maquinación de los judíos contra Heliodoro, y ofreció un sacrificio por su salud. 33 Mientras el Sumo Sacerdote ofrecía el sacrificio de expiación, se aparecieron otra vez a Heliodoro los mismos jóvenes, vestidos de la misma manera, y poniéndose ante él le dijeron: «Da gracias al Sumo Sacerdote Onías, pues por él te concede el Señor la gracia de vivir; 34 y tú, que has sido azotado por orden del Cielo, haz saber a todos la grandeza del poder de Dios.» Dicho esto, desaparecieron. 35 Heliodoro, después de ofrecer al Señor un sacrificio y de orar largamente a Aquel que le había perdonado la vida, se despidió de Onías y volvió con sus guardias donde el rey. 36 Allí empezó a dar testimonio de las obras del Dios Altísimo, que había visto con sus propios ojos.”

Los representantes de la Iglesia católica apoyan en cambio la investigación con células madre de adultos, donde se afirma “que ha habido avances en los últimos años.” A los cristianos nos gustaría ver más acción positiva y menos palabras mentirosas. Sólo Dios sabe cuál de las conciencias recibió sabiduría y cual hallará gracia delante de él. Hoy sobran los teólogos y faltan cristianos que ingresen a la Iglesia verdadera del Nazareno. Los libros escritos por teólogos y filósofos modernos no caben en las bibliotecas. Los estantes de los edificios en donde residen y atienden los “lideres espirituales” están repletos de libros en abundancia. No hay cristianos comprometidos con la verdad y con la defensa de la vida, pero si podemos contar casi al infinito el número de libros, folletos, revistas y cartillas de los “seguidores de Cristo.” Con libros y hojas de papel procesado no podemos llenar los estómagos de los hambrientos. Posiblemente en caso de frío y necesidad de abrigo, con papel si los podríamos vestir y tendríamos que usar los cartones que cuelgan en las paredes de los templos y oficinas con sus irrisorios y mentirosos textos de laboratorio.

Deben desaparecer tanto teólogos, filósofos como los estudiosos de la Biblia dentro de la Iglesia sin descuidar cada obligación y responsabilidad. Más acción y nada de engaños. Muchos creemos estar levantando nuestras manos y brazos, orando al cielo de Dios. Posiblemente quien escucha nuestras oraciones sea el mismo Satanás y no el Dios de la vida. Los creyentes nos hemos convertido en aliados de la palabra barata y de la basura infernal que recibimos de los enviados del demonio. Hasta los mediocres, perversos y extraviados tienen un periódico y gobiernan equivocadamente desde una de sus esquinas. Finalicemos la comprensión de 2 Macabeos 3: “37 El rey preguntó a Heliodoro a quién podría mandar de nuevo a Jerusalén para realizar lo que él no había hecho. 38 Heliodoro le respondió: «Si tienes algún enemigo a quien quieras eliminar, envíalo allá y lo verás regresar maltrecho, si es que puede regresar, pues seguramente hay un poder divino en ese lugar. 39 El mismo que habita en el cielo lo vigila y lo guarda, hiriendo de muerte a quienes penetran en el para profanarlo.» 40 Esto es lo que ocurrió a Heliodoro y así fue como se salvó el tesoro.”

Un artículo en el diario del Vaticano dijo el martes que «una democracia real» debe basarse en la protección de la dignidad humana en todas las fases de su existencia. El obispo Elio Sgreccia, uno de los exponentes en bioética del Vaticano, dijo a la prensa italiana: «El motivo de esta decisión debe buscarse en la presión de obtener ganancias». Tras el levantamiento de la prohibición el lunes, las acciones estadounidenses en “compañías que investigan con células madre se dispararon.” El tema seguramente será abordado en la primera reunión entre el Papa de Roma y Obama, que se prevé para el mes de julio próximo, cuando el presidente visite Italia para una cumbre con el G-8. El año pasado, un documento de bioética del Vaticano dijo que un embrión humano tenía «desde el principio la dignidad de una persona». La Iglesia de Cristo debe cuidar para que no se disparen las fábricas de armas y para que cada día disminuyan aquellas que las fabrican hasta desaparecerlas de todos los lugares del globo que se sostiene de milagro en el universo por obra del Señor del amor. La inversión debe ser en vida no en muerte. Es hora de verdad que la Iglesia del Señor verdadero “opte por los pobres” y por las reales necesidades tanto espirituales como sociales y físicas del hombre. El reino de Dios y su justicia se construye desde nuestro interior y sin demagogia con hechos palpables y sin predicaciones.

El presidente Barack Obama y cada una y uno de los mandatarios de las naciones del mundo, deben empezar a mirar hacia arriba de donde viene la sabiduría. Toda sabiduría viene es del Omnipresente. Ni Obama ni ningún gobierno del mundo debe consultarle a la Iglesia si a Dios. Es al Espíritu de Dios a quien debemos pedir apoyo y asesoría cuando de proyectos se trata. Si la Iglesia se equivocó en la época de la inquisición se seguirá equivocando porque está en manos insensibles y la dirigen hombres alejados del verdadero Señor. Dios vive como Espíritu Puro en un santuario santo en las alturas. Su amor y misericordia llega a todo el orbe. Cuando la Iglesia de Jesucristo escuche la voz del Gran Pastor todos volveremos a confiar en ella como verdadera. Por ahora lo mejor es seguir la ruta al infinito en revelación. Si seguimos mirando y escuchando los conceptos de los mortales terrícolas que vivimos abajo el cambio positivo a favor de la vida y dignidad nunca se gestará y jamás se verá la igualdad sin distinción. Los pobres del mundo requieren de un tratamiento de amor y solidaridad urgente. La conciencia de los gobernantes debe estar en paz primeramente con Dios. Todas deben buscar la verdad arriba nunca abajo. Si el Todopoderoso aprueba lo excelso y lo recto, luego vendrá abundancia y bienestar con salud mental, física y social para todo el pueblo de Dios.

Como nos hubiera gustado que, así como se abre la boca para perseguir proyectos terrenales opuestos a intereses particulares también se hubieran usado las gargantas y las voces para defender la vida en Gaza y detener otros genocidios que se han dado en el planeta de las contradicciones. La tierra está perdiendo brillo y la vida dentro de el está desapareciendo. La única riqueza y tesoro que tenemos los humanos y que presta abrigo y casa a todas las criaturas vivientes creadas en el planeta es la tierra. No hay otra mansión disponible. Si los hombres siguen buscando vida en otras galaxias sin cuidar la que hemos recibido como regalo debajo del firmamento, seguiremos perdiendo tiempo e inversión. Las oraciones jamás serán escuchadas por nuestro creador y seguiremos de “mal en peor.” Si todos nos humillamos a Dios y aceptamos su verdad no habrá una sola contradicción. La paz y el bienestar llegará a todos los hogares y corazones.

Limpiar nuestra casa

Los mortales terrícolas humanos, amamos el uso de la crítica y el chisme para cuestionar a los demás de la misma especie. Nos fascina observar curiosidades e intimidades de quien está cerca. De cierta manera nos gusta poseer o aprender lo torcido. Vivimos más metidos en la vida de los otros que de nosotros mismos. Hay un 33% de perversión, 33% de morbosidad, 33% de ignorancia y un 1% de picardía. Son formas involutivas del ser planetario que pasa por el mundo mortal simplemente perdiendo el tiempo y parásito de su propia putrefacta imaginación. Somos personas improductivas. No es en sí una enfermedad y/o menos un delito si un inmenso desvió de lo intangible. Es sabiduría rastrera popular que nos lleva al abismo. Todos al lado de bultos, costales y despeñaderos con facilidad degustamos de esa epidemia mental que no ha dejado salir al hombre de la caverna oscura infernal.

Debemos hacer un alto en el camino a nuestros interrogantes cuando de violar la privacidad e intimidad del otro se trata. Nos es difícil para el hombre [varón o mujer], entrar a su mundo interior. Allí dentro del caparazón del humano, están las fallas dentro del mecanismo incipiente. Existe una gama de desequilibrios que debemos destruir dentro de nuestra morada o cuerpo viviente. Los errores nos hacen tropezar con los adelantos y avances de los otros. Creemos que el otro es mentiroso o tramposo como nuestro propio ser. Al comienzo de la era espacial los varones les cargaban la culpa a las mujeres. En la era contemporánea las mujeres afirman que son más chismosos los varones. Si ponemos una balanza para medir la proporción de los unos y de las otras, se rompe la balanza de ambos lados.

A los gobiernos asesinos e inescrupulosos les encantan escuchar conversaciones telefónicas. Se lesiona la privacidad del computador y del Internet. Se inventaron la “máquina de la verdad”. Esa es solo un montaje de mentiras que se usa para torturar la libertad. La mentira y calumnia han sembrado nuevas torturas que usan los equivocados sobre los santos y escogidos hijos e hijas de Dios. El secuestro es un débil resultado de los mediocres e ineptos hombres de las cavernas mentales. Las orquídeas no pueden nacer dentro en la oscuridad. Toda flor requiere para resplandecer y aromatizar, de luz, sol, agua y verdad.

Todos de alguna manera creemos en forma individual y egoísta que somos perfectos y que nuestro mundo es superior al de los otros mortales terrícolas. El complejo de superioridad no es de unos pocos es de todos quienes estamos de paso por esta nave tierra especial. El ser humano se siente necesario e irrepetible cuando cree imitar o tratar de hacer cosas positivas en bien del otro. Los hombres que aplican la pena de muerte son los mismos que autorizan asesinar a los hombres del mismo mundo con ejércitos y bombas de muerte. En forma equivocada la prensa llama “crítico de arte” a personas que ni siquiera conocen la grandeza interior de su propio talento.

Jesús de Nazaret tuvo compasión al corregir esta cruel anomalía. Simplemente con Misericordia y amor dijo: “No mire la paja en el ojo ajeno sino la viga que dentro tienes en tus ojos”. Cuando los mezquinos ignorantes estaban reunidos en la plaza de mercado y en sus bodegas, Cristo tomó la delantera y les reprendió: “Quien se sienta sin pecado que arroje la primera piedra”. El Rey de reyes llamó a nuestro cuerpo con cada uno de sus órganos: “Templo del Espíritu Santo”. El Nazareno interpretó: “Primero debo cuidar mi cuerpo y mi vida para que sea ejemplo y alumbre como lámpara a los otros.” Hay varias frases sobre esta última que se han tergiversado y se usan con más perversión.

Malaquías observa la depravación de la humanidad desde antes de la llegada del Mesías y dice en el Capítulo 2: “8 Pero vosotros os habéis apartado del camino; a muchos habéis hecho tropezar en la ley y habéis corrompido el pacto de Leví, ha dicho Jehovah de los Ejércitos. 9 Por eso, yo también os he hecho despreciables y viles entre todo el pueblo, puesto que no habéis guardado mis caminos y hacéis Distinción de personas con respecto a la ley.» 10 ¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado el único Dios? Entonces, ¿por qué traicionamos cada uno a su hermano, y profanamos el pacto de nuestros padres? 11 Judá ha traicionado, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido Abominación.” Ahora conozcamos al mismo autor sagrado cuando afirmó sin equivocarse en el versículo 17: “Vosotros Cansáis a Jehovah con vuestras palabras y decís: «¿En qué le cansamos?» En que Decís: «Cualquiera que hace lo malo es bueno ante los ojos de Jehovah, y de los tales se agrada» o «¿Dónde Está el Dios de la justicia?».

Juan el Bautista fue más directo con su lenguaje. Como si un látigo de cuero de burro llevara su lengua. El profeta tuvo consideración e hizo la advertencia de cada error. Conozcamos en Mateo 3: “7 Pero cuando Juan vio que muchos de los fariseos y de los saduceos Venían a su bautismo, les Decía: «¡Generación de Víboras! ¿Quién os Enseñó a huir de la ira venidera? 8 Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento; 9 y no penséis decir dentro de vosotros: ‘A Abraham tenemos por padre.’ Porque yo os digo que aun de estas piedras Dios puede levantar hijos a Abraham. 10 El hacha ya Está puesta a la Raíz de los árboles. Por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego.” Los equivocados se molestaron por las palabras del santo.

Una mujer libertina, trasnochadora y adultera sedujo con su cuerpo y danza al gobernante de turno. Le sugirió cortarle la cabeza al enviado y que se la presentara en una bandeja de plata. El maldito adultero y hombre pecador escuchó la voz de la extraviada damisela. Decapitó a Juan y siguió el capricho de la pecadora. Cuantas vidas no han caído como la de Juan por las lenguas viperinas y ponzoñosas de los falsos y repelentes ignorantes. Al veneno que sale de nuestra boca es hora de detenerlo. Purifiquemos nuestros labios y nuestra boca, pero antes debemos hacer una limpieza a nuestro corazón y mente. Los periódicos, periodistas y medios comerciales de mala racha y conducta, usan la estrategia de la mentira y calumnia para conseguir dinero fácil. Hacen que modelos que no sirven ni como presentadores lleven el color del oro en sus ropas y con sus ademanes muestren sus arrugadas curvas. Esos y esas no son eternos. Si sus propietarios no cambian no nos afanemos. A ellos y a ellas les llegara la noche buena. La justa navidad está cerca de la mano justa de Dios.

En Lucas 3, Juan el Bautista responde a los chismosos, calumniadores, tramposos y mentirosos: “10 Las multitudes le preguntaban diciendo: –Pues, ¿qué haremos? 11 Respondiendo les Decía: –El que tiene dos Túnicas dé al que no tiene, y el que tiene comida haga lo mismo. 12 También fueron unos publicanos para ser bautizados y le preguntaron: –Maestro, ¿qué haremos? 13 El les Decía: –No cobréis Más de lo que os Está ordenado. 14 También unos soldados le preguntaban diciendo: –Y nosotros, ¿qué haremos? El les dijo: –No Hagáis Extorsión ni denunciéis falsamente a nadie, y contentaos con vuestros salarios.”

Todos somos amados y amadas por Dios. Se requiere de un cambio y de una limpieza real en cada vida existente. No esperemos que sean los demás quienes empiecen. Cada uno y una desde su interior y exterior debemos empezar ahora. El accionar debe comenzar en casa y lo podemos lograr. No se necesita una escoba nueva. El primer paso es dejar de meter basura y desperdicios fermentados a nuestro ser e interior. No pensemos en aquello que hacen o dicen los demás. Concentrémonos en nosotros mismos y en cada uno de nuestras palabras y hechos. Organicemos nuestro pasado, presente y futuro. Si su mano derecha peca, lávesela y firme con la izquierda. Si es el pie derecho el que tropieza, use jabón natural, agua de río y quítese las botas.

Asi sucedió: Enfrentamiento con Satanás

A finales del año 2001, me contacte con unos ciudadanos de una pequeña ciudad, para comprar una fina y confortable camioneta. Conseguí una de color rojo escarlata con fuerza y excelente velocidad. Me gusta la velocidad de los vehículos y no le temo a su exceso, pero aprendí de Dios a conducir con prudencia. No niego que disfruto de las carreras. El carro tenía doble transmisión y cabina sencilla. Modelo 2000. Me reservo el nombre de la casa fabricante para evitar propaganda. Esa es una de las mejores que han salido al mercado automovilístico y de las que he conocido. Organicé viaje a otra urbe cercana a la frontera, para encontrarme con un sacerdote de la misma organización religiosa a la que represento en la tierra. El vehículo lo llevaron a la casa parroquial un jueves en las horas de la tarde. El vendedor me lo entregó y junto a él lo probé dos horas sobre las autopistas. La fuerza era superior a la imaginada y se veía en excelentes condiciones. El mecánico de confianza dio el visto bueno y todo quedó dentro del documento. Acordamos experimentarlo con ese viaje programado a 420 kilómetros de distancia. Le dije al joven seminarista Ninson González-Ortega, que me acompañara en el recorrido. Dios me había manifestado que mi hermano espiritual sacerdote a quien visitaría moriría pocos meses después. En visión tuve la fecha y la hora exacta de la partida de mi difunto hermano de Iglesia. De cierta manera quería despedirme de él y así sucedió. Esa fue la última vez que nos vimos en vida. Dios me permitió estar en su entierro y cristiana sepultura unos pocos meses después.

Al siguiente día de recibir el automotor, me levanté de la cama muy temprano (3.30 a. m.,). Hice mis oraciones acostumbradas, bañé mi cuerpo. Me tomé una bebida caliente aromática y preparé un buen desayuno. Me dispuse a tomar la ruta del viaje preparado el día anterior. El seminarista llegó a las 5.00 de la mañana junto a la dama mayor Doña Julia. Aquella mujer que me cuidaba y la misma que me ayudaba en la casa parroquial con ciertas tareas del hogar. Me dirigí al carro y durante más de 30 minutos intenté prender su encendido y la camioneta no respondió. Un coche nuevo y en buen estado causó extrañeza ese comportamiento del motor. Muy temprano llame de nuevo al mecánico y como pudimos logramos poner en marcha su motor. Tomé la decisión de no permitir la compañía del joven estudiante. Convenimos que se quedara mejor cuidando los predios de la organización. Logré tomar el volante a las 8.30 a. m., de ese viernes. A toda velocidad subí la cuesta y la montaña a 110 kilómetros por hora. A las 10.00 de la mañana atravesé el frío y helado páramo. Debía llegar a mi destino final a las 2.30 de la tarde del mismo día. Llevaba puesta una blanca “ruana” confeccionada en lana virgen de esas que tejen nuestros aborígenes criollos. Creo haber logrado 120 kilómetros por hora cuando conduje ya sobre el plano de la montaña. Consumí suficiente agua en el trayecto e hice varias paradas en la carretera por mis necesidades humanas.

El “puente angosto” lo divisé a 80 metros de distancia. Iba a gran velocidad cuando sentí y vi que el automotor hizo un fuerte salto por el aire y rompió la gravedad. Creo haber volado por encima de la tierra 15 metros sobre la autopista. Nunca perdí de vista el puente. La camioneta estuvo sin control por lo menos entre 20 y 25 segundos. Cualquier carro en la misma situación al tomar de nuevo el suelo, sus llantas se hubieran estallado y se hubiera presentado un fatal accidente. Sentí un raro vacío y un terrible escalofrío. La camioneta en vez de seguir de frente la misma ruta al caer al piso, dio una semi vuelta impresionante antes de tocar el suelo y giró por lo menos 120 grados a la derecha estando en el aire. El frente del carro se incrustó sobre unos gruesos arbustos. La trompa del motor quedó metida a unos 4 metros de la carretera. Recuerdo haber visto 12 árboles viejos de pino. Estaban ubicados en forma simétrica mirando al precipicio del monte alto en forma de caída.

Al instante salió un hombre pequeño de estatura y fumando un tabaco de gran tamaño. Pude contar unos 3 mil hombrecitos más pequeños que él y con la misa contextura física. La apariencia del ser era de un varón-macho. Tenían tosquedad sus movimientos y su apariencia era envejecida. El gran Satán como lo presencie no es una mujer es un varón. Entiendo ahora con más claridad porque la única que trae vida a la tierra es la mujer. Satanás es masculino. Su estatura no pasaba de un metro. Los seres que lo acompañaban no excedían los 15 centímetros. Los diablillos que estaban con él no tenían la forma física del sexo que uno observa en las mujeres o en los varones. Eran asexuados casi amorfos. Observe que todo el tiempo se reían y cruzaban sus piernas como bailarines de valet. Al lado de los hombrecitos había unos animalitos diminutos tan grandes como ardillitas en miniatura. Muy parecidos a los cerdos y con orejas grandes como las del burro. Sorprendido me baje de la camioneta y creí haber muerto.

Pensé que la escena era consecuencia del posible accidente. Al mirar dentro del vehículo vi a dos seres de luz. Eran Ángeles que vestían ropa de color amarillo fuerte y celeste. Podían ser jóvenes varones entre los 22 y 25 años de edad. Me llené de valor. Perdí el miedo, aunque mis piernas no tenían la misma fuerza acostumbrada. Confundí la presencia de ellos con mortales terrícolas enanitos. Me sentí acompañado como de un ejército invisible de ángeles desde mi interior. Tomé valor desde mi fe. El ser maligno me debilitó las fuerzas físicas.

Mateo 4 expresa: “1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta Días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 El tentador se Acercó y le dijo: –Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Pero él Respondió y dijo: –Escrito Está: No Sólo de pan Vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 5 Entonces el diablo le Llevó a la santa ciudad, le puso de pie sobre el Pináculo del templo, 6 y le dijo: –Si eres Hijo de Dios, échate abajo, porque escrito Está: A sus ángeles Mandará acerca de ti, y en sus manos te Llevarán, de modo que nunca tropieces con tu pie en piedra. 7 Jesús le dijo: –Además Está escrito: No Pondrás a prueba al Señor tu Dios. 8 Otra vez el diablo le Llevó a un monte muy alto, y le Mostró todos los reinos del mundo y su gloria. 9 Y le dijo: –Todo esto te daré, si postrado me adoras. 10 Entonces Jesús le dijo: –Vete, Satanás, porque escrito Está: Al Señor tu Dios Adorarás y a él solo Servirás. 11 Entonces el diablo le Dejó, y he Aquí, los ángeles vinieron y le Servían.”

El engendro sonrió con tranquilidad y cinismo extremo. Sus dientes eran de oro puro (Conozco muy bien y se diferenciar el de 18 kilates). Algo maravilloso brillaba como si tuviera algunos diamantes dentro de su boca. Al diablo mayor de todos y quien dirigía el dialogo con este humilde siervo de Dios, no le observé orejas. Al comienzo me conquistó como amigo y me dejé seducir. El habló en un lenguaje al que le pude entender mentalmente o por códigos numéricos. Usa una comunicación extrasensorial como virtual digital. Me habló como si me conociera tiempo atrás y fuera uno de mis grandes amigos de confianza. Esto me dijo: “Amigazo tu eres una persona interesante y quiero ofrecerte mi amistad y cariño. Desde hoy te daré poder para que aumente tu talento, fortuna y amistades.” Me lanzó 3 sacos con billetes que no eran los de mi país (En ese momento no conocía con exactitud los billetes de dólar).

En mi experiencia como empleado de una entidad británica, tuve la oportunidad de tener dinero estadounidense y británico en mis manos. Nunca supe diferenciar la representación del dinero extranjero. Además, estaba muy joven cuando trabaje allí con esa entidad y nunca me ha interesado la riqueza. Hoy en día se que eran billetes gruesos de buen dólar. “Te puedo dar lujo y una mejor camioneta. Esa que traes es chatarrita. Tú mereces algo mejor y de calidad. Tengo poder para hacerte el hombre más rico de esta nación. Debes reconocer mi amistad y mi liderazgo como tu confidente.”

Tuve una prueba muy terrible con mi vida. Traté de decirle que necesitaba sus joyas y su dinero para las obras con los pobres a quienes había dejado con hambre cerca de lo que hacía de parroquia. El ser sabia de mis pensamientos y escuchaba mis reflexiones. Me dio dolor de estómago y ganas de vomitar. Continuaba hablando el gran Satán: “Tu no estas muerto. Estas vivo y no has tenido ningún accidente. Hoy te he cuidado. Soy tu amigo y te he ayudado a pasar este momento tenebroso. Si no hubiera estado aquí ya hubieras muerto. Mis aliados han sostenido tu vehículo para que no se haya producido un hecho nefasto con tu vida.” Los diablillos se movían en forma extraña y hablaban entre ellos sin algarabía. “Si tu no aceptas mi amistad mataré a tus amigos. Robaré las esposas a tus aliados sacerdotes” me dijo. Perdí fuerza en mi voz y creo haber estado pálido. Estuve frente al ser como un idiota o títere. No estaba preparado para el acontecimiento y además ningún mortal terrícola espera ver otros seres cerca. Marcos 4 escribe: “18 Y otros son los que son sembrados entre espinos. Ellos son los que oyen la palabra, 19 pero las preocupaciones de este mundo, el engaño de las riquezas y la codicia de otras cosas se entrometen y ahogan la palabra, y queda sin fruto”.

Recordé las enseñanzas recibidas de un gran amigo mortal terrícola humano especial que tuve durante muchos años en esta existencia. Las frases del Reverendísimo Alfonso Maria Pinilla-Cote, llegaron para auxiliarme. Las mismas que él tomó del Libro sagrado para transmitírmelas. Él fue mi gran amigo y confesor durante muchos años. Le contaba esas cosas y situaciones que no se deben guardar dentro del corazón humano. Confesaba mis penas y penurias de joven por teléfono a 1.500 kilómetros de distancia de él. A veces por la lejanía a través de cartas. Siempre hizo parte de la organización: Iglesia Católica Romana.

El pasó por esta tierra siendo un ser de luz y sin tropiezos. Los sacerdotes jóvenes lo expulsaron de su tierra natal en un mal momento. Su institución lo despreció al final de esos largos años de soledad en la capital del país. Murió sin amigos y sin Iglesia. Recordé la enseñanza: “Porque cada árbol es conocido por su fruto; pues no se recogen higos de los espinos, ni tampoco se vendimian uvas de una zarza. El hombre bueno, del buen tesoro de su Corazón, presenta lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su Corazón, presenta lo malo. Porque de la abundancia del Corazón habla la boca”.

Le dije al gran Satán: En el nombre de Jesús de Nazaret que quiere de mí. Sepa que soy un hijo de Dios. Mi fe y mi trabajo son con la sabiduría del Todopoderoso. Tengo la protección de Mi Señor y Dios”. Luego expresé con fuerza la oración aprendida. El demonio se alborotó y abrió su bocota como un monstruo gigante. Con dificultades pude llegar a la puerta de la camioneta y le lance las tres armas que siempre llevo en mi equipaje de mano. El diablo se retorcía como culebra. Los diablitos tomaron el tamaño del mayor. Los animalitos parecidos a los puercos lanzaban aullidos y sonidos escalofriantes. Mis oídos me empezaron a doler y mi cabeza reventaba de ruidos. Tuve angustia existencial. Al comienzo estuve algo confundido y perturbado. Una vez supe a quién me enfrentaba tuve valor y coraje para pelear con esa energía sobrenatural. Sentí que se desprendía sangre de mis oídos y que se reventaban mis venas.

Por momentos en la lucha contra el mal, mis ojos no respondían. Sólo vi una neblina gris. Capas gelatinosas como escamas sentí sobre mis dos ojos. Una escarcha como si fuera lodo caliente rodó por mi cuerpo. Me produjo alergia y rasquiña. Levante los brazos al cielo y clamé a Dios protección. Traté de caminar hacia el abismo de la montaña para acercarme más a la figura del demonio. De pronto los árboles de pino me lanzaron un suave aceite que se regó por mi piel. Tuve la impresión de ver a los árboles de pino interactuar con mi ser. Esos me ayudaron en la batalla. Los vi moverse como si quisieran destruir al maligno. Creo que mis oraciones eran como gritos, pero a veces perdían volumen. Escuché varias veces como si al motor de la camioneta alguien le estuviera dando arranque. Un fuerte viento me sacudió como caucho y me lanzo al suelo. El ser que enfrenté se evaporó en el aire. Se convirtió en una espesa neblina. Él se metió a la tierra por debajo de los pinos. El ser que salió a mi paso no subió a las alturas.

Cuando los campesinos de la región llegaron a socorrerme eran las 4.00 de la tarde. Había estado luchando en el mismo lugar por lo menos 5 horas contra la pequeña figura. Me encontraron tirado sobre los arbustos e inconsciente. La puerta del vehículo estaba abierta. El automotor estaba intacto y sin un rasguño. Mi cuerpo tenía muchos hematomas y varias heridas leves como si me hubieran pasado uñas afiladas. Los pobladores me rescataron. Un tractor sacó el vehículo del matorral. Sentí hambre espantosa. Tuve sed como si durante 30 días no hubiera bebido agua. Había tenido una experiencia de sed semejante pero no en el número igual de días. La lucha duro unas largas horas. Me llevaron a un restaurante. Me preguntaron si quería continuar el viaje. Les dije que no se preocuparan. A ellos no les narre el episodio y ellos creyeron que mi estado era por el salto que dio el carro cerca del abismo.

Llegué muy tarde al lugar en donde extrañaban la tardanza. Mis hermanos espirituales me esperaban para el almuerzo al que nunca pude llegar. Eran las 7.00 de la noche cuando entre a la principal avenida de la pequeña metrópoli. Allí el hijo adolescente del hermano presbítero había tenido un accidente. Su pie derecho se estaba desangrando. En el mismo vehículo llevé al chico al hospital cercano. Después de haber detenido el dolor y la hemorragia de sangre con oración y mucha fe. Me dijo que un viento lo había derribado de la bicicleta y que había sentido como si una varilla se le hubiera enterrado al caerse. El jovencito nunca vio la varilla que pisó.

Allí le aplicaron una inyección antitetánica y curaron su herida. No dormí durante dos largas noches. A los dos días regresé por el mismo lugar. Busque a un viejo amigo de nombre Marden, para que me acompañara por lo menos mientras pasaba del lugar siniestro. Mi amigo se regresó después de dos horas de viaje con otro amigo que venía en caravana a la ciudad que un día hizo parte de la misma obra. Al llegar a la ciudad en donde adelantaba la misión bendije de nuevo el vehículo automotor en el nombre de Jesús de Nazaret antes de entregarlo al real propietario.

Devolví la camioneta a sus antiguos dueños. Les dije: No debe haber negocio. El vendedor me insistió para que me quedara con ella e insinuó que el verdadero propietario me la entregaría a mitad de precio. Seis meses después del suceso Dios y sus ángeles me sacaron del lugar para emprender por orden del cielo: Un nuevo encargo espiritual. Nunca más volví a saber de los vendedores del vehículo y nunca vi el automotor.

Sabiduría regalo del cielo

Desde infante Dios me regaló el don de visión y sabiduría que he usado con sencillez y humildad. Hoy recuerdo muchos hechos, sucesos e insucesos que se enfrentaban a la realidad vivida por los creyentes de la época. En la escuela primaria y habiendo cerrado los ojos durante 15 minutos mientras la clase estaba en marcha en 1964, me llegó una escena aterradora. Presencie que una bala asesinaba a uno de los profesores de la entidad al lado de una marcha o protesta. Narré en público la misma y expresé preocupación por aquello que iba a suceder. Nadie creyó.

Le dije al maestro que no fuera a la manifestación. El viernes finalizando la semana la Policía del gobierno disparó sus armas matando con una bala de fusil al educador de 40 años de edad y 17 de servicio a la educación. Las directivas de la escuela recomendaron a mis progenitores que debía abandonar la institución. En 1965 cuando cumplí los 10 años de edad observé sin cerrar los ojos que la refinería de la ciudad se incendiaba. Pude reconocer a los hombres que hacían el atentado. Eran los mismos directivos de la empresa que organizaron el horrible montaje. Una semana después y frente a una propuesta de los trabajadores y obreros, los tanques de almacenamiento del combustible y una de las plantas prendieron en llamas. De antemano sabía que los hombres de seguridad de la compañía apagarían el incendio y que los culpables y cómplices dirían como así sucedió que el hecho era responsabilidad de los trabajadores.

Leamos lo que dice 1 Corintios 12: “1 Pero no quiero que ignoréis, hermanos, acerca de los dones espirituales. 2 Sabéis que cuando erais gentiles, ibais como erais arrastrados, tras los ídolos mudos. 3 Por eso os hago saber que nadie, hablando por el Espíritu de Dios, dice: «Anatema sea Jesús.» Tampoco nadie puede decir: «Jesús es el Señor», sino por el Espíritu Santo. 4 Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo. 5 Hay también diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 También hay diversidad de actividades, pero el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos. 7 Pero a cada cual le es dada la Manifestación del Espíritu para provecho mutuo. 8 Porque a uno se le da palabra de Sabiduría por medio del Espíritu; pero a otro, palabra de conocimiento Según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por un solo Espíritu; 10 a otro, el hacer milagros; a otro, Profecía; a otro, discernimiento de Espíritus; a otro, géneros de lenguas; y a otro, Interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las realiza el único y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él designa. 12 Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, Así también es Cristo.”

A la edad de 13 años (1966), le dije a mis padres biológicos del accidente de una de mis hermanas de sangre. Ellos por supuesto no creyeron. Usaron la estrategia del miedo para castigarme. Mi amada hermanita estaba a 500 kilómetros de distancia y se había ido a pasar unas vacaciones con otra hermana menor a ella. Vi como un tracto mula [camión de más de 32 ruedas], atropellaba el cuerpo mientras ella iba en una bicicleta. Mis padres afirmaron que ella no sabía conducir ese tipo de vehículo y que eso era imposible. Dos días después de narrar el hecho, el trágico accidente se presentó y mis padres aterrados me preguntaron: ¿Muere su hermana en el sueño o visión que usted tuvo? Les dije ella se recuperará muy pronto en un inmenso hospital. Uno de los facultativos se enamorará de ella al final. Nunca este mortal terrícola humano había ido a esa ciudad y no conocía del lugar. Lo visto en la visión original se cumplió tal y como se había revelado. Cada día tenía nuevas visiones. Muchas de ellas las guarde en mi corazón. Encontraba a quienes estaban dentro de mis visiones algunos peligrosos personajes humanos y algunos demonios. Si les narraba aquello que iba a suceder, algunos de ellos se convertirían en mis enemigos y sus errores ponían en riesgo mí sobre vivencia. Nací en una nación en donde la mentira es parte de la cultura al igual que la calumnia. Tuve que guardar silencio a muchos hechos visionarios por evitar que me llamaran mentiroso. Aún guardo prudencia.

En 1 Corintios 13 nos dice: “1 Si yo hablo en lenguas de hombres y de ángeles, pero no tengo amor, vengo a ser como bronce que resuena o un Címbalo que retiñe. 2 Si tengo Profecía y entiendo todos los misterios y todo conocimiento; y si tengo toda la fe, de tal manera que traslade los montes, pero no tengo amor, nada soy. 3 Si reparto todos mis bienes, y si entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me sirve. 4 El amor tiene paciencia y es bondadoso. El amor no es celoso. El amor no es ostentoso, ni se hace arrogante. 5 No es indecoroso, ni busca lo suyo propio. No se irrita, ni lleva cuentas del mal. 6 No se goza de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser. Pero las Profecías se Acabarán, Cesarán las lenguas, y se Acabará el conocimiento. 9 Porque conocemos Sólo en parte y en parte profetizamos; 10 pero cuando venga lo que es perfecto, entonces lo que es en parte Será abolido.

A 1.000 kilómetros de distancia de un lugar a otro conocí de la muerte de Doña Margarita. Presencie en 1978, que ella moría de un ataque al corazón y que su cuerpo estaba sobre el piso de la habitación donde sola y sin familia vivía. Llame a las autoridades de la ciudad del suceso y les narre el hecho. Su cuerpo fue encontrado tal y como lo había visto en esa visión. Me unía a ella un gran aprecio y estimación. Ella me cuidó en mi etapa puberal. En 1986 Dios me revelo que una hermosa chica asesorada por su amante, estaba embarazada y tenía en mente abortar la criatura. El Espíritu de Dios me hizo saber que si ella abortaba iba a morir. Busqué a la joven dama (era modelo de pasarela), y me puse en contacto con ella. Le dije que no lo hiciera porque no sólo cometía pecado al asesinar al bebé, sino que iba a morir en la camilla del médico asesino. Le recomendé traerlo con amor al mundo terrícola y que le buscaría una mujer como madre sustituta. Ella no me hizo caso y se sometió a una cruel sonda expulsatoria. Durante tres largas horas (dijo la prensa), tubo derrame de sangre y murió al caer la tarde de un día muy frío. Cada vez que oraba y ayunaba, la visión y la solución me llegaban con más fuerza de las alturas. También hubo una época en donde mi mente estuvo alejada de esas experiencias que llegan del cielo de Dios.

Los cristianos gnósticos de una pequeña ciudad, me habían enseñado en mi adolescencia a reconocer y saber cuándo era un sueño y cuando estaba en la realidad. El ejercicio aprendido con ellos lo practiqué muchas veces diariamente sin saber que era en si el movimiento gnóstico. De ellos aprendí la clave para hacer la diferencia entre soñar y sentir o estar dentro del suceso real. Con el don especial que Dios me regaló pude ayudar a mucha gente en mi país de origen durante más de 30 largos años. Un número no tan grande de personas de algunas naciones colindantes también se beneficiaron. Encontré con la ayuda de Dios y de sus Ángeles: Secuestrados, desaparecidos, muertos, cadáveres, fosas comunes, detenidos en cárceles extranjeras, infidelidades, detenidos en cárceles nacionales, robos, objetos robados, personas ausentes, escapes amorosos y otros menesteres. Las familias y personas individuales me buscaban para que usara el don en su beneficio. Inclusive ayudé a individuos representantes de la autoridad militar y gubernamental. La gran mayoría fue mezquina y miserable con quien escribe. Los campesinos y algunos de los hijos e hijas de Dios fueron muy agradecidos y generosos. Varios (por no decir la mayoría), ni las gracias presentaron. Una vez el cristiano resuelve su problema o situación, se olvida del protagonista y por supuesto que de Dios. Sólo buscamos a Dios cuando estamos en peligro de muerte o en pobreza absoluta. Sin embrago siempre siento paz al apoyar y solucionar el sufrimiento del mortal humano terrícola de mi especie de acuerdo a mi capacidad y talento. También en la Iglesia he ayudado a muchos a encontrar el camino. Han resultado luego de conseguir sus objetivos como si fueran enemigos. “Críe cuervos y te sacaran los ojos.”

También he usado el don miles de veces para trabajar la medicina de las plantas. Los ángeles de Dios me han regalado recetas medicinales y fórmulas preparadas con plantas y flores, para sanar dolencias, heridas, cicatrices, traumas y enfermedades. Algunas postizas. Han sido incontables el número de personas que con las fórmulas de las plantas y las recetas recibieron de nuevo recuperación en su salud. Hace 7 años que guardo silencio y le deje el trabajo a los médicos. No todos pueden sanar enfermedades, aunque tengan sus títulos o diplomas. De vez en cuando al recibir la información la doy a conocer a una persona con la que a veces hablo ocasionalmente. Ahora a distancia uso la oración para ayudar a quien lo solicite y discretamente le digo lo que va a suceder. Hay momentos y con ciertas personas mi don no funciona. No se la razón exacta ni el ¿Por qué? Reconozco que el don viene de Dios y que el resultado del mismo es de acuerdo a su santa voluntad. He perdido confianza y fe en algunos de mis hermanos y hermanas todos hijos e hijas de Dios, pero los sigo amando y cuando me llaman allí acudo con humildad. No todos los seres que vemos vienen de Dios. Leamos lo que dice Mateo 7: “6 «No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra vosotros y os despedacen. 7 «Pedid, y se os Dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os Abrirá. 8 Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le Abrirá. 9 ¿Qué hombre hay entre vosotros que, al hijo que le pide pan, le Dará una piedra? 10 ¿O al que le pide pescado, le Dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿Cuánto Más vuestro Padre que Está en los cielos Dará cosas buenas a los que le piden? 12 «Así que, todo lo que Queráis que los hombres hagan por vosotros, Así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas. 13 «Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la Perdición, y son muchos los que entran por ella.”

Amistades cancerosas

La famosa familia se hizo popular debido a la fortuna acumulada a través del comercio y el intercambio de productos de la canasta familiar con los estados vecinos de la región. Ellos eran los más importantes inicialmente de la ciudad y hasta los tres últimos meses del país. El nombre del jefe del grupo se había metido en todos los círculos sociales conocidos, desconocidos y ocultos. Era tan desbordado el número de amistades que tuvieron que contratar a una secretaria, exclusivamente para atender fiestas, cumpleaños, regalos, viandas, compromisos y excursiones. La esposa logró traer al mundo a 6 hermosos descendientes y todos lograron salir de la nación aborigen a esos lugares en donde los títulos, diplomas y cartones enmarcados, llegan para ser colocados en aquellas paredes que estimulan el ego y hacen la diferencia entre los necios, ignorantes y personajes de doble vida.

Desde las oficinas de las empresas, los cheques, pagos, deberes financieros y algunos escasos donativos, salían como rutina diaria. Los mejores amigos estaban entre los dueños de los periódicos, clero, abogados, profesionales de la medicina y los mismos comerciantes. Artistas, deportistas y periodistas, desfilaban como arte y magia por los aposentos de los inmuebles capitalinos de la familia acaudalada de la historia. Los críticos de arte y los comunicadores especializados en temas de familia y farándula, hacían sus comentarios a favor de la causa amistosa que los unía al tronco productivo. Los jueces, contadores y notarios sobresalientes, ayudaban a llenar aquellos libros que se requieren para llevar doble contabilidad.

Leamos aquello escrito en el Salmo 8: “2 De la boca de los pequeños y de los que Todavía maman has establecido la alabanza frente a tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengativo. 3 Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que Tú has formado, 4 digo: ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes; y el hijo de hombre, ¿para que lo visites? 5 Lo has hecho un poco menor que los ángeles y le has coronado de gloria y de honra. 6 Le has hecho señorear sobre las obras de tus manos; todo lo has puesto debajo de sus pies: 7 ovejas y vacas, todo ello, y también los animales del campo, 8 las aves de los cielos y los peces del mar: todo cuanto pasa por los senderos del mar. 9 Oh Jehovah, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!”

Todo marchó para la familia famosa color de rosa como en la frase de antaño. Los costosos e injustos establecimientos educativos privados también hicieron su agosto con las ganancias. Rectores y profesores no solo se benefician de las pensiones exageradas que cobraban a los distinguidos, sino que usaban la maquinaria organizada de la educación, para robar el dinero de quienes trabajaban, con rifas, juegos, recitales, concursos, bingos y cuotas voluntarias obligadas. El médico de la familia se había convertido en chupaflor permanente de los recursos y del jugo de las ganancias. La lista de enfermedades y productos de laboratorio que procesaba su ingenio, estaba a la orden del día. Las oraciones y rezos tuvieron un costo muy elevado. Cada Domingo y aquellas festividades inventadas aún entre semana, ofrecían ceremonias que eran sufragadas por los creyentes atrapados con sus sueños y que dependían de los recursos de quienes vendían los productos. La esposa siempre creyó haber tenido el mejor jurisconsulto y a ese le pagaba cuantiosas sumas de dinero pero nunca se vio el producto ni el resultado.

El Libro de Deuteronomio en el capítulo 1 nos dice: “2 Pero, ¿Cómo podré llevar yo solo vuestras preocupaciones, vuestras cargas y vuestros pleitos? 13 Proveeos entre vuestras tribus de hombres sabios, entendidos y experimentados, para que yo los ponga como vuestros jefes.’ 14 Vosotros me respondisteis y dijisteis: ‘Está bien hacer lo que has dicho.’ 15 Entonces tomé a los jefes de vuestras tribus, hombres sabios y experimentados, y los puse como vuestros jefes; como jefes de mil, jefes de cien, jefes de cincuenta, jefes de diez y como oficiales de vuestras tribus. 16 En aquel tiempo mandé a vuestros jueces diciendo: ‘Oíd la causa de vuestros hermanos y juzgad con justicia entre un hombre y su hermano o el forastero que Está con él. 17 No Hagáis Distinción de personas en el juicio; oiréis tanto al pequeño como al grande. No Tengáis temor de nadie, porque el juicio es de Dios. Pero la causa que os sea Difícil la traeréis a Mí, y yo la oiré.’ 18 Os mandé, pues, en aquel tiempo todo lo que Habíais de hacer. 19 «Partimos de Horeb y fuimos por aquel desierto grande y terrible que habéis visto, dirigiéndonos a la Región montañosa de los amorreos, como Jehovah nuestro Dios nos Había mandado; y llegamos hasta Cades-barnea. 20 Entonces os dije: ‘Habéis llegado a la Región montañosa de los amorreos, la cual nos da Jehovah nuestro Dios. 21 Mira, Jehovah tu Dios te ha entregado la tierra que Está delante de ti. Sube y Tómala en Posesión, como Jehovah, Dios de tus padres, te ha dicho. ¡No temas ni desmayes!’”

Una tarde los obreros que empacaban los productos derivados del petróleo que distribuían en una de las tiendas de la familia, vieron como una pequeña chispa de fuego que salía por una de las rendijas que dejan los suiches en la pared. Inmediatamente avisaron al jefe y éste llamó a los bomberos de la ciudad. Las llamas rápidamente se extendieron por todo el local consumiendo cada una de las mercancías que se exhibían como en el mercado. Habían Pasado 60 minutos cuando carros bomberiles y de Policía se confundían con los curiosos transeúntes que llegaban algunos a observar el incendio y otros a ver que se podían sustraer. El propietario alcanzó a decir: “Parece que llegaron tarde. Esto ya es desgracia”. Una a una de las puertas y ventanas del centro comercial, dejaron salir las inmensas bolas de humo y cenizas que dejaba la voraz candela. El edificio que ocupaba cuatro manzanas no pudo sostenerse en píe y poco a poco lo que había dado vida y ganancia se alió con el accidente. Fue en un abrir y cerrar de ojos que todo quedó: Chatarra, polvo y hierros retorcidos. 200 hombres uniformados fueron incapaces de apagar a chorro de agua aquello que antes fue producto y ganancia.

Las fuertes llamas lograron penetrar a otras edificaciones y a los tanques de combustible de los vehículos estacionados en los alrededores de la gigante construcción. Esos estallaron como pólvora de navidad, asustando a toda la población de la urbe. Todo era parecido al infierno que ha imaginado y esculpido el mortal terrícola humano en su mente. 24 horas de lucha contra la conflagración dejaron exhaustos a los trabajadores y voluntarios. Nadie pudo detener la catástrofe. Todo quedó hecho lodo, arena y cenizas. En menos de un día quedó en ruinas aquello que se trabajó con fineza y optimismo los últimos 20 años. Nadie lo pudo creer. Todo quedó en ruinas. El olor repelente que produce la mezcla de miles de productos bajo la hoguera, molestó a los amigos y vecinos. Sobre todo, a esos que vivían muy cerca del suceso y a los inmuebles chamuscados los hizo correr y de paso algunos insultos y sandeces contra quienes aparecían antes en las páginas sociales de los diarios.

Los dos meses que siguieron a la tragedia, los amigos y contactos desaparecieron de la escena familiar. Como en la canción traicionera: “Todo se derrumbó dentro de mí, dentro de mí…” Las empresas que surtían las bodegas llegaron una a una a cobrar sus cuentas. No hubo un céntimo para cancelarles. El dueño entró en depresión. La esposa salió a otro país abandonando a quien le había regalado joyas, casa, comida y lujos. Los hijos se hicieron los desentendidos y se movieron de lugar. El propietario quedó solo un 24 de diciembre. El 31 del mismo mes y año se suicidó. El obispo de la metrópoli y el mismo que había recibido muchas donaciones del difunto, prohibió recibir el cadáver del muerto y ordenó cerrar las puertas de los templos. Los cementerios de la ciudad cerraron sus entradas para quien se fue al más allá en desespero. Los clérigos que muchas veces solían almorzar gratis con el protagonista, no quisieron estar al lado del cuerpo inerte de quien les dio de comer muchas veces. Aún muerto el hombre justo conoce a las verdaderas amistades. Entre la sociedad moderna no existen un solo amigo. Todo es hipocresía y mal gusto. Los amigos excelsos son como hermanos verdaderos. Esos no requieren de chequeras ni de mostrarles títulos. El hombre de hoy así no tenga fe en Dios ni en los hombres religiosos deben nacer de nuevo.

Leamos aquello que dijo Jesucristo el Hijo de Dios en Juan, capítulo 3: ”1 Y Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un gobernante de los Judíos. 2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: –Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, a menos que Dios esté con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: –De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: –¿Cómo puede nacer un hombre si ya es viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? 5 Respondió Jesús: –De cierto, de cierto te digo que a menos que uno nazca de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que ha nacido de la carne, carne es; y lo que ha nacido del Espíritu, Espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: «Os es necesario nacer de nuevo.» 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; pero no sabes ni de Dónde viene ni a Dónde va. Así es todo aquel que ha nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: –¿Cómo puede suceder eso? 10 Respondió Jesús y le dijo: –Tú eres el maestro de Israel, ¿y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo que hablamos de lo que sabemos; y testificamos de lo que hemos visto. Pero no Recibís nuestro testimonio. 12 Si os hablé de cosas terrenales y no creéis, ¿Cómo creeréis si os hablo de las celestiales?

Mente transparente y compasiva

Jesús de Nazaret actuaba solucionando los problemas en silencio cuando sus hermanos humanos sufrían. Nunca hizo alarde de su misión ni escándalos con su nombre. Después de orar imponía sus manos sobre los enfermos y ellos sanaban. Simplemente él alzaba los ojos al cielo y el Padre Misericordioso que conocía le respondía a su plegaria. Los aleluyas y/o los amenes nunca se le escucharon. Usó su santa saliva para devolver la vista a los ciegos y el oído a los sordos. Hizo hablar a los mudos. Nunca se le escuchó a favor de la pena de muerte. Por el contrario, fue un defensor de la vida y del bienestar. El jamás se quejó a pesar de las incomprensiones y ofensas de los hombres de la época en su contra. El hombre de paz no aceptó fusilamientos.

Varias veces lloró al ver la pobreza y el sometimiento que el imperio tenía sobre la mayor parte de la población con estrategias de injusticia y muerte. Los pobres vivían en cavernas y debajo de las ciudades como irracionales y comían de las migajas podridas que votaban los desviados. Los enfermos eran expulsados por los representantes del estado, lejos de la civilización sin ninguna clase de atención. Ellos morían de hambre, frío y escasez de agua y calor humano. Ninguna autoridad del gobierno mostraba interés por los menesterosos y marginados. Los limosneros eran cada día mayores en número. Los ricos de la época abusaban del salario de los trabajadores y obreros. Una gran mayoría eran esclavos de los terratenientes y de la corona real del gobernador. Leamos lo que expresa Mateo 5:

“1 Cuando vio la multitud, Subió al monte; y al sentarse él, se le acercaron sus Discípulos. 2 Y abriendo su boca, les enseñaba diciendo: 3 «Bienaventurados los pobres en Espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. 4 «Bienaventurados los que lloran, porque ellos Serán consolados. 5 «Bienaventurados los mansos, porque ellos Recibirán la tierra por heredad. 6 «Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos Serán saciados. 7 «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos Recibirán misericordia. 8 «Bienaventurados los de limpio Corazón, porque ellos Verán a Dios. 9 «Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos Serán llamados hijos de Dios.” La voz de Cristo retumbó el estrado de señores y juristas incomodándolos por la denuncia del maestro. Las mujeres y varones desprotegidos eran la gran mayoría de los pobladores. Mientras los pobres pasaban necesidades, los gobernantes comían como leones acompañando sus almuerzos con danzas exóticas y bacanales de vino y sexo. No había horario para las fiestas y parrandas de los depravados. Los pobres vestían con harapos mientras los jefes militares, sacerdotes y políticos usaban sedas y linos finos. El Jesús santo conocía cada una de estas diferencias. Las clases sociales dominantes robaban lo que le pertenecía al pueblo de Dios y abusaban de la bondad de cada terrícola.

Mateo 5, continúa diciendo: “10 «Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. 11 «Bienaventurados sois cuando os vituperan y os persiguen, y dicen toda clase de mal contra vosotros por mi causa, mintiendo. 12 Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos; pues Así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. 13 «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué Será salada? No vale Más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. 14 «Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida. 15 Tampoco se enciende una Lámpara para ponerla debajo de un Cajón, sino sobre el candelero; y Así alumbra a todos los que Están en la casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que Está en los cielos.” Algunos historiadores afirman que había algunos hombres diferentes a los discípulos que repetían en las aldeas y ciudades lo que escuchaban hablar de Jesucristo. La compasión del Nazareno se desbordo al perdonar a sus verdugos. Su corazón no tuvo venganza. Hubo éxtasis en su mente con transparencia y sin lujos. Él se acercaba a los templos de los sacerdotes y contemplaba como los pobres dormían fuera sobre los andenes y atrios. Los jefes de los sacerdotes y sanedrines cerraban con fuertes candados sus puertas para que no entrara un pobre a sus aposentos. Muchas veces los desplazados llegaban a las puertas de las mansiones, pero no podían ingresar en busca de abrigo o alimento porque nadie abría sus portones.

Los mortales terrícolas que también estamos de paso por el globo nos asustamos cuando el joven carpintero en Mateo 5 dice: “39 Pero yo os digo: No Resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. 40 Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la Túnica, déjale también el manto. 41 A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues. 43 «Habéis Oído que fue dicho: Amarás a tu Prójimo y Aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen; 45 de modo que Seáis hijos de vuestro Padre que Está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si Amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? 47 Y si Saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de Más? ¿No hacen eso mismo los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que Está en los cielos es perfecto.” El Nazareno invita a amar a todos con profunda compasión, pero su ejemplo hace que no haya errores entre sus seguidores. Jesús hubiera podido reunir a todos los equivocados en una misma sala. Él nunca lo hizo. Sólo entraba a su lugar preferido a orar con sus elegidos. Nunca llamó a extraños a la montaña del amor. Algunas frases tomadas de la modernidad dicen: “Juntos, pero no revueltos.” El carpinterito reconoce quien es malo y quien es excelso.

¿Qué clase de ser era Jesús de Nazaret? ¿Por qué no dio orden a sus ángeles para que destruyeran y desintegraran al enemigo? ¿Qué interés tuvo el maestro al afirmar tales cosas?

A los mortales terrícolas humanos se nos hace difícil imitar a Cristo. Nadie ha sido capaz de seguir los pasos y/o las huellas del maestro de la luz. No hay un solo seguidor. Nos han engañado. La verdadera palabra tomó otro rumbo y no se ha podido construir el proyecto amoroso del Hijo de Dios. El Evangelio de Cristo se convirtió en negocio y comercio. Ni uno solo ha representado al Redentor Jesús. Todos han usado el nombre de Jesucristo para explotar y robar la sana fe de los creyentes. Jesús no disparó una sola palabra amarga. Quienes dicen seguirlo disparan fusiles, escopetas, revólveres, sandeces y bombas. La palabra de Cristo bendijo el amor y la abundancia. Los falsos seguidores maldicen lo recto y bendicen armas y grupos armados asesinos. Hasta varios de ellos han estado dentro de las filas armadas disparando ametralladoras, cuchillos y rifles.

Desde antes de los tiempos la “Palabra del Omnipotente” estaba escrita y era conocida por la vida creada en varios puntos del universo. Leamos lo que expresa Isaías 25: “1 ¡Oh Jehovah, Tú eres mi Dios! Te exaltaré; alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas. Desde antaño tus designios son fieles y verdaderos. 2 Tú has convertido la ciudad en un Montón de escombros; la ciudad fortificada, en ruinas. La ciudadela de los arrogantes has trastornado; nunca Más Será reedificada. 3 Por esto te Glorificarán los pueblos fuertes, y te Temerán las ciudades de las naciones Tiránicas. 4 Porque has sido fortaleza para el pobre, una fortaleza para el necesitado en su Aflicción, Protección en la tormenta y sombra en el calor; porque el ímpetu de los tiranos es como una tormenta contra el muro. 5 Como el calor en una tierra de sequedad, Doblegarás el bullicio de los arrogantes; como el calor bajo la sombra de la nube Humillarás el Cántico de los tiranos. 6 Sobre este monte Jehovah de los Ejércitos Hará a todos los pueblos un banquete de manjares, un banquete de vinos añejos, manjares suculentos y refinados vinos añejos. 7 Entonces sobre este monte Destruirá la cubierta con que Están cubiertos todos los pueblos, y el velo que Está puesto sobre todas las naciones. 8 Destruirá a la muerte para siempre, y el Señor Jehovah Enjugará toda lágrima de todos los rostros. Quitará la afrenta de su pueblo de sobre toda la tierra, porque Jehovah ha hablado. 9 Se Dirá en aquel Día: «¡He Aquí, éste es nuestro Dios! En él hemos esperado, y él nos Salvará: ¡Este es Jehovah! En él hemos esperado. ¡Gocémonos y alegrémonos en su Salvación!» 10 Porque la mano de Jehovah Reposará sobre este monte, y Moab Será pisoteado debajo de él, como es pisoteado un Montón de paja en el agua del muladar. 11 En medio de él Extenderá sus manos, como las extiende el nadador para nadar. Pero él Humillará su soberbia, a pesar del movimiento de sus manos. 12 También Abatirá tus altos muros fortificados; los Derribará a tierra, hasta el polvo.”

Nos hace reflexionar las promesas del justo y nos lleva a cambiar de vida. Todos estamos invitados al amor antes de reunirnos. Todos y todas están llamados al cambio sin entrar al mismo salón. Dios es Espíritu puro de libertad. No debemos vivir de apariencias. La doble moral y vida está llamada a desaparecer. La mente que seguimos es la de Cristo y esa es transparente. Tan diáfana como cristalina. Tan fuerte que en la sencillez todos y todas logramos entenderla para la transformación. Hoy es el día para que se abran nuestros ojos y oídos contemplando con templanza desde nuestro corazón el ser compasivo que habita desde siempre en nosotros.

Preparados para morir

Habían llegado los dos a los 18 años de edad y creían que nunca iban a morir. Entre todos los contactos él fue el único compañero de viaje. Cuando los veían otros y otras se imaginaban que eran hermanos de sangre. El mayor escogió la carrera militar e ingresó como oficial de una fuerza aérea fuera de la nación que los vio nacer. La primera vez que se encontraron tenían 7 años. Fue en la experiencia de escuela elemental en donde se prometieron ayuda eterna. La familia del soldado sostuvo más orgullo que la del compañero. Vivieron todos en medio de racistas, narcisistas y egoístas. La única que no gustaba de montar en bus urbano era la madre de quien se fue en busca de armas y guerra. Ella era una mujer tan alta como isleña palmera y tan vacía como reconstrucción de circunferencia de coco. El poeta anónimo lo dijo en el “Renacimiento”: “creemos estar vivos y al parecer sólo existimos como ilusión”.

Después de 5 largos años se había convertido en uno de los tenientes mas protegidos de la compañía uniformada. Nunca se supo quien derribó su helicóptero ni en que parte del globo quedaron las cenizas de su cuerpo. El aparato locomotor quedó regado como campamento árabe del desierto. Aún su familia busca el reloj costoso y fino que llevaba su muñeca. El tenía planes prolongados y aspiraba llegar a los 100 años cumplidos convertido en tatarabuelo. Murió en un atardecer y no alcanzó a despedirse de su amigo. Algunos comentarios afirmaron que fueron sus mismos compañeros de academia quienes prepararon el estallido de la bomba incendiaria. Todos de alguna manera creemos que nunca vamos a morir y hacemos planes para un futuro incierto. Estamos convencidos que la tierra nos pertenece y que ese pedazo de suelo que conocemos como patria es de nuestra propiedad hasta el infinito.

Hasta los padres de familia creen que son propietarios de sus hijos. Las esposas y las mismas amantes se creen dueñas del marido. Ni que hablar de los esposos y amantes. Somos ilusos y nos sentimos eternos e importantes. Esa es una de las mentiras que nos vende la publicidad y el consumismo. El malévolo Carlos V dijo: “Sobre mis dominios jamás se opondrá el sol”. Cuando murió ni sus nefastos compinches fueron al entierro. Tuvo tantas ambiciones que no tuvo tiempo de reunirse con los excelsos hombres. Siempre lo vieron con los malos. Una vez partió al más allá sus enemigos se apoderaron de sus falsas conquistas. Los más cercanos aún se burlan de sus ideas e inicuos proyectos

Veamos aquello que expresó el hombre de Belén en Lucas 21: “20 Cuando Veáis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed entonces que ha llegado su Destrucción. 21 Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; los que estén en medio de la ciudad, salgan; y los que estén en los campos, no entren en ella. 22 Porque éstos son Días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que Están escritas. 23 ¡Ay de las que estén encintas y de las que Críen en aquellos Días! Porque Habrá grande calamidad sobre la tierra e ira sobre este pueblo. 24 Caerán a filo de espada y Serán llevados cautivos a todas las naciones. Jerusalén Será pisoteada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles. 25 Entonces Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas. Y en la tierra Habrá angustia de las naciones por la Confusión ante el rugido del mar y del oleaje. 26 Los hombres se Desmayarán a causa del terror y de la Expectación de las cosas que Sobrevendrán al mundo habitado, porque los poderes de los cielos Serán sacudidos.”

Jesucristo dijo que se iría y a los tres días resucitaría. Nuestra permanencia en la tierra no es eterna. 1 día para Dios son mil años para el hombre. La muerte es una realidad a la que no debemos temer ni añorar, pero la que se debe aceptar con limpia conciencia y paz en el alma. Continuemos leyendo a Lucas 21: “27 Entonces Verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube, con poder y gran gloria. 28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, mirad y levantad vuestras cabezas; porque vuestra Redención Está cerca. 29 Y les dijo una Parábola: –Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando veis que ya brotan, vosotros entendéis que el verano ya Está cerca. 31 Así también vosotros, cuando Veáis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios Está cerca. 32 De cierto os digo que no Pasará esta Generación hasta que todo suceda. 33 El cielo y la tierra Pasarán, pero mis palabras no Pasarán. 34 Mirad por vosotros, que vuestros corazones no estén cargados de Glotonería, de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y que aquel Día venga sobre vosotros de repente como una trampa; 35 porque Vendrá sobre todos los que habitan sobre la superficie de toda la tierra. 36 Velad, pues, en todo tiempo, orando que Tengáis fuerzas para escapar de todas estas cosas que han de suceder, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”

Compramos carros, casas, fincas y conseguimos muchos amigos, pero se nos olvida hacer el bien a quien está cerca. Llenamos nuestros estómagos de comida mientras el justo pasa hambre y necesidades. Nuestra agenda está llena de citas con reuniones, fiestas y trabajos, pero se nos olvida visitar a quien realmente es digno de nuestra presencia. Cuando la muerte llega no se requiere, sino que el mortal terrícola humano este vivo. La sonrisa permanente y la misma alegría amortiguarán la partida. No sabemos el día ni la hora, pero no debemos acumular tanta basura en la nave que nos llevará de regreso de donde partimos. Vivimos rodeados de lujos y cosas que a veces no utilizamos, pero nada de eso nos llevaremos a lo que será nuestra tumba. Todos debemos ser felices con lo poco y con lo mucho debemos ayudar a los otros. Los mismos hombres se han encargado de construir misiles y bombas atómicas y nucleares que pueden reventar en un segundo. Los inventos del ser humano pueden destruir la tierra antes de tiempo. Hay tanta energía negativa suelta y amarrada que el globo terráqueo vibra poco. Estamos destruyendo nuestra casa. Cada vez que un hijo e hija de Dios dispara un arma y lanza una bala al aire o al cuerpo de uno de sus hermanos de viaje, ese pequeño ruido contamina el ecosistema y pone en duda la sobre vivencia del planeta.

Aunque el hombre use su inteligencia desintegrando el arsenal de elementos bélicos, la muerte tocará a nuestra puerta. Nada ni nadie es eterno. Todos debemos estar preparados para partir en alegría. Las cenizas y nuestros huesos tampoco irán a las alturas. Nada se requiere. Sólo las buenas obras que el hombre haya dejado sembradas en cada caminata. La arrogancia de los mentirosos no cabe dentro de la maleta del viaje. La petulancia no sirve de llave para abrir la nueva puerta. Hemos visto el orgullo hasta en los enanitos. Creemos que somos los mejores y que los otros no piensan. Pasamos por encima hasta de la sabiduría para vomitar estiércol y baratijas. Ahora es el tiempo mañana posiblemente será demasiado tarde. Si no hemos podido amar con detalles al otro o a la otra, empiece ahora antes que el sol se apague.

Problema de la fraternidad

El imperio romano creía que entre los inocentes masacrados por el Herodes había caído quien atormentó las conciencias desviadas. Si los asesinos de Jesús de Nazaret se hubieran enterado tiempo atrás de la existencia del Mesías no lo hubieran dejado vivir hasta los 30 años cuando él empezó a establecer en la tierra el reino de Dios y su justicia. Ellos no conocían el rostro de Jesucristo. No sabían con exactitud quien era y cuál de los 13 de la santa reunión, era el verdadero Señor de la historia. De saberlo lo hubieran exterminado. Su bella obra y labor inconclusa jamás hubiera llegado a nosotros. Los monopolizadores de la verdad usaron la ignorancia de Judas para obligarlo con 30 irrisorias monedas de plata a mostrar realmente cual de todos los del grupo era el Cristo.

El hijo de Dios fue asesinado antes de tiempo y demasiado joven. Para la sociedad de siempre un hombre de 33 años no tiene la fuerza y menos la experiencia de un báculo mayor. Los apóstoles no alcanzaron a beber de la sabiduría del que bajó de lo alto. Ellos no entendieron como se debía construir las bases de la sociedad justa e igualitaria de la que hablaba el proyecto del nazareno. Al parecer los rostros y el físico de los discípulos a excepción de Juan que era el menor de todos, eran muy parecidos y con rasgos similares. Los mismos tuvieron en cuarentena a los desalmados y despiadados mortales terrícolas gobernantes que lograron cometer la fechoría matando la vida del rey de reyes, quien procedía de la tribu de Leví.

Los pescadores que lo siguieron no entendieron ni aprendieron como se sembraría la estructura de la imaginada maqueta que escuchaban diseñada por boca del carpintero. Fueron los seguidores de la luz personas que estaban acostumbradas a una rutina diaria sin sucesos de justicia. Entender y cambiar de vida les costó trabajo a sus mentes y corazones. Jesús les decía: “No digan que soy el Hijo de Dios”. “Aún no lo cuenten porque no ha llegado mi hora.” “aléjense del peligro”. “No vayan por ciertos caminos.” “No entren a ciertos lugares.” Aquellas formas sociales las hizo saber y les recomendó astucia: “Sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas.” El estaba seguro que los enemigos de la paz e igualdad lo asesinarían con más velocidad una vez reconocieran su humanidad como una fotografía frente al espejo. Todos hablaban del líder pero nadie ni siquiera los imperialistas estaban seguros de quien era el Señor de la Misericordia.

Los 12 apóstoles de Jesucristo eran analfabetos. No sabían escribir ni leer. El mismo imperio nos ha engañado afirmando mentiras con historiadores de pacotilla y ruina. Han inventado narraciones y cuentos de muerte y oscuridad. Sólo los gobernantes con sus falsos doctores y sacerdotes tenían acceso a la educación y al arte. Era imposible que los alfabetos hubieran seguido al Todopoderoso. Jesús soñaba con una educación colectiva gratuita para todo el pueblo. El verdadero cristianismo destruirá los centros educativos privados. Los propietarios de las entidades que usurpando el trabajo del labriego y robando el dinero de los hijos e hijas de Dios, con falsas edificaciones de formación e instrucción son descendientes de los mismos que pagaron a quien traicionó a Jesús el Divino.

Lo privado que debe ser público no es amado por Dios. El hombre que logre sembrar la sabiduría de Dios con entidades educativas gratuitas para todo el pueblo, ese mostrará uno de los milagros de la creación y su alma llegará al santo santuario. Los nefastos usureros intrépidos han estado siempre equivocados. Usan métodos de guerra y muerte para convertir en propiedad privada lo que es de todos. Las torcidas conciencias siguen a hombres que demuestren riqueza y poder. Hoy la chequera y los vehículos blindados hacen que los humanos corran detrás de los depravados. Los atrasados nunca siguen proyectos que vengan de la sabiduría del Altísimo. Toda idea y proyecto excelso viene de las alturas y cobija a todos y a todas por igual. Aquellas formas mezquinas, miserables y egoístas son sólo de mortales terrícolas humanos sin brillo y/o resplandor. Jehová desde antes de empezar esta humanidad ha buscado igualdad y felicidad de toda criatura viviente. Él nos creó con amor y para el amor con talentos diferentes e irrepetibles.

El egoísmo y envidia desaparecerán cuando logre llegar una organización humana espiritual verdadera, que muestre la paz y concordia heredada en Jesucristo. Los verdaderos líderes siempre optarán por los pobres para llevarlos al bienestar con riqueza y a disfrutar en forma colectiva de aquellas cosas creadas por Dios con humildad, sencillez dentro de pleno respeto y dignidad. Esos escogidos darán muestras de no querer ambicionar, objetos o posesiones que son esculpidos por la polilla. Los inteligentes y excelsos hombres mueren solos sin amigos y/o familia. No hemos logrado llegar a la verdad. Después de casi 2.000 años del fatídico suceso de muerte los humanos estamos lejos de Dios. Un 95% de los hombres de paz y de buena voluntad mueren en la pobreza absoluta y con el estómago vacío. Los equivocados llegan a la tumba gordos como chanchos y rodeados de lujo, suntuosidad y vanidad. El hambre de los terrícolas humanos inteligentes los lleva a la tumba con un cuerpo ligero de equipaje.

Leamos el texto en Mateo 10: “9 «No os Proveáis ni de oro, ni de plata, ni de cobre en vuestros cintos. 10 Tampoco llevéis bolsas para el camino, ni dos vestidos, ni zapatos, ni Bastón; porque el obrero es digno de su alimento. 11 En cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién en ella sea digno y quedaos Allí hasta que Salgáis. 12 Al entrar en la casa, saludadla. 13 Si la casa es digna, venga vuestra paz sobre ella. Pero si no es digna, vuelva vuestra paz a vosotros. 14 Y en caso de que no os reciban ni escuchen vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.”

El hombre de luz no tuvo una casa o mansión para vivir. “El Hijo del Hombre no tiene donde recostar su cabeza,” decía. Él vivía en la selva, en montes y en terrenos sin escrituras. Su espacio de vida no requirió de pasaporte. Allí no hubo fronteras ni oficinas. Dormía dentro de las cavernas naturales de la jungla. De hecho, cuando las tropas del gobierno lo secuestraron para extirparlo, él estaba en la montaña.

Marcos 14 escribe: “32 Llegaron al lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus Discípulos: –Sentaos Aquí, mientras yo oro. 33 Tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y Comenzó a entristecerse y a angustiarse. 34 Y les dijo: –Mi alma Está muy triste, hasta la muerte. Quedaos Aquí y velad. 35 Pasando un poco adelante, se postraba en tierra y oraba que de ser posible, pasase de él aquella hora. 36 Decía: –¡Abba, Padre, todo es posible para ti! ¡Aparta de Mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, sino lo que Tú quieres. 37 Volvió y los Halló durmiendo, y le dijo a Pedro: –Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una sola hora? 38 Velad y orad, para que no entréis en Tentación. El Espíritu a la verdad Está dispuesto, pero la carne es débil. 39 De nuevo se Apartó y Oró diciendo las mismas palabras. 40 Cuando Volvió otra vez, los Halló durmiendo, porque sus ojos estaban cargados de sueño. Y no Sabían qué responderle. 41 Volvió por tercera vez y les dijo: –¿Todavía Estáis durmiendo y descansando? Basta ya. La hora ha venido. He Aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores. 42 ¡Levantaos, vamos! He Aquí, Está cerca el que me entrega. 43 En seguida, mientras él Aún hablaba, Llegó Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. 44 El que le entregaba les Había dado señal diciendo: «Al que yo bese, ése es. Prendedle y llevadle con seguridad.» 45 Cuando Llegó, de inmediato se Acercó a él y dijo: –¡Rabí! Y le Besó. 46 Entonces ellos le echaron mano y le prendieron;”

Al Redentor le faltó tiempo suficiente para transmitir la enseñanza a sus seguidores. Su paso por la tierra se lo hicieron muy corto. Los imperios siempre asesinan a los varones y mujeres inteligentes y a los más sobresalientes en justicia. Ellos buscan gobernar con los necios y nada ingeniosos. La ciencia por respeto a la dignidad del hombre recomienda no llamar a nadie “bruto o bruta.” Es un formalismo simplemente esa costumbre. Esas naciones en donde dos o cinco familias se han apoderado de la nave patria, son las mismas en donde el imperio asesino con más demencia al pueblo de Dios. Los asesinos escogen entre sus militares a esos que están alejados de proyectos científicos o humanísticos. El imperio sabe que, si escoge a un inteligente como jefe militar o entre sus oficiales armados o ministros a sabios, genios y/o creativos, esos mismos le darán un golpe de estado. Quienes están en el error detestan todo lo que suene a fraternidad, solidaridad, caridad y misericordia. Para plasmar el proyecto del cristianismo se requiere de hombres inteligentes y evolucionados. Aquellos que han avanzado por el sendero del amor, saben que estamos de paso y que nada nos pertenece. Los apegos a las cosas y lugares terrenales se dan más entre personas atrasadas y marginadas de evolución. Donde haya un pensante allí los imperios llegan y hacen propuestas deshonestas con prebendas, para someter a quien piensa con rectitud. Una gran mayoría cae bajo las putrefactas organizaciones por miedo a la muerte o por llenar su estómago y el de sus allegados. Jesús sigue insistiendo: “Donde dos o tres se reúnan en mi nombre, allí estaré en medio de vosotros.’

Un escritor latinoamericano dijo: “En mi país podemos decir todo lo que podamos menos aquello que realmente pensamos. Si ellos se enteran que alguien entre las multitudes tiene un proyecto renovador de cambio y que lleve como ideal justicia e igualdad, inmediatamente el candidato o candidata es asesinado, masacrado y desaparecido.” De hecho, hemos visto como la lista de muertos y masacrados va en aumento. Miles de hombres como Jesús, siguen cayendo bajo las balas y las leyes asesinas disparadas. Sabemos que en el futuro aparecerá un mural con los nombres de mujeres y varones que han sido fusilados por los escuadrones de la muerte. Estarán: Sindicalistas, estudiantes, campesinos, religiosos, artistas, profesores, dirigentes, educadores, escritores, predicadores, periodistas, obreros, políticos, amas de casa, profesionales, científicos, sacerdotes, candidatos presidenciales, obispos y pastores. Cuando el Buen Pastor dijo: “Todos somos hijos de Dios e iguales ante él”, los gobernantes se asustaron y lo mandaron a secuestrar para desintegrarlo. Una vez asesinaron al maestro del amor, ubicaron a sus seguidores y uno por uno fue fundido en polvo y cenizas. Usaron métodos de tortura para asustar a otros del grupo. Ciudades enteras con su población dentro fueron incendiadas. Una de las grandes razones por las cuales no se ha podido establecer el proyecto de Cristo con prioridad en la justicia, se da al desaparecer asesinando a los de Cristo y a todos los protagonistas del entendimiento.

Los concubinos y concubinas del imperio romano se apoderaron con engaños del proyecto resucitador. Con artimañas y estrategias engañosas los primeros cristianos vendieron su progenitura por un “plato de lentejas” y se unieron al imperio. Los más firmes lograron salir de Roma y se establecieron lejos del lugar para preservar su vida y la del santo Evangelio. Hay sitios en el planeta tierra que aún no se sabe cómo llegó el proyecto amoroso del Divino Maestro. Hasta las tribus más apartadas de las civilizaciones afirman hoy en día que sus padres de generación en generación comentaron que hubo un Jesús que los visitaba con frecuencia. La forma que usan los equivocados y asesinos es hacer que la gente y los pueblos crean que lo bueno es malo y que lo malo es bueno.

Una vez Judas traicionó al maestro y al darse cuenta que su hazaña fue pecaminosa y perversa, no aguantó el dolor que estalló en su alma y conciencia y se suicidó. Hay dos versiones que rezan así: ‘Tomó una soga, la ató a su cuello, se colgó de una viga y se ahorcó.” La otra dice que “simplemente se lanzó por un despeñadero y su cuerpo quedó destrozado a la intemperie”. El día que logremos sembrar desde nuestro corazón la verdadera fraternidad ese día podremos afirmar: Hoy empezamos a construir la hermandad de Cristo y ahora si todos nos vamos a comportar como hermanos. Otros con fuerza y felicidad exclamarán como Cristo: “Ya no nos llamaremos siervos sino amigos”.

Brujería, hechicería y encantamientos

Hace miles de millones de años y en muchísimos puntos del universo, Dios engendró y concibió la vida dentro de la perfección, pulcritud, equidad y transparencia. La vida tomó fuerza y dejó colar oscuridad, sombra y muerte, tomada de otras dimensiones que ya estaban creadas desde antes. Dios dotó de libertad y locomoción a la vida para que se trasladara a cualquier lugar de las galaxias. La vida se mezcló con algunas vidas de otros seres que ya habían sido expulsados de otros paraísos.

La inocencia, ignorancia y terquedad de quienes se creían más avanzados hizo aterrizar al lugar a esos que ya estaban malditos en donde vivían los justos. Cada mortal terrícola humano puede liberarse de las fuerzas del mal que atormentan la existencia. Los escogidos tienen el poder de destruir cada célula anexa de esos engendros. Los demonios aborrecen a Dios y usan elementos que atrasan la evolución, felicidad y bienestar. La paz es fruto de la convivencia sólo entre iguales. No todo lo que ven nuestros sentidos viene de la luz. Ángeles, demonios, mortales terrícolas humanos y seres de otros planos, ahora conviven juntos en el planeta tierra. La oración y otras formas expulsan cada demonio del globo con su familia y allegados.

El hombre debe buscar ayuda inmediata acudiendo a los verdaderos sacerdotes. “Los envío como ovejas en medio de lobos”. Aunque dentro de cada ser existe la dosis y el arma de liberación, la mezcla con células irreales malsanas ha lesionado la memoria. Nunca es tarde para recuperarla. A veces debemos acudir a la ayuda de ángeles y arcángeles de Dios que pueden estar cerca de nosotros. “Porque yo soy Jehovah tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta Generación de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos”. Los impuros se valen de artimañas para inyectar enfermedades, visiones mentirosas, falsos milagros, profecías engañosas, animales raros, pestes, amante, amigos y epidemias. Aunque no nos debemos dormir sobre la situación todo tiene solución, pero debemos aprender cómo hacerlo. La misericordia de Dios llega si cada uno o una busca a tiempo la ayuda necesaria. “15 Tomó, pues, Jehovah Dios al hombre y lo puso en el Jardín de Edén, para que lo cultivase y lo guardase. 16 Y Jehovah Dios Mandó al hombre diciendo: «Puedes comer de todos los árboles del Jardín; 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no Comerás, porque el Día que comas de él, ciertamente Morirás.» Cuando la Biblia habla de muerte no siempre se refiere a la salida del espíritu del cuerpo. Algunos mortales terrícolas podemos estar muertos, pero creemos estar vivos. “Que los muertos entierren a sus muertos”.

Todo está conectado dentro del universo. Cada célula creada tiene la facultad de atraer o alejar la energía y la misma fuerza. La maldad llega más rápido que la bondad. Los demonios se han unido y están atacando la tranquilidad del hombre y a la misma paz que viene de Dios. En los próximos días el mundo será testigo del poder de Dios, expulsando a una mujer de un alto cargo político para que no haga daño a las naciones ni al varón escogido para gobernar. Todos estamos orando por la seguridad del escogido y para que se acoja a los designios del Omnipresente. El santuario de Dios ha dado la orden a sus Ángeles para que hagan el trabajo. La mujer poseída debe descansar y ella regresará a la normalidad de su vida como esposa. Ella no es un demonio, pero los espíritus del mal la querían usar para la maldad y el conflicto. No lo podrán lograr. Todos los humanos sólo en algunos casos podemos orar, teniendo confianza en Dios y en su poder con fe. Los sacerdotes los estableció el Señor del amor, para que reemplacen a los Ángeles en las misiones especiales y defiendan a los de su misma especie. La fe de cada uno es superior a la acción de los seres de maldad. No debemos tener miedo a esos que hacen daño, pero los debemos enfrentar con amor, seguridad y oración.

Así como existe la ciencia ficción existe la brujería, hechicería y otros encantamientos. Los demonios tienen poder maligno y hacen daño. Dios es superior en todo. El cine es el resultado de mezclas sanas y extrañas. Algunos directores de cine, camarógrafos y productores, no saben cómo fue posible materializar el truco en la pantalla gigante. Ellos simplemente expresan: “No se como sucedió, pero lo hicimos. Estábamos buscando un efecto secundario y salió mejor de lo que se esperaba. Encontré imágenes tan superiores que creí que eran reales y hoy están dentro de la cinta y el rodaje. Quedé exhausto al terminar el trabajo. Los actores y actrices de igual manera. No se pudo hacer la grabación en las horas del día y tuvimos que laborar en la noche o muy entrando el amanecer. Perdimos algunas de las cámaras y otras se lesionaron. Varios de los artistas en cierto momento de la grabación se quedaron sin voz. Uno de los protagonistas estuvo enfermo por lo menos 15 días y eso atrasó la película. Algunos actores afirman haber visto personajes que nunca se habían invitado a la escena. Esos llegaban y desaparecían con facilidad. Algunos afirman haber presenciado sombras y relámpagos.” El demonio se vale de trucos extraordinarios para confundir a los escogidos y a la humanidad viviente.

¿Cómo debemos enfrentar a los demonios o a esos seres del más allá que están en el más acá?

El 75% del cuerpo humano está compuesto por agua. Es en sí el agua la fuente que nos lleva a la luz y a la misma evolución positiva llegando al éxito y al bienestar. El hombre [varón y mujer], después de 9 meses de haber llegado al planeta, debe tomar suficiente agua. Para un adulto mayor de 18 años se recomienda 4 ó 5 vasos diarios antes de desayuno y 2 ó 3 al atardecer. Hay más efectividad cuando la boca del mortal terrícola no ha consumido nada. En lo posible antes de cepillar los dientes. El agua diaria neutraliza la presencia de demonios en nuestras vidas. Poco a poco los vamos sacando con fuerza. El agua debe reposar en un recipiente de cristal por lo menos 5 horas antes de consumirla y se debe proteger con un soporte de tela, papel o del mismo material. A los menores y menoras de 18 años de edad, se les debe dar de 2 a 3 vasos diarios. Aunque los demonios no molestan a los infantes menores de 7 años, se debe tener cuidado.

Hay también demonios infantiles que buscan vida y la quieren en abundancia. Esos son peores y se les debe dar tratamiento como si fueran adultos. Los demonios no pueden presentar en la tierra ojos transparentes y brillantes. Por lo general sus ojos son rojizos u oscuros. La debilidad del demonio está en sus ojos. El sacerdote que libera a un mortal terrícola humano de un demonio debe mirarlo sin miedo o temor a sus ojos. Lo primero que hay que destruir es el efecto que tienen los ojos del ser que debe salir. El agua bendecida por un sacerdote verdadero en el nombre de Jesús, tiene efectos positivos y maravillosos. Los sacerdotes deben volver a la costumbre de bendecir las casas y el agua. Cada uno debe ir al lugar en donde residen los hijos y las hijas de Dios.

Debemos expulsar los demonios que molestan al hombre. Usted puede ir en busca de un sacerdote y si él no puede ir a su casa por lo menos que en el nombre de Jesucristo le bendiga agua. No hay necesidad que sea en abundancia. Usted la multiplica con fe con la de su casa y la puede usar cada 6 meses. Haga un baño a su casa con agua bendita que proviene de Dios. Una copa de agua bendita dentro de una tina con agua o vasija grande puede servir para bañar nuestro cuerpo. Si hay cerca un sacerdote lleve a sus hijos menores al bautizo. El agua con fe los lavará de faltas y los protegerá.

Desde la antigüedad el aceite vegetal creado se ha usado para ungir, consagrar, alimentar y proteger. El aceite de oliva es el más indicado pero cada planta tiene poder para curar y expulsar. El demonio tiene armas, usa instrumentos y construye en varios lugares sus laboratorios. Nosotros tenemos el arma de la fe, el instrumento de la oración y el laboratorio de la creación con cada uno de sus criaturas. El óleo bendecido es un arma contra Satanás. El jueves santo los obispos varones dentro una ceremonia religiosa especial consagran y bendicen en el nombre de Jesús el óleo de la unción. Veamos el texto bíblico en Levítico 8: “1 Jehovah Habló a Moisés diciendo: 2 «Toma a Aarón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la Unción… 4 Moisés hizo como Jehovah le Mandó… 6 Luego Moisés hizo que se acercaran Aarón y sus hijos, y los Lavó con agua. 7 Puso sobre Aarón el vestido y lo Ciñó con el Cinturón. Después le Vistió con la Túnica, puso sobre ella el efod, lo Ciñó con el ceñidor del efod y lo Sujetó con él. 8 Después le puso encima el pectoral, y sobre el pectoral puso el Urim y el Tumim. 9 Puso el turbante sobre su cabeza; y sobre aquél, en la parte delantera, puso la Lámina de oro en forma de flor, la diadema sagrada, como Jehovah Había mandado a Moisés. 10 Después Moisés Tomó el aceite de la Unción, Ungió el Tabernáculo y todas las cosas que estaban en él; y las Santificó. 11 Roció con él el altar siete veces; Ungió el altar y todos sus utensilios, y la fuente con su base, para santificarlos. 12 Luego Derramó parte del aceite de la Unción sobre la cabeza de Aarón, y lo Ungió para consagrarlo. 13 Después Moisés hizo que se acercaran los hijos de Aarón. Les Vistió con las vestiduras… 28 Después las Tomó Moisés de sus manos y las hizo arder en el altar sobre el holocausto. Estos son los sacrificios de la investidura, para grato olor. Es una ofrenda quemada a Jehovah.” Los sacerdotes deben dejar el miedo. En cumplimiento de la misión hay que ir a las casas y a los poblados para ungir a muchos hijos varones de Dios escogidos para cuidar al pueblo de Dios. Mujeres seleccionadas por Dios se deben ungir. Ellas harán un trabajo espiritual importante como columnas de vida y estandarte. Vienen tiempos más difíciles. El demonio trata de defenderse de la verdad de Dios y usa como escudo su imaginación en contra de los humanos y de las leyes físicas. Debemos usar a favor de toda la humanidad los recursos que tenemos a la vista que son los mismos que Dios nos entregó para defender lo excelso y recto. Debemos proteger a muchos niños y niñas de las garras de Satanás. El óleo consagrado y santo es hora de usarlo para evitar mal, pobreza y enfermedad. Los sacerdotes deben consagrar a los gobernantes. Sin vergüenza debemos protegerlos con el óleo de la unción. Satanás debe dejar que la paz de Dios llegue a todos los entendimientos.

Todas las plantas y las semillas fueron creadas por Dios para alimentar la estabilidad del universo y para mantener con luz y brillo a la misma creación. Algunos vegetales y semillas son medicinales. Varios y varias se usan para enfrentar a los demonios y a su feliz regreso al mundo de donde vinieron. A ese que logremos expulsar de la tierra y liberar en el nombre de Jesucristo y con el poder del Espíritu de Dios, no regresará a la tierra jamás. Algunos quedan de por vida destruidos y convertidos en polvo o en vacío [desintegrados]. El limón es una planta que tiene 99 encimas de protección. Es la fruta a la que le temen los demonios. El limón tiene el poder interno e intrínseco de alejar seres de oscuridad. La brujería y hechicería se desploma con el efecto del limón. Cada mortal terrícola humano debe tener limones en su casa y hay que dejarlos envejecer. Por lo general se recomienda un numero de tres o de siete. Se deben escoger de aquellos limones que no han sido manipulados genéticamente por la ciencia y/o por los científicos. Están allí en el árbol o en aquellas plazas de mercado que del campo trasladan los productos a la mesa.

Los barrios populares o en donde residen personas pobres económicamente deben sembrar árboles de limón. Ojalá que cada casa pobre tenga un limón en casa. Con fe, agua, aceite sagrado, limón y oración, se aleja la pobreza. Por supuesto que todos debemos producir. Hay que trabajar. Dios no quiere vagos. La familia transforma su vida en bienestar cuando tiene protección divina. Ciertas familias o personas pobres están poseídas por espíritus de pobreza. Dios quiere que todos los hombres vivan en bienestar e igualdad. No deben existir humanos pobres en el planeta. También hay un espíritu oscuro que manipula la riqueza. Los ricos aliados con demonios jamás tendrán paz y nunca conocerán la tranquilidad. Hay hijos e hijas de Dios que aparentemente aparecen como ricos o millonarios. Tienen grandes posesiones y tesoros en los bancos o casas. También son dueños de empresas o manufacturas. No nos debemos preocupar. Dios permite que varios de los mortales terrícolas humanos manejen los recursos y los administren. Esos y esas que administran bien los bienes, son amados y bendecidos por Dios. Dios nos dio la conciencia para saber en que momento estoy actuando bien o mal. La conciencia es de cierta manera un regulador del bien o del mal. También los administradores excelsos de las riquezas materiales deben sembrar plantas de limón en sus posesiones o cerca de ellas. El limón protege, limpia y cura. Hay medicina dentro del jugo de limón. Debe usted buscar un especialista en este campo para no equivocarse. Recuerde que no debemos exagerar con el uso y menos con el abuso.

La Biblia tiene un recurso que pocos cristianos usan. Son los Salmos. Allí está el arma de poder para expulsar al demonio y a los espíritus malignos del cuerpo humano terrícola. Son en total 150 salmos. Cada uno tiene un código que irrita a los demonios. No se requiere ser especialista en salmos para detectar el uso de cada uno de ellos. Un sacerdote varón verdadero le puede ayudar a conocerlos. Jesucristo dijo: “Preséntesele a los sacerdotes”. Esta frase la pronunció cuando sanó a los leprosos. Si su vida está y vive dentro de una amargura constante y usted cree que no avanza a la felicidad, ore con salmos y con himnos sagrados. El salmo libera al hombre de la maldad y del enemigo. Si no hay un sacerdote cerca de su casa simplemente empiece a orar con salmos. Haga el ejercicio espiritual con fe, amor y entrega. La voluntad del hombre hace que Dios escuche su oración. Dios envía ayuda para solucionar el problema cuando la voluntad del humano es pasada por el fuego divino. Como mínimo usted debe orar con un salmo diario. Lo mejor es usar tres al día. Uno cada 6 horas.

Jesús de Nazaret usó su propia saliva para sanar heridas y expulsar enfermedades. Algunas enfermedades no son físicas. La brujería y las conciencias torcidas han creado enfermedades postizas. La saliva humana es un código para defendernos de ese tipo de molestias. Enseñe a sus hijos y a su misma familia y amigos a no desperdiciar la saliva. No debemos escupir porque botamos nuestras defensas. En la saliva está la mejor defensa y la cura para la enfermedad. Hay cuerpos que producen poca saliva. A esos los debemos ayudar para obligarlos a producirla. La saliva mantiene la humedad del cuerpo y no permite que los demonios ingresen dentro. La planta de chile (ají, picante y otros nombres que le hemos dado), es generadora de saliva curativa. Usted debe tener dentro de su casa una planta de chile o de ají. Los mexicanos saben cómo se deben preparar los alimentos con chile. Los demonios huyen de México y de las casas como de las plantaciones de limón y/o chile. Todos podemos consumir el chile sin temor a las ulceras. El tomar abundante agua regula la medida. El chile hace que la saliva se haga sagrada para curar la enfermedad. El chile obliga al cuerpo y a sus glándulas a producir saliva. Si usted no puede tener una planta de chile mantenga semillas en su casa.

“Vosotros sois la sal de la tierra”. La sal es uno de los elementos que el Todopoderoso nos regaló para defendernos de aquello que se descompone. Hasta la carne animal que el Omnipotente permite que consumamos es protegida por la sal. Los sacerdotes deben exorcizar la sal y enseñar de nuevo su uso. Los demonios huyen de la sal exorcizada. Si no hay un sacerdote, un hermano de fe autorizado puede bendecir la sal antes del uso. Cada día es necesario darle gracias al Señor con oraciones, salmos y rezos y ayudarnos con los elementos que el Altísimo nos dio. Hay fuerzas que se deben expulsar con otras fuerzas superiores. Sólo lo de Dios es superior a todo.

Los misioneros deben llevar para los viajes de misión, agua bendita, aceite y óleo santo, tres limones, sal en su maleta. En su corazón y espíritu y mente, fe y amor. Leamos lo que dice Juan 9: “23 Por esta Razón dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntadle a él.» 24 Así que por segunda vez llamaron al hombre que Había sido ciego y le dijeron: –¡Da gloria a Dios! Nosotros sabemos que este hombre es pecador. 25 Entonces él Respondió: –Si es pecador, no lo sé. Una cosa sé: que habiendo sido ciego, ahora veo. 26 Luego le dijeron: –¿Qué te hizo? ¿Cómo te Abrió los ojos? 27 Les Contestó: –Ya os dije, y no escuchasteis. ¿Por qué lo queréis Oír otra vez? ¿Acaso queréis también vosotros haceros sus Discípulos? 28 Entonces le ultrajaron y dijeron: –¡Tú eres Discípulo de él! ¡Pero nosotros somos Discípulos de Moisés! 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado por Moisés, pero éste, no sabemos de Dónde sea. 30 Respondió el hombre y les dijo: –¡Pues en esto Sí tenemos una cosa maravillosa! Que vosotros no Sepáis de Dónde es, y a Mí me Abrió los ojos. 31 Sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguien es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ése oye. 32 Desde la eternidad nunca se Oyó que alguien abriese los ojos de uno que Había nacido ciego. 33 Si éste no procediera de Dios, no Podría hacer nada. 34 Le contestaron diciendo: –Tú naciste sumido en pecado, ¿y Tú quieres enseñarnos a nosotros? Y lo echaron fuera. 35 Jesús Oyó que lo Habían echado fuera; y cuando lo Halló, le dijo: –¿Crees Tú en el Hijo del Hombre? 36 El Respondió y dijo: –Señor, ¿quién es, para que yo crea en él? 37 Jesús le dijo: –Le has visto, y el que habla contigo, él es. 38 Y dijo: –¡Creo, Señor! Y le Adoró. 39 Y dijo Jesús: –Para juicio yo he venido a este mundo; para que vean los que no ven, y los que ven sean hechos ciegos. 40 Al Oír esto, algunos de los fariseos que estaban con él le dijeron: –¿Acaso somos nosotros también ciegos? 41 Les dijo Jesús: –Si fuerais ciegos, no Tendríais pecado; pero ahora porque Decís: «Vemos», vuestro pecado permanece.”

Consumismo y exageraciones enfermizas

No es difícil descomponer anímicamente a la población humana, llevándolos a su propia destrucción, conflicto, competencia y muerte. Se requiere materializar como positivo un acontecimiento o un proyecto nefasto de algo que la ley prohíbe para ver los resultados abismales. Entre más se popularice la prohibición causa con mejor resultado el desastre. Los varones y mujeres de todas las edades empezaron deleitando un cachito o bareto de marihuana y terminaron disfrutando y consumiendo cocaína y uno que otro cigarrillo con elementos químicos más fuertes. Su efecto los hace danzar sobre un torbellino de placeres y viajes. La gran mayoría de narcómanos no regresan a sus hogares.

Hoy narcoseñoritos y narcoseñoritas, duermen el sueño de los justos, deambulan por las calles con pésima apariencia, residen dentro de una clínica de conducta o simplemente son huéspedes de una costosa e incómoda cárcel. Se requiere de un excelente montaje publicitario y de un intrépido mentiroso periodista para que los hombres confundan lo excelso y sagrado con lo ordinario y nocivo. Al hombre le encanta lo prohibido. Si esta causa muerte y destrucción, los adictos aumentan en número y todos siguen el camino del desorden con más seguridad. El dinero que los gobiernos invierten en perseguir a narcovarones y narcomujeres, debe usarse para aumentar la producción alimenticia y el bienestar equilibrado de todos y de todas aún de quienes desean vivir en la luna entre sonámbulos con su narcodosis.

La persona que es adicta al cigarrillo lanza su exquisito aroma nicotínico con cada una de sus contradicciones. Quienes no fuman deben por educación y/o prudencia tolerar el olor a comida podrida o leche rancia que expelen esos extraños gustos. Algunos tabacos vienen con ingredientes especiales que disimula cierto “olor agradable” y quien lo usa llevará como aliada a la dama nicotina. La misma infecta la naturaleza de lo esbelto sobre los demás humanos y de paso contamina el ecosistema. Hasta el perro guardián de la casa queda oliendo a nicotina o marihuana. Lo peor es tolerar el olor que emite un borracho. Ningún enamorado sobrio quiere besar la boca de un ebrio. La multicultural nos permite aceptar olores adicto maníacos del alcohol y sus derivados. Algunos individuos que son adictos a la marihuana y que la usan de vez en cuando según el clima, están convencidos que el mundo no se da cuenta de su chévere preferencia.

El olor a marihuana no se puede reemplazar o esconder, aunque se aromatice con extracto de vainilla. Los labios de un marihuanero o de una marihuanera, cambian de color al poco tiempo. Lo mismo que la dentadura del protagonista. Labios rosados y frescos se convierten desde el café claro al más oscuro. Algunos toman el color negro casi del azabache. Los alcohólicos, marihuaneros y cigarreros no pueden ocultar su aroma y su dependencia. Lo peor es prohibirle esos hábitos o vicios a quien disfruta con su deleite. Ellos deben seguir sin vergüenza oliendo y consumiendo sus vácanos cosos. Los jóvenes y adultos deben ser sinceros, rectos y transparentes así estén a favor del error. Nadie debe esconder su apetito por el bareto marimbero o cachito rumbero. La sociedad debe sin alarmarse aceptar que hay ciertas enfermedades que no se deben perseguir o esconder porque se hacen cancerosas.

La moderna sociedad está usando algunas palabras que contradicen su semántica y su real significado. Quien mejor atinó para enfrentar la mentira fue el joven de 33 años que recibió masacre y muerte por parte de los equivocados. El expresó: “La verdad os hará libres”. Quienes lo asesinaron siguen pensando, que eran ellos quienes estaban en lo correcto y que el acto de matar olímpicamente a Jesucristo no solo los puso al lado de los buenos, sino que fueron los mejores protagonistas de la verdad y de lo diáfano. La mejor forma de detener el narco consumismo es darle aprobación legal a quienes lo producen. Los gobiernos deben aprobar las fábricas clandestinas y los laboratorios de pasta de coca para que los rostros de los verdaderos propietarios salgan a luz pública y nadie se esconda por miedo. Los culpables serán responsables del ajetreo que produce su tóxica narco producción. Es importante saber quién está detrás de cada industria y empresa. El mundo debe conocer el lugar exacto en donde residen y que otras labores hacen los responsables.

Si la ciencia pudiera resucitar a Pinochet o a uno de esos matones de la historia, podríamos asegurar sin equivocarnos que él seguiría pensando al vivir de nuevo, que estuvo del lado correcto. Serían demasiados los mortales terrícolas humanos que se le unirían. Ninguna autopista o parque alcanzaría para meter a los amigos y manifestantes del pinochetismo. Por supuesto que habría un nuevo conflicto entre los unos y los otros. Lo prohibido trata de usar imposibles e inamovibles para salirle adelante a cualquier ley o estrategia. Quienes están equivocados creen saber que están en la verdad correcta. Esos inventan cada día nuevos métodos para ganarle a la ley y a las exigencias normativas nacionales e internacionales. Todos debemos saber ¿Quiénes son?, ¿Dónde están? y ¿En qué coordenadas laboran? Como en la canción romántica: ¿” ¿Y quien es él, en qué lugar se enamoró de ti… pregúntale a que dedica el tiempo libre”?

Estamos seguros que los narco usuarios no conocen a los propietarios ni a los fabricantes del alcaloide. Los profesionales químicos y otros que se unen al negocio ilícito tienen que esconder su real trabajo para no enfrentar a su familia y a la misma gente que los vigila y los maldice por la misión que han emprendido. Mientras haya consumidores y compradores es muy difícil luchar contra el cáncer de la droga ilegal y otras sandeces. Los verdaderos culpables del narcotráfico con todo su montaje teatral sobre escenarios de muerte, jamás darán la cara si se les sigue prohibiendo. Es hora de encontrar una solución inteligente y práctica, para saber más de esos asuntos con sus causas y consecuencias. Quienes no consumen un producto es difícil que un día lo saboreen con gusto. Diría que ese si es un imposible e inamovible. Quien es nunca deja de ser.

Si a lo prohibido se le agrega amor mundano, derroche, dinero, festejo y lujo, cada día aumentan sueños ilusos y anhelos utópicos. Una gran mayoría quiere ser protagonista de esas crueles hazañas. Como sabemos que nunca se castiga a los verdaderos responsables cada cual se las ingenia para conseguir una oportunidad como esperanza para lograr en el futuro ser el capo del momento. La materialización de su propia utopía y ensueño de seda que quiere lograr con mejor tino es mas real si él detecta la prohibición en la norma. Quien contradice la ley siempre busca imposibles e inamovibles para violarla. Los ilusos del producto esperan ser los posibles facilitadores de oro, mundo, suntuosidad, mansiones, manejando el narco negoció. Por supuesto que con el ilícito negocio.

Lo ilícito debe pasar a lícito para ver los rostros verdaderos de los culpables. Los aeropuertos tendrán con la legalización una pista preferencial para naves narcóticas. Se construirán espacios especiales en cada ciudad y/o lugar, para narco comerciantes, narcos consumidores y narcos vendedores con sus baretonarcomanías. La empresa de la construcción, arquitectos e ingenieros tendrían una narco activación. Es hora de decir el narco verdad enfrentando a los narcos responsables del narco plan-fabri comercio manía con leyes lícitas para hacerlos aparecer en televisión. Los narcodependientes usarían las nuevas normas legales para responder por cada causa con su consecuencia. Me imagino como aumentarían los comerciantes de la narco información. El narco amarillismo no tendría que ir a la narco selva.

¿Qué puede hacer la sociedad y los legisladores?

Una fórmula es aprobar legalmente lo prohibido y obligar a los autores intelectuales de los laboratorios y a sus testaferros a cancelar un seguro de vida y de lesiones, cada vez que las consecuencias causen estragos y/o epidemias. Los responsables deben asumir los gastos financieros que también ocasionen humanos muertos y orates que deambulan por calles y avenidas. Los laboratorios se deben trasladar a los pueblos pobres y a los barrios marginados de las ciudades, para que el dinero que devengan de sus ganancias ilícitas, sea invertido en reparaciones y logros a favor del bien común sin ir muy lejos. Cada centavo se quedaría en el respectivo país de origen y los sectores populares brillarían al igual que los edificios y casas del estrato 7 con todas las comodidades.

Con esta medida, los narcos dirigentes y narco políticos no tendrían necesidad de esconder su rostro a la prensa y al pueblo. Los periódicos harían una página especial social para los narcos lectores, narco investigadores y narcómanos. Estamos seguros que los avisos publicitarios salvarían a todos los empresarios de los comerciales medios de comunicación que están en quiebra. Los grandes narcos financieros también se encargarían de cancelar aquellas oficinas y establecimientos que requieran los gobiernos para la nueva organización con su narco jurisprudencia. Lo único que detiene la ilegalidad es darle legalidad. Sacarlos de las montañas en donde esconden su negocio es también una obra de misericordia y de cierta manera nos solidarizamos con quien sufre en esos lugares de muerte. Todos los pueblos deben recibir parte de las ganancias del negocio ilícito siendo lícito. Los estados deben recibir los impuestos respectivos de todo comercio. También el dinero al quedarse en casa sólo lo disfrutarían los connacionales.

Lo más difícil para el hombre es luchar contra algo que esta escondido y que se trabaja por debajo de la ley. Lo oculto y prohibido ha logrado sembrar injusticias. Caen justos por pecadores. Nos imaginamos la lista de amigos y familiares desfilando por los nuevos narco diarios de la verdad. El país que cultive nombrará un Narco Ministro y un Narco asistencial. La nación consumidora tendrá su Ministro para el NarcoControl Alcalino. Los países que deseen participar del negocio oficiarán el narco nombramiento de un ministro Narco venta. Como el negocio se hará más lucrativo con la legalización, los gobiernos que apoyen a los narco empresarios, deben constituir una ley para que se reparta con las ganancias un seguro de narco desempleó. El mismo cobijaría a todos los ciudadanos sin importar si son o no narcodependientes. Aquello que se hace ley así destruya a la humanidad por lo menos tiene el coraje de dar la cara de frente y sin escondederos. Los hombres escogerán con más acierto el camino, el sendero, la trocha o la carretera. Si logramos sacar del closet a quienes aparecen como santos y santas sabemos sobre que riel nos moveremos y a quien debemos escoger dentro de cada preferencia. La puerta ancha siempre llevará al despeñadero. Antes de destruir los demonios se deben llevar a la superficie. La legalidad reprende las sombras. Esas regresan a sus lugares de origen y se desintegran.

Jesús de Nazaret dijo a sus seguidores: “Yo soy el camino, la verdad y la vida nadie viene al Padre sino por Mí” y para llegar no requiere narcos.

Robar y estafar (recta estrategia)

En 1993 acepté de un sobresaliente profesional del “Derecho y la Jurisprudencia”, una reunión en un restaurante elegante de una ciudad capital. Tuve que invitarlo a cenar. Se requería de tiempo y espacio para plasmar un proyecto que se iba a ventilar para distribuir bienes y propiedades. Fue una forma social y negociada, para discutir algunos asuntos sucesoriales y de herencias que por situaciones misteriosas de lo intangible se reciben sin haberlas trabajado. Su edad apenas alcanzaba la luz de los 30 lustros. El había terminado su educación superior en un claustro privado regentado por religiosos de esos que han sido expulsados en muchas ocasiones de varios países. El había sido enviado y presentado por una de las mejores y hermosas abogadas que he conocido al paso por el planeta tierra y con quien nos une una gran amistad de más de 40 largos años.

La asesoría y representación del jurisconsulto, tendría como pago a sus servicios, una suma en dólares que pasaban los 30 mil. Además, los beneficiarios cancelarían los gastos de alimentación, alojamiento y transporte, cuando llegara el momento de moverse del país en donde se realizaba la consulta y un estímulo económico en los respectivos trámites de pasaporte, visa y recorrido. La charla y la conversación transcurrieron como esas que se dan en los grandes debates. Su figura bonachona y alargada, lo hacían más parecido a un artista de farándula y cine que otra cosa. Llevaba dentro de sus ademanes un orgullo natural y al parecer creía que su ancestro había pasado por castillos y palacios dorados.

La charla, conversación y el deleite de los alimentos, se acompañó con una botella de vino rojizo y un postre de uvas pasas en néctar de almíbar azulado y limón montañero. 15 minutos antes de terminar la reunión, el contertuliano recogió de la mesa: Un cenicero, una cuchara de plata, una servilleta de tela bordada y un tenedor. Los guardó finamente en su maletín de cuero color negro sin ningún tipo de vergüenza. Al ver el suceso rápidamente cuestioné su actitud y le dije: Abogado ¿Para que guarda en su maleta esos elementos? ¿Sabe usted que son propiedad del restaurante?… El varón en forma cínica y folclórica me respondió… ¡Amigo además de mi labor, yo soy un famoso coleccionista!

El defensor de la legalidad solicitó permiso como todo un príncipe, para ir a lavarse las manos y la boca en el esmaltado baño del lugar. Abrí el maletín sin su permiso y regresé las finas cosas y utensilios al lugar de donde se habían tomado. Los coloqué como los debía encontrar el mesero que nos atendió y no dije una sola palabra al respecto. Tomé el bolso del ladrón y se lo coloqué en sus manos y no quise ser cómplice de ese robo ni participar de la fechoría del estafador. Cancelé la cuenta en el mostrador del sitio y nos despedimos, sabiendo que nos encontraríamos luego para concretar el trámite iniciado. Desde ese día no volví a contratar los servicios del raponero. Tuve que buscar una real abogada de provincia.

Es lo mismo golfear una cuchara de un negocio o de una casa de familia, que garsinar varios millones de dólares de un banco o de esos que se sisan los políticos y funcionarios deshonestos de las cajas de donde no alcanzan a llegar los dineros a los pueblos ni a las inversiones a favor de las naciones. Llamar al robo como colección es otra estafa muy cierta y causa diarrea con sangre a quien realmente busca la honestidad. Los tales coleccionistas van a misa y se confiesan con un sacerdote por lo general 3 y/ó hasta 5 veces a la semana. Todos afirman que creen en Dios y que temen ir al infierno cuando de charlas se trata. El mundo moderno está repleto de ladrones, hurtadores, estafadores y raponeros.

Para quienes han leído el libro de la Biblia, encuentran en Éxodo 20: «15 No robes». El acto cleptómano ha disparado la alerta entre los cristianos y creyentes de todas las religiones y denominaciones conocidas y establecidas en el mundo terrenal. Se amenaza a los pueblos y a los grupos humanos con balas y grupos armados legales e ilegales para quitar las tierras que les pertenecen por heredad a las naciones y a los hombres. El cáncer del desplazamiento de los últimos años, se da con el fin de usurpar tierras, ganados, propiedades y escrituras. Es una lacra de muerte la complicidad de los gobiernos con las estafas modernas. Los jueces elaboran nuevos documentos y los hacen pasar como si existieran hace 200 años. Lamentablemente el computador se utiliza también para elaborar los falsos papeles con sus sellos y estampas hasta del más allá.

Los testigos llegan a los juzgados y dan fe con juramento incorporado afirmando que ellos estaban presentes cuando se firmó el documento original. El atraco va acompañado de mentira, engaño y trampa. “por un plato de lentejas” los hombres vendemos nuestra rectitud. No se escapan ni mujeres ni varones frente a este suceso de los últimos y oscuros tiempos. Los inmigrantes desfalcan identidades y usan documentos de otros mortales terrícolas para hacer sus fechorías. Colocan fotografías sobre pasaportes que son de otro humano a veces difunto. La dignidad de la especie humana está sometida al saqueo. La calumnia y el chisme lesionan la transparencia de la persona humana.

La falsificación de documentos es una forma elegante de expoliar la equidad. Nadie debe portar un documento que no le pertenece. Hay doctores sin diplomas en todos los países del mundo. En unos el mal es tan putrefacto que no hay autoridad para tantos juntos. Las autoridades se han dejado ganar del flagelo y participan de la fiesta y de las mismas ganancias ilícitas. Los grandes consorcios comerciales y empresariales desfalcan los impuestos al estado. Hay ricos que no cancelan sus impuestos al tesoro estatal usando fraude y doble cuenta. Las empresas asaltan el salario a los trabajadores y obreros con irrisorios sueldos de muerte. Se filtra la inocencia, castidad y virginidad de los infantes.

Los pobladores que viven en la pobreza y otros que son sinvergüenzas, sustraen los servicios de luz, gas, agua y otras necesidades primarias. Se hurta una línea telefónica para hacer llamadas a larga distancia y forman un lío con el pago. Algunas familias tienen un segundo cable conectado en forma separada a la red de la electricidad, para no pagar el real marcado del contador. Se hurta la intimidad de los humanos. Hay grupos de hombres que atracan casas, apartamentos y negocios y las limpian de sus objetos y cosas de valor. Se raptan niños y niñas y se hacen pasar como hijos propios. Hasta los escogidos y enviados para sanar toda dolencia, tristeza y congoja, se han dejado seducir por el saqueo, pillaje y rapiña.

Se despoja la mujer del amigo y del prójimo sin ningún temor. Los Maridos de las otras son rapados en serie y sin complejos. Se malversa la paz y se siembra la guerra, injusticia y muerte. Las cámaras y los elementos modernos de la técnica son usados para garfiñar la intimidad y privacidad. Hay especialistas en escamotear conversaciones telefónicas. Los cajeros automáticos están cansados de ver llegar a los ladrones con sus artimañas cancerosas. Hay tantos ejemplos que no alcanzan los libros ni las páginas para escribir cada historia. El mundo es un desastre abominable. Nos confunde traer hijos a este globo del desamor, inestabilidad y desequilibrio. Al paso que va la humanidad alguien con autoridad del santuario santo, hará un alto en el camino y presentará una fórmula divina, para no concebir y/o engendrar hijos para el desorden que vive la tierra creada.

Ante este despliegue de maldad y descomposición social que asalta la buena fe y la misma confianza, debemos recordar esta hermosa y diáfana enseñanza tomada de Mateo 5. Quien, y voluntariamente lo desee, puede y debe ponerla en práctica: “17 «No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde Pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido. 19 «Por lo tanto, cualquiera que quebranta el Más pequeño de estos mandamientos y Así enseña a los hombres, Será considerado el Más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste Será considerado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que a menos que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y de los fariseos, Jamás entraréis en el reino de los cielos”.

Burla y mofa: Bajeza del alma

El ser humano tiene la facultad de llevar un nombre propio que lo hace superior a los animales que hemos considerado “irracionales”. Por lo general se escoge por intuición desde antes de nacer. Algunos nombres individuales molestan a sus propietarios. En varias ocasiones los humanos acudimos a las leyes territoriales para cambiarlo, modificando la esencia del sonido y la misma escritura. El nombre es una identidad que lleva al mortal terrícola humano hasta el infinito eterno y lo diferencia de las demás criaturas vivientes entre animales, plantas y personas. Nadie sabe la razón exacta por la cual la madre biológica y/o el progenitor que no siempre es el padre biológico, escoge el nombre del niño o de la niña.

Los infantes que llegan con amor al mundo tienen el privilegio de recibir su nombre, escogido no al azar sino por una causa que aún no podemos descifrar. Antes inclusive del embarazo de la progenitora ya existía el nombre del nuevo ser. Son muchos los bebés que al llegar al mundo ya tienen un nombre seleccionado mucho antes de ver la luz del sol. Creemos que todos de alguna manera pertenecemos a un libro invisible que no lo podemos registrar con nuestros sentidos y que está dentro de una oficina en un sitio del universo desconocido.

Veamos uno de los mejores ejemplos. Lucas 1 dice: “26 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. El nombre de la virgen era María 28 Cuando Entró a donde ella estaba, dijo: –¡Te saludo, muy favorecida! El Señor Está contigo. 29 Pero ella se Turbó por sus palabras y se preguntaba qué clase de Salutación Sería ésta. 30 Entonces el ángel le dijo: –¡No temas, María! Porque has hallado gracia ante Dios. 31 He Aquí Concebirás en tu vientre y Darás a luz un hijo, y Llamarás su nombre Jesús. 32 Este Será grande, y Será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le Dará el trono de su padre David. 33 Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no Habrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: –¿Cómo Será esto? Porque yo no conozco Varón. 35 Respondió el ángel y le dijo: –El Espíritu Santo Vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te Cubrirá con su sombra, por lo cual también el Santo Ser que Nacerá Será llamado Hijo de Dios”.

El mismo relato nos lo hace Mateo en el Capítulo 1 y se refiere a lo mismo: “18 El nacimiento de Jesucristo fue Así: Su madre María estaba desposada con José; y antes de que se unieran, se Halló que ella Había concebido del Espíritu Santo. 19 José, su marido, como era justo y no Quería difamarla, se propuso dejarla secretamente. 20 Mientras él pensaba en esto, he Aquí un ángel del Señor se le Apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que ha sido engendrado en ella es del Espíritu Santo. 21 Ella Dará a luz un hijo; y Llamarás su nombre Jesús, porque él Salvará a su pueblo de sus pecados.» 22 Todo esto Aconteció para que se cumpliese lo que Habló el Señor por medio del profeta, diciendo: 23 He Aquí, la virgen Concebirá y Dará a luz un hijo, y Llamarán su nombre Emmanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros”.

Todos los individuos de la especie humana debemos respetar el nombre asignado a nuestros semejantes sea cual fuere. Si alguien piensa que tiene el nombre más hermoso entre todos y/o todas, está muy equivocado y debe profundizar dentro de su interior para descubrir el verdadero sonido y significado. Los nombres, sonidos y las palabras ya existían millones de años antes de formarse el globo terráqueo. Los animales, plantas, minerales y cosas no requieren de un nombre como tal. Se les da una palabra denominacional para que el efecto del sonido enmarque una diferencia cuando llega al oído de la persona. Maldito el hombre que asigne un nombre de persona a un animal. Aunque los animales, minerales y plantas son nuestros hermanos menores, ellos no deben llevar el sonido del nombre de un ser humano. La sociedad moderna está equivocada y va al abismo del caos al tratar de igual manera a un ser humano y a un animal. Algunos mortales terrícolas exageran el cuidado del animal. Hasta besan la boca del inferior y lo llevan a la mesa del comedor y/o a la cama. Es un hecho nefasto e impuro. Además, es antihigiénico.

Debemos amar y cuidar al animal, pero siempre se debe saber que este es inferior en dimensión y profundidad al ser humano. Hay naciones en donde usar apodos o burlarse de los nombres de las personas es una cosa natural, social y cultural. Esos países de cierta manera tienen una deuda con la evolución. La violencia es la comida diaria. Siempre habrá guerra, muerte y conflicto cuando no se respetan las leyes naturales empezando por el nombre verdadero. Las personas pueden usar seudónimos rítmicos y deben salir voluntariamente del mismo dueño del nombre. El uso de un “alias” lleva a la destrucción de la equidad y la igualdad en el respeto. Los alias son sonidos que hacen delincuente y facineroso a los humanos. Por lo general quien usa un alias, se convierte fácilmente en asesino. Debemos en lo posible ir despacio, pero con firmeza retirando esta cruel costumbre de nuestros sonidos.

En los últimos años hemos visto, leído y escuchado por los medios de comunicación, como individuos opositores a un líder político se burlan del personaje y del grupo. El grupo ofendido hace lo mismo e incorpora música haciendo fiesta con las palabras o los gestos de su contendor. Aunque es un acto ridículo y mediocre también es un hecho atrasado e involutivo. Un país puede llegar a tener bienestar en aquellas cosas materiales incluyendo el alimento, pero si no hay respeto por la persona humana jamás su espiritualidad evolucionará. Nos causa lástima ver que los mismos hombres que se presentan como religiosos se burlan y se mofan de los otros. Los creyentes se burlan de los ateos y los ateos de los creyentes. Ese tipo de viceversa hace un desastre colectivo de los pueblos y naciones.

Infortunadamente cuando una nación está en guerra los hombres escogen muy mal a sus representantes y gobernantes. Los peores políticos y dignatarios de los países son aquellos que fueron seleccionados en momentos de guerra, desestabilidad y muerte. Para cambiar el conflicto los hombres debemos buscar a un hombre [varón o mujer], de paz. No se requiere de lupa para buscar al mejor representante. Se debe actuar con honradez y aparecerá el más lúcido y único. Un hombre de guerra y muerte no es digno para recomendar a otro de su misma conducta. Las naciones que experimentan conflictos violentos de antaño se equivocan al mostrar a un candidato para regir al país o al pueblo.

El chiste debe desaparecer de los grupos sociales. Un país que escribe chistes diariamente o que hace chistes aún con la desgracia, pobreza y ruina de los otros, es una población que jamás verá la luz del progreso y la estabilidad. La desgracia siempre estará en las personas que patrocinan los chistes y quien los ejecuta. Quien crea que sus chistes y sus burlas lo hacen superior a los demás, aunque es una mentira del todo es más cierto que lo hace otro igual en atraso, retroceso y miseria. La evolución espiritual de los pueblos y de los hombres, tiene como causa común el uso inteligente de la imaginación y de la misma razón.

Algunos gobernantes producen vómito al hablar. Su sonido y sus voces contradicen el adelanto, solidaridad y fraternidad. Si cada uno de nosotros miramos los rostros de las personas nos damos cuenta quien va dentro de la circunferencia de la evolución. Jesucristo tuvo compasión por los hombres burlescos y atrasados. El nos dijo: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. Parece que aún después de 2.000 años, los mortales terrícolas humanos no sabemos que lo que estamos ejecutando lo estamos haciendo muy mal. Si la tierra logra existir y sobrevivir a la barbarie dentro de 1.000 años, los hombres del futuro dirán: “Los humanos del ayer no lograron escuchar el sonido del nombre con su esplendor y belleza y destruyeron la danza, atrasando la evolución”.

Observamos como los mismos hombres de burlan del color y de los rasgos de los otros humanos. Si todos lográramos vernos con rectitud y honestidad frente a un espejo de sol, nos daríamos cuenta que ningún mortal terrícola humano es perfecto. La perfección es un proceso evolutivo que llega con la investigación acompañada de la consideración con la nave en donde habitamos viajando. Cuidar la tierra es saber que no tenemos un espacio mejor a donde ir. En caso de destrucción del planeta, estamos seguros que algunos saldrán con vida y muchos irán a otro lugar. Sería muy importante que todos disfrutáramos del futuro y que el amor por la tierra estuviera rodeado de respeto y decoro.

A veces nos parece imposible saber que la tierra ya no es un lugar seguro para la vida y para vivir. Si el dinero, tiempo e investigación que se han gastado los gobernantes y gobiernos en: Bombas, balas, aviones, tanques, helicópteros y vehículos de muerte, se hubiera usado para cuidar la nave tierra y a la misma humanidad, hoy todos disfrutaríamos de felicidad y bienestar. Quien diga que es feliz en la tierra es mentiroso. Hemos convertido el hermoso globo tierra, en un infierno de muerte, desigualdad, injusticia y tristeza.

El Nazareno al crecer y antes de partir de este mundo expresó algo que aún no hemos entendido: “En la Casa de Mi Padre hay muchas moradas, me voy adelante para aparejarles lugar”. Dichosos aquellos que logren partir en paz y rodeados de amor.

Problema contra lo sexual

El decano de la universidad autorizó al joven empleado para que entregara materiales de laboratorio a los estudiantes de medicina, biología y microbiología. Cada uno sólo debía recibir una porción igual a las exigencias académicas del aula mater. Ciertas prácticas los universitarios las hacían con los hermosos animalitos conocidos como “curies”. Esos estaban en una jaula grande de hierro, madera y anjeo. Los mismos se distribuían diariamente de acuerdo a las instrucciones del profesor de la materia de biología. El curí es un mamífero parecido al conejo, pero más pequeño. Su carne es comestible.

El mozo empleado tuvo una mejor idea de traer dos parejas de curies de mejor raza y de aquellos que su familia cultivaba con todos los cuidados del caso en su finca paterna. Solicitó el respectivo permiso para aumentar la calidad de la raza. El recibió todo el apoyo de las directivas para que no sólo mejorara la raza sino que podía vender de vez en cuando uno de ellos a esos estudiantes que por una u otra razón, usaban más de un ejemplar para sus experimentos. Las nuevas parejas de curies aumentaron el trabajo del primíparo trabajador. Todos los días durante dos veces diarias, se debía limpiar y asear el lugar.

Los machos curíes cada día estuvieron más alborotados y llegaron a invadir los espacios de los otros que ya allí vivían tiempo atrás. Se las ingenió buscando entre los obreros de la institución a un ebanista para fabricar una nueva jaula que diera seguridad a todos los animales que allí se estaban reproduciendo. El trabajador le recomendó hacer una de hierro y madera. Tuvieron que hablar con el departamento de metalurgia para que uno de los estudiantes ayudara en su diseño y construcción de la nueva vivienda. El trabajo quedó terminado a las dos semanas y el lugar se vio como de concurso. Los animalitos estaban muy bien alimentados: Zanahorias, ajos, coliflor, brócoli, ahuyama, maíz, repollo, lechuga, pasto, cáscaras de plátano, papa y yuca. Agua suficiente y aseo impecable. El veterinario del centro les hacía un examen médico cada 15 días. Se distribuían 300 curies semanales.

Los problemas empezaron con la sexualidad de los curies machos y sobre todo con esos que se habían escogido para preñar a las hembras. Eran muy indisciplinados. Tenían la costumbre de montar a todas al tiempo y de vez en cuando no se les escapaban los curies machos y hembras adolescentes. Todos los días entre dos o tres machos jóvenes, aparecían violados entre las jaulas. Hubo que sacrificar a muchos de ellos, porque el derrame de sangre no se podía contener en su cuerpo.

A las hembras adolescentes se les cambió de jaula a otra nueva. Se separaron los machos adultos del grupo de los machos jóvenes. Los machos estaban siempre muy nerviosos y a toda hora deseaban salirse del corral en busca de sexo. La familia de curies crecía cada día y su aumento era demasiado. El joven trabajador compró un pequeño lote en seguida de la universidad y construyó una jaula inmensa de cuatro pisos. Organizó por su cuenta el negocio de cría y cuidado de curies. Se instaló un sistema automático para limpiar cada 6 horas los sobrantes de los animales. La orina y el estiércol era vendido a unos agricultores vecinos como abono orgánico.

Los médicos y facultativos del centro universitario y los del hospital, dijeron que la carne de curí era afrodisíaca. La propaganda se regó como campaña política por todas las facultades de la academia. Los estudiantes de las otras facultades empezaron a comprar los curies y una dama les enseño como se llevaban para hacer un excelente plato entre la culinaria criolla. Se lo comían asado en brasas, al horno, sudado o mixto. Su preparativo empezaba tres días antes de llevarlo a la olla. Con vino, vodka, ron, brandy y otros licores, la carne de curí era sazonada con tomate, cebolla cabezona, verde, sal y algunas especies criollas. La entrega de 300 ejemplares semanales a los compradores pasó a 3.000.

La venta cada día era mayor en número y en clientes. Llegaban estudiantes hasta de secundaria a comprar después de las 4.00 de la tarde los famosos cuadrúpedos. Ancianos mayores de 70 estaban entre los compradores. Mujeres y varones hacían cola para comprar los que se comían diariamente después de caer el sol. Las cuentas bancarias aumentaron y el número de estudiantes dentro de las aulas también se hizo notar. Las alumnas tanto de la universidad como de los colegios cercanos, empezaron a dar muestras de los primeros embarazos. Madres solteras embarazadas ocupaban las noticias de los diarios capitalinos. La policía visitó al joven ingenioso y le exigió una licencia especial, la que tuvo que cancelar con intereses de dos años a los impuestos de la metrópoli. La alcaldía de la ciudad envió a un inspector junto a un arquitecto, para demostrar que las jaulas debían ser de otra manera en su construcción.

El hospital y las clínicas de la ciudad afirmaban que los culpables de los nuevos nacimientos de infantes eran los curíes. El curí se convirtió en comidilla de los grupos sociales. Los viernes se convirtieron en los días de grandes e indisciplinadas fiestas. Como intermedio los invitados consumían el plato de curí. Las mujeres casadas afirmaban que sus esposos se habían “volteado” en su preferencia sexual por culpa de la carne del pequeño mamífero. El bisexualismo aumentó en la población masculina de la urbe y los curies fueron denunciados como los protagonistas. Las mujeres también se quejaban que ya no gustaban tanto de los varones y empezaron a caminar como ellos. Fueron a muchos de los varones a quienes la gente les decía e insinuaban que dejaran de comer la exquisita carne porque los veían caminando raro y en danza. La población aumentó en 200 mil en el primer año. Lamentablemente el 60% de los niños que nacían eran de padre desconocido.

La situación obligó a cerrar el negocio y la venta de curies. La universidad despidió injustamente al protagonista del hecho. Las jaulas fueron rematadas al mejor postor y el lote pasó a un nuevo dueño. El joven de la narración es ya hoy un anciano y en su época no se le ocurrió preguntarle a los curies si ellos fueron los culpables y los autores intelectuales de la indisciplina sexual de los hombres. El tiempo, la reflexión y sus creencias como su fe, lo obligan voluntariamente a orar como el maestro de la luz:

“Señor no te pido que los retire del mundo, sino que los preserve del mal”.

El pastorcito mentiroso de la playa

Ese varón llegó como inmigrante de un país caribeño a una ciudad que mira al océano Atlántico. El forastero se presentó como “Pastor y enviado por Dios para hacer un llamado a los pecadores, ayudarles a salvar sus almas y llevarlos a todos al cielo”. El vestía traje de color blanco y plata. Su estrategia lo hizo imprimir miles de volantes y panfletos que los repartió como arroz chino sobre los desprevenidos caminantes, invitando a todos los creyentes a pertenecer a su Iglesia. Una excelsa e incauta viuda que tenía una bodega vacía cerca de la playa, le entregó el inmueble sin ningún documento. Él le dijo: “Hija de Dios sabrá que los escogidos y enviados por el Altísimo, somos personas honorables, pulcras, sanas y decentes. También mi Señor le multiplicará con creces su capital, salud y tranquilidad”.

De todos los rincones de la pequeña urbe, llegaron a su improvisado laboratorio de fe, inmigrantes de todos los países caribeños y latinos. Una gran mayoría de ellos y ellas, en busca de ayuda divina para conseguir trabajo, salud, amor y vivienda. El terrícola mortal humano lo veían con una Biblia de color negro debajo de sus hombros y/o en las manos, todos los días paseándose por las playas y orando con los ojos al cielo a favor de los turistas que aceptaban de buena fe una oración en sus vacaciones.

A todos los hizo firmar “El Libro del Diezmo”. Debían darle el 10% de todas las ganancias mensuales en dinero para su Iglesia. “La Iglesia de Dios”. A los pocos meses presentó a su amada esposa y dijo: “Ella por fin consiguió la visa para reunirse con éste varón de Dios y de paso traer a mis hijos”. Les prohibió a sus seguidores que aumentaban cada Domingo, comer carne de animal porque según las revelaciones recibidas “a Dios le disgustaba”. Lo mejor era ingerir alimentos vegetales y él se los vendía. En vez de invertir en carne de animal, “lo mejor es darle ese dinero a la Iglesia del Señor” afirmaba. Cada vez que usaba un micrófono con pésima dicción y una horrible pronunciación y nefasta semántica, exclamaba: ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!

No habían pasado 6 meses de su iniciación, cuando compró su primer suntuoso carro y una pequeña casa lejos del centro de la metrópoli. A los dos años las escrituras de la bodega estaban a su nombre. Los parroquianos vieron como obreros de varias nacionalidades empezaban a construir un templo nuevo. Los fines de semana de vez en cuando lo reemplazaba otro de su mismo estrado y se perdía durante 7 o 9 días. Se decía que varias feligresas lo buscaban para ir a orar lejos de la ciudad. Sus dedos y cuello empezaron a lucir oro, plata y diamantes.

Pasaron 4 largos años y el supuesto líder ya tenía 7 sitios que él mismo llamaba “Iglesias”. Un miércoles reunió a la congregación y les dijo que haría una peregrinación a “Tierra Santa”. No podía de ninguna manera llevar a su familia porque era una misión encomendada por su dios y por las entidades celestiales que permanentemente lo visitaban”. Todo pasó sin contratiempos y otro nuevo líder lo reemplazó en su faena. Como cosas de la vida y de esas situaciones que a veces la mente humana no entiende, la verdad va llegando lentamente y la “justicia del Poderoso” se encarga de ayudar a esclarecerla.

Una familia de los seguidores del “hombre de Dios”, organizó un viaje de descanso a una isla cercana a la región. En forma separada y simultáneamente al viaje de quien se iba a misionar y a orar a la tierra que él consideraba santa. El esposo no había podido dejar de comer carne de res. Una vez arribaron al pueblo, buscaron en el nuevo lugar un restaurante para calmar el hambre y las ganas de ingerir el apetitoso y añorado alimento. Vaya sorpresa que se llevaron al estar ya sentados en la mesa y dentro de un pequeño cuarto privado desde donde se divisaba a todos los comensales del concurrido negocio. El famoso hombre de Dios, estaba en una de esas mesas con una hermosa dama de compañía y deleitaba entre besos, caricias, risas y música, un gran plato de carne asada a lo montañero y en brasas. También dos botellas de vino adornaban casi vacías el mantel de quienes parecían enamorados. La familia descubrió que el hombre se hospedaba desde hacía varios días en el mejor hotel del sitio y que el licor era algo normal en su dieta alimenticia.

Los esposos que observaban el panorama no lo podían creer. El mismo que les había prohibido comer la carne de animal estaba rompiendo las normas y lo que el mismo había pronunciado “la comunicación con Dios”. El mismo que les había hablado de adulterio y de otras cosas, estaba dando una escena que parecía de película y de amantes. La familia canceló la cuenta y salió rumbo al hotel y llamó a la esposa del “hombre de Dios” la que llegó después de tres horas del suceso en un vuelo súper rápido.

Se armó la obra de teatro y se truncó la tal iglesia. La mujer que él había presentado como esposa anteriormente, dijo la verdad: “Yo soy una mujer casada con otro hombre. Lo abandoné por este pastor a quien consideraba un varón excelso y quien me iba a dar una mejor vida. Estoy arrepentida pero ya es demasiado tarde. Mi esposo murió de pena moral por mi imprudencia”. Los turistas regresaron a la pequeña capital y narraron la historia a todos los feligreses del mentiroso. Se derrumbó la iglesia y nadie regresó al lugar. La viuda rescató su propiedad al saber que el hombre la había engañado.

Todo volvió a la “normalidad” y el pastorcito mentiroso aún no se sabe en que lugar está. Ojalá que otros y otras abran sus ojos para no caer en manos de esta clase de estafadores y farsantes. Los enviados de Dios nada prohíben. Todo lo enseñan con ejemplo y sin fanatismo de ninguna naturaleza. Tengamos miedo de esos que se consideran sabios o santos. La palabra dice: “Hijitos míos huyan del peligro y retírense de esas cuevas de perdición y muerte”.

Prudencia nuestra mejor amiga

Un jefe de una de las denominaciones de Iglesias conocidas en el mundo occidental y dentro de un país latinoamericano, ordenó a sus seguidores y a todos sus clérigos: «Destruir todas las imágenes, ídolos y cada matacho que tubieran en sus casas y en los templos». Tambien él redactó una «forma carta magna», en donde quien la firmara, se comprometía con su grupo a no tener en su vida y en su vivienda, idolatría. Una vez abrazaba la nueva fe («la verdadera»), nunca más debería regresar a las andanzas del pasado, de farsa y engaño.

Se hizo la voluntad del varón religioso y todos le obedecieron. Para varios de sus seguidores les fue dificil destruir sin ningun proceso las obras de arte, los recuerdos y ciertas tradiciones que se guardaban en las familias. Ellos hicieron caso al hombre. La Iglesia del Jerarca en mención, siguió adelante y creció tanto que la gente no cabía en los Templos anexados e improvisados. El como si fuera un «misionero», se paseaba por varias naciones y lugares. Quien lo veía, afirmaba: «Realmente este hombre es un santo, es un varón de Dios».

Se le olvidó al «líder religioso», destruir los matachos y los ídolos que guardaba dentro su corazón. No retiró las mañas de su comportamiento. A ése le gustaba: El dinero (Si le llegaba en dólares mejor), las joyas, las mujeres y no se le escapaban los varones hermosos a quienes seducía. Todo lo que fuera suntuoso y que causara placer le encantaba con ganas.

Amaba lo que estuviera adornado con sedas y por supuesto que los mejores vinos. Lo veía la gente con su sotana negra inpecable. De su cuello colgaba un cruxifijo fino en oro de 18 kilates. Según él, «ese no le molestaba a Dios afirmaba». Vivía en una casa, que al verla parecía un palacio dorado. Se jactaba de tener una residencia grande, hermosa, cómoda y a comienzos del siglo XXI la mejor del pueblo. Con criados y un buen conductor con vehículo moderno importado trabajaba su obra.

El hombre del cuento, había dejado abandonadas a varias amantes con sus hijos anteriormente. El convivía con la última (una joven menor que êl, por lo menos 30 años). Invitaba a sus fieles a que se casaran como «Dios ordenaba». Al parecer él no se había casado con ninguna.

Jesús de Nazaret, se refirio a esos «personajes» de novela, pacotilla y de todos los tiempos. Con autoridad y con la Santa palabra de Dios, dijo: » !Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorreís mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le haceis dos veces mas hijo del infierno que vosotros (Mateo 23: 15). También el Maestro Verdadero Jesucristo, nos invita a tener la prudencia del caso cuando se trata de esos ineptos y mediocres personajes, que dicen ser santos, puros y escogidos.

Por eso, con mas fuerza Jesús de Nazaret, expresó: «Así que, todo lo que os digan que guardeis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas » (Mateo 23: 3-4).

Dios invita a destruir los ídolos que hay dentro de nuestro corazón y a no adorar matachos metidos en nuestra mente. La misma Biblia nos exhorta a repudiarlos. Los primeros ídolos que debemos retirar de nuestro deseo, son la prepotencia, arrogancia y petulancia. De cierta manera con prudencia, debo escuchar con atención aquello que dicen los hombres. Debemos usar la prudencia y reconocer la Biblia como Palabra de Dios cuando la ponemos en práctica.

Los predicadores si están y viven en la verdad y son de Cristo, ellos mismos serán prudentes tanto en palabras como en hechos [«Sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas»]. El hombre que conoce a Dios, se aleja de la maldad del pasado y de paso deja los perversos hábitos del ayer, construyendo desde si mismo, una alternativa de vida con mejor libertad. Labora las 24 horas en busca del bien común de todos y de todas. «Que todos sean UNO en bienestar e igualdad sin distinción».

Color de piel y el del vestido

Cuando observamos la variedad de colores en la piel de los mortales terrícolas humanos, elevamos nuestros ojos, brazos y manos al cielo de Dios, para exclamar con acción de gracias, lo esbelto y diáfano de la creación. Si todos tuviéramos el mismo color de nuestros rasgos físicos, sería no sólo aburridor el panorama terráqueo sino un desencanto con desastre. En cuestión de piel: “El color no es el sabor” ni el mito o tamaño hace la temperatura. El talento y la capacidad para desarrollar la inteligencia y la creatividad e innovación del varón o la mujer, en nada tiene que ver con el color de la piel. Los animales que ven y palpan los sentidos de la raza humana y que por equivocación los hemos llamado “irracionales’, ofrecen un surtido de colores que adornan y alegran el paisaje del planeta y obligan al ser que está de paso por el sistema, a contemplar la naturaleza y lo creado con sus mil colores y formas.

Cada individuo de la especie humana debe sentir que su color es único e irrepetible sin creer o pensar que tiene el mejor ejemplar entre todos. Cada uno de los matices hace la maravilla más ninguna como iguales es la necesaria. Todos hacemos parte del todo. Lo único que hace la diferencia es lo intangible. Este para algunos se convierte en misterio solucionable. Cuando las ideas y proyectos surgen para elevar la conciencia y el bienestar de todos con iguales oportunidades, el color pasa a un séptimo plano. La raza humana está expuesta a enfermedades, calamidades, desgracias, transformaciones y éxito sin importar el color de la piel. Aunque la piel protege todos los órganos del cuerpo no así su color. El cáncer, sida y la misma muerte nos llega a todos y a todas por igual. Sólo usando cambio en el color del cajón del difunto que se va, hace la curva y aún hasta adorna la partida.

Como si se tratara de una aparente contradicción no así se debe dar al usar el color de la ropa. La juventud que empieza a los 0 años y que puede extenderse hasta los 25 de edad, debe usar todos los trajes de colores claros y una que otra vez de color oscuro con pocas repeticiones sin caer en la exageración. El negro no es recomendable para los jóvenes y menos para los infantes sean menoras o menores. Fuerzas incógnitas que atentan contra la alegría y la misma intrepidez de quienes no han pasado los 25 años, han inyectado como moda el color negro en los trajes. Esa es una costumbre infame y no la podemos seguir permitiendo y/o tolerando. Tanto el brillo como la elegancia y vivacidad se pierde al usar el color negro cuando vestimos a los infantes.

El gusto que debe ser exquisito en esa edad pasa a ser algo añejo y sin gracia. Los adultos discretamente deben lograr que sus niños, niñas, adolescentes y jóvenes, luzcan radiantes, limpios, hermosos, preciosas y con belleza permanente. La naturaleza nos ofrece como despertar, una gama de colores que algunos llegan al infinito. Los uniformes de los colegios y escuelas, deben ser de colores vivos y nunca oscuros. El negro o aquellos colores que lo imitan deben desaparecer de las instituciones educativas. Cuando vemos a un grupo de jóvenes usando trajes oscuros con preferencia de “negro”, nos produce cierta nostalgia. Ellos se ven como “viejos” o ancianos que ya pasaron la edad del idilio y del romance. Cada etapa se debe respetar y no podemos mirar o palpar la belleza de igual manera en los unos y en los otros.

Por encima de la sabiduría, experiencia y respeto, está la belleza y la fortaleza del joven con sus variados colores claros y hasta transparentes. La mejor edad para enamorar a la media naranja oscila de los 18 y/o hasta los 30. Después de allí es más propaganda que realidad. Debemos saber que la vejez llega empezando los 40. Nadie ni nada pueden detener la edad. Quien cree que es joven después de los 50, está escribiendo su propia película de ficción y sus pies están sobre arena y lodo movedizo. Quien no es feliz y romántico en la juventud, ha perdido lo mejor aunque así también se vive. El anciano que desee ganarle al joven en fuerza y vivacidad, debe buscar ayuda en los bosques. Los árboles viejos dan buena sombra pero los pájaros no hacen allí sus nidos. Quien sabe de madera recomienda para leña a esos robles que ya pasaron de los 70.

Si los adultos lo desean pueden usar el color “arco iris” pero no sobre la piel de los infantes. Quien entrega una bandera “arco iris a un pequeño o pequeña, está haciendo el ridículo y está metiendo en la misma canasta a los inocentes que apenas empiezan a conocer la vida y las contradicciones. Colocar sobre el cuerpo de un menor de edad, camisetas, prendas o una bandera o figura que represente a un movimiento o partido político, deja ver que no estamos usando bien la inteligencia. Los infantes merecen nuestro apoyo, respeto y consideración.

Como dice la Santa Escritura: “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”

¿Y ustedes porque me persiguen?

Los soldados que prendieron a Cristo antes del martirio y que traían órdenes expresas del gobernante romano de turno, quedaron sorprendidos al escuchar las palabras de un varón con brillo y luz que se les adelantó y de frente les dijo: ¿A quién buscan ustedes? Los militares armados con espadas, escudos y lanzas, le respondieron: -A un tal Jesús de Nazaret-. El hombre les contestó: “Soy yo”. Los desprevenidos guardaron silencio por un momento y aturdidos lo secuestraron y lo llevaron ante el sanedrín para torturarlo y finalmente asesinarlo. La historia bíblica no dice que los varones armados llevaran ametralladoras o fusiles y menos que se pintaran los rostros como los demonios de las obras de teatro o las del cine moderno. Algunos documentos cuentan que varios de esos grupos asaltaban a las personas en los caminos y que se ponían tapando sus rostros, una especie de trapo oscuro, para violar, robar y asesinar a los transeúntes que con sus mercancías pasaban por el lugar.

Los discípulos varones que acompañaban al maestro nazareno, estaban asustados al ver la fortaleza del hombre de Belén, que, con sencillez, ternura y templanza, se dirigía a los secuestradores armados del emperador sin ningún tipo de temor y voluntariamente se entregaba. Las narraciones dicen que uno de los aliados de Jesús (Pedro), se llenó de fobia y coraje, “sacó su espada” y atacó al soldado que cumplía órdenes y le “quitó la oreja derecha”. El maestro simplemente le dijo: “Pedro guarde la espada”. Inmediatamente del suelo Cristo alzó el órgano y se lo volvió a poner en el sitio al soldado herido.

Los sociólogos últimos se preguntan: ¿Y por qué el imperio estaba disgustado con el Nazareno y cuál fue la razón que usaron para llevarlo a la vil e infame muerte?

El imperio veía a Cristo un hombre peligroso a sus intereses. Ni siquiera los sacerdotes de la época hablaban con el pueblo marginado. Los pobres eran despreciados y los pescadores jamás habían sido invitados a las reuniones de quienes se creían dueños de la palabra, ley y libros. Desde entonces se conoce la arrogancia y petulancia de los hombres que se presentaban con sotanas como “religiosos”. Los pobres seguían a Jesús de Nazaret y estaban dispuestos a derribar al imperio si él lo hubiera dicho. Sin embargo, armas, normas y riquezas, favorecían a los gobernantes. La tiranía sembraba injusticias y desigualdades. A ellos mismos les molestaba la frase del líder: “Ellos ponen cargas a los hombres, pero ni ellos mismos pueden con ellas”.

La palabra amor y justicia revolucionó a la sociedad y a las mayorías que eran atropelladas. Las mismas causaron miedo a los políticos, sacerdotes, hechiceros y filósofos de la época, porque estaban a punto de perder sus dádivas y posiciones. Los comerciantes de armas pensaban que si se lograba el proyecto de paz del que hablaba Cristo, sus negocios se irían al suelo de los desocupados. Quienes más tenían duda eran los militares. Una vez lograda la paz y la justicia debían ir a sembrar a los campos y/o a producir en las empresas de las ciudades. Los vagos no estaban de acuerdo con las innovaciones del maestro porque les cambiaría la rutina diaria.

El hijo del carpintero nunca perteneció y menos tuvo un grupo armado. Los hombres de paz y quienes han sido escogidos para una labor de vida, jamás se unen a los grupos armados sean legales o ilegales. Jesucristo sabía que al aplicar la justicia con equilibrio social los hombres armados se convertirían en hombres de producción. Los militares, soldados y policías no entendían el querer de Jesús y aún las inteligencias pasan por interrogantes. Jesús habló de bienestar y dio de comer a pobres y hambrientos. También sanó las heridas y los curó de sus enfermedades. Los demonios con Cristo salían del cuerpo de los mortales terrícolas y regresaban al planeta lugar de donde habían salido.

Los ricos odiaban al hijo de María. Estaban molestos con él porque les había dicho: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico o uno de ustedes entre al reino de Dios”. Algunos investigadores creen que Jesús se equivocó al haberse sentado a la mesa de los acaudalados. Los poderosos usaron la mentira para derribar el proyecto de Cristo. Hoy es común la mentira y quienes más la usan son aquellos que tienen los medios para lanzarla al espacio de la comunicación. Los adúlteros estaban enojados con el santo entre los santos porque les decía que hasta con el pensamiento se pecaba. Los indisciplinados y legisladores fueron los mejores voceros el día de los gritos: “Crucifícale, crucifícale”. Varios militares del gobernante, aceptaron con voluntad el proyecto amoroso del nazareno, pero no tuvieron el valor de rebelarse a sus fechorías e injusticias.

Aún se escuchan los murmullos y los disgustos de quienes no quisieron aceptar el proyecto de amor y vida que dio el carpinterito. Han pasado casi dos mil años y todavía él se pregunta: ¿Y usted porqué me persigue?

“Por sus hechos los conocereis”

Para un hombre como Hugo Rafael Chávez-Frías que no es varón religioso con sotana y quien nunca fue a un seminario a recibir formación de levita sino a una universidad militar, se “nos pone la piel de gallina” al saber que ese ha dado más ejemplo que todos los predicadores juntos de los últimos tiempos en America Latina. Los religiosos y religiosas estamos aprendiendo de Chávez al igual que de Jesús de Nazaret. La “Opción por los pobres” no es una forma política de concebir una idea o un proyecto filosófico-político. Es en si un darse al otro y a los otros, que parte de un corazón mortal humano y justo. Ese siente compasión y solidaridad por quien sufre y por quien necesita de la mano amiga. En nuestra juventud escuchamos una frase que hoy la entendemos con angustia y dolor: “Sufren cuando los demás gozan y gozan cuando los demás sufren”. Esta forma de palpar la realidad es la de seres egoístas y ruines que sólo desean vivir para ellos solos y con ellos.

Una de las razones por las cuales el capitalismo político ha hecho daño al mundo no es tanto porque sea una corriente en contra de los marginados sino porque es una fábrica que sólo siembra calamidad e injusticia en el mundo conocido. Muchos de sus representantes han promovido guerra y muerte de toda criatura viviente. Se les olvida que todos tenemos el mismo derecho y que cada vez que hacemos el bien a los demás, nuestro espíritu se eleva con dignidad al cosmos del infinito. Para quienes creemos en Dios sabemos y comprendemos que ese no es el camino. “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por Mí”.

Quien entiende el verdadero camino del Mesías, sabe que los hombres ricos, mezquinos y ambiciosos, jamás llegarán a disfrutar de la paz que viene de Dios. El cielo de cierta manera es un regalo del Altísimo para quienes con sencillez y templanza buscan la paz con praxis de trabajo productivo para todos y todas. Los falsos sacerdotes de Cristo bendicen armas y tanques que lesionan la vida de los hijos e hijas del Omnipresente. Cada vez que se contamina el planeta creado con el lanzamiento de una bomba o el disparo de un fusil, se va en contravía del sendero de la rectitud. Asesinar y destruir la vida ofende la inteligencia creada por el Todopoderoso. Lamentablemente los mismos que vociferan con panfletos y rezos, afirmando que creen en Dios son los mismos que cada día multiplican el número de ateos y la lista de injusticias.

La falsa iglesia de Jesucristo que se hace llamar cristiana es una maquinaria muy complicada. Una verdadera iglesia es necesaria y se debe construir en la verdad. Los líderes religiosos viven y comen muy bien pero no así sus seguidores y/o feligreses. Los fieles cristianos pasan muchas necesidades mientras sus subdiáconos, diáconos, sacerdotes y obispos, engordan y ensanchan sus posesiones y riquezas para cada navidad. La iglesia requiere de un cambio en la forma y en el fondo. La iglesia que aparenta ser de Cristo pide limosnas todos los días y nunca regala nada. Algunos pueblos han tomado esta realidad para practicar semejante hazaña oscura. Esos quieren que se les de pero ellos no dan ni las gracias. Es lamentable, pero es una realidad a la que debemos todos cambiar. Tenía razón el campesino: “Ningún limosnero quiere ver a otro con la mochila al hombro”.

El varón religioso o la mujer religiosa debe de verdad entregar su corazón a todos los hombres sin distinción practicando en la verdad y con verdad, el amor, la caridad, fraternidad y la justicia. Podemos conservar nuestras diferencias de pensamiento, pero no nuestra acción solidaria dentro del amor y la libertad. Los religiosos debemos hacer desaparecer la ley del embudo: “Lo angosto para los demás y lo ancho para nosotros”. Ha habido excepciones entre las personas religiosas y las hemos visto. Otras y otros nos han contado de sus hazañas. Todas y todos, y quienes se han hecho a la defensa de los derechos de los pobres y en favor de la igualdad y la dignidad como de los «Derechos Humanos», han sido masacrados, desaparecidos y/o asesinados. Para disimular siempre se dice a través de los medios comerciales de la comunicación y del negocio: «Disparó un soldado que defendía la otra ‘mentira’ orquestada como legalidad constitucional”. La llamada «Constitución» la han maquillado bajo la sombra nefasta de sus pervertidos y mezquinos intereses.

Jesús de Nazaret caminó con tanta sencillez y humildad que derrumbó al imperio injusto y cruel. La sencillez del maestro no está en rechazar lo exquisito y elegante que nos ofrece la vida y de los cuales debemos buscar sino en compartir cada talento y proyecto, para la igualdad y el bien común. Todo aquello que beneficie a los otros inmediatamente nos beneficia a todos sin distinción. Hoy los tiempos han cambiado. Ya un Constantino no volverá a nacer por lo menos en America y la iglesia debe seguir en libertad trabajando su pastoral hacia el verdadero Dios, mostrando el camino sin miedo, con sencillez y caridad. Lejos de buscar riquezas y sí la alegría de vivir y ayudar a vivir.

Carta a los cristianos

No es fácil trabajar hoy en día para la Iglesia de Jesucristo. La gente ve a los misionero y misioneras como seres extraños y nada sociables. Son pocos los amigos que se acercan de verdad al viajero del Evangelio de Jesús. Todos estamos de paso por esta tierra y sólo dejamos aquellas huellas, que se agarran en los corazones que recibieron amor y servicio en medio de detalles y hechos de paz. El mundo es cruel y mezquino con el ser religioso. Las perversiones y desviaciones de los líderes «espirituales modernos» y de las variadas denominaciones, han encendido el odio por las cosas de Dios y de la Iglesia del Señor.

Nadie cree en la Iglesia y menos en sus representantes. La arrogancia, petulancia, orgullo y tiranía de los jerarcas eclesiásticos, ha puesto barreras entre las familias y el varón o la mujer religiosa para una fraternal comunicación. Una gran mayoría de los hombres detesta a esos que «predican y no aplican». Nadie se va en contra del catolicismo y menos de la fe. Aún los ateos respetan a los hombres rectos de fe.
Debemos usar la templanza con sencillez y humildad, para no caer en la amargura o el resentimiento y hasta el suicidio. Nuestro corazón y nuestra mente debe estar por encima de situaciones terrenales de egoísmos, envidias, guerras o miserias. El Espíritu del Altísimo, debe gobernar nuestras vidas, para no caer en la tentación de abandonar esta labor amorosa que teje cambios de amor y servicio permanente en nuestra vivencia hacia lo eterno.

La mayoría de los hombres creyentes han terminado siempre en soledad. La misma familia carnal se evapora por encanto. Al morir el evangelista, quienes lo conocieron exclaman: «Era un santo varón». Otros le ponen velas al cadaver, para olvidar las humillaciones y las ofensas que recibió en vida el difunto. «Ya es muy tarde y el ser querido se ha ido» dicen sus parientes. Él o ella no tendrá contacto más con cada uno de nosotros.
Quien se va de la vida, nunca regresa. Sólo quedan aquellos recuerdos que se evaporan al paso de los años y a los pocos días. No vale llorar sobre el cuerpo del muerto. La muerte nos aleja para siempre de los abrazos y besos. Cuando llega la muerte ya no habrá tiempo para risas ni fiestas. Las oportunidades de sonreír juntos desaparecen. Quien se va, se despide rápido y seguro. Las lágrimas no alcanzan para la temporada.
Algunos hacen novenas, rezos y oraciones, para despedir al difunto muerto que ya no puede sentir ni escuchar el llanto de su parentela. Esos mismos usaron la mezquindad y la miseria para tratar a quien estuvo vivo amando y sirviendo. Quedan las fotografías esculpidas sobre el papel y en el mismo cemento. La madera de la cocina y las telas de las alfombras, llevarán el aroma de quien parte a la eternidad. No hay espacio sino para quien se marcha y el pasado se lamenta. Es demasiado tarde y el hoy estuvo desperdiciado en el ayer.